Durante la madrugada del 7 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral, una legislación impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que plantea unificar criterios para la administración de los catastros y los registros públicos de la propiedad en los estados y municipios.
El dictamen fue aprobado en lo general con 299 votos a favor de Morena, PVEM y PT, 92 en contra de PAN, PRI y MC. La iniciativa busca establecer mecanismos de coordinación entre la Federación, las entidades federativas y los municipios para modernizar, actualizar y hacer interoperable la información sobre los inmuebles del país.
#AlMomento | Las y los diputados aprueban en lo general y lo particular el dictamen por el que se expide la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral. pic.twitter.com/EZmhxir4NS
— H. Cámara de Diputados (@Mx_Diputados) October 7, 2026
¿ En qué consiste la nueva ley?
En términos generales, la nueva legislación busca que los catastros y registros públicos de la propiedad dejen de operar con criterios y sistemas fragmentados y avancen hacia una mayor homologación tecnológica y administrativa.
La ley establece bases de coordinación entre las tres órdenes de gobierno para fortalecer la función catastral, actualizar la información de los predios y facilitar el intercambio de datos entre las autoridades.
Uno de sus objetivos es mejorar la seguridad jurídica de la propiedad inmobiliaria, al contar con información más precisa sobre los inmuebles y su situación registral.
También plantea que la información catastral sea compatible con los instrumentos de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Territorial y Ambiental, de manera que la identificación de los predios pueda utilizarse para una gestión más integral del territorio.
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) tendrá atribuciones para administrar y asignar recursos federales destinados al Programa de Modernización de los Registros Públicos de la Propiedad y Catastros, sujeto al presupuesto aprobado, las reglas de operación y los convenios correspondientes.
Uno de los cambios centrales será la adopción de una Clave Única Catastral y una Cédula Única Catastral y Registral.
La intención es que los inmuebles puedan identificarse mediante criterios homologados en las distintas entidades y municipios, facilitando que la información catastral y registral pueda conectarse.
Esto busca reducir las diferencias entre las bases de datos locales y facilitar la actualización de información sobre propiedades.
¿Un nuevo impuesto para los propietarios?
Para los propietarios, el cambio principal no es la creación de un nuevo impuesto, sino la posibilidad de que la información de sus inmuebles sea incorporada a un sistema nacional con criterios homologados.
La actualización puede incluir datos sobre la ubicación, superficie, características y situación registral de los predios.
En aquellos casos donde la información existente no corresponde con las características reales del inmueble, las autoridades locales podrían actualizar sus registros y, conforme a sus respectivas facultades y legislaciones fiscales, realizar los ajustes correspondientes en materia tributaria.
Por ello, la ley catastral y el monto que cada propietario paga de predial son asuntos relacionados, pero no equivalentes.
LG