El examen para consejerías del INE fue el más complejo de los últimos años, con más preguntas, de mayor especialización y que sólo lograrían dominar personas que tienen décadas en la materia electoral y que han estudiado y aplicado las jurisprudencias de los últimos 30 años, mientras que en las entrevistas se pidieron temas genéricos con un toque de temas de austeridad.
Así lo confirmaron a MILENIO aspirantes que llegaron a la etapa de entrevistas y otros que se quedaron en el camino por no haber dominado temas muy especializados, para lo que no bastaba con repasar las leyes y criterios vigentes.
Ante las reglas de no hacer públicos los detalles de estas fases para no dar ventajas indebidas a los que vendrían después, coincidieron de manera extraoficial, en que el examen muestra que los perfiles que se buscan deben estar más enfocados en temas jurisdiccionales y de fiscalización, pues en eso centraron las preguntas.
Mientras que la entrevista repitió una pregunta clave a la mayoría relacionada con acciones afirmativas y escenarios sobre cómo actuarían en situaciones complejas y con problemas de colegialidad, pero también sobre austeridad y temas polémicos como financiamiento ilícito en campañas.
Personas que tienen casi tres décadas de experiencia en diferentes niveles de la materia electoral reconocieron que fallaron en varias preguntas por su complejidad, porque eran más dirigidas a abogados con asuntos jurisdiccionales o porque se referían a leyes que ya no son aplicables.
Algunos testimonios señalaron que incluso se dieron cuenta de que hubo exámenes distintos, con tres tipos de complejidades pero todos enfocados a temas muy especializados que además de cuestiones electorales genéricas como organización de elecciones incluían temas relacionados con los procedimientos sancionadores, los plazos y los procesos; otros muy focalizados al reglamento de fiscalización para lo que se requiere una especialización particular; unos más que involucraban no solo asuntos del INE sino del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación e incluso de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y otros incluso de aspectos históricos.
Explicaron que por ejemplo, se les preguntaban cuestiones sobre la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE) que era aplicable en 1977 y que quedó atrás desde 1987 cuando se creó el Código Federal Electoral, y que siguió evolucionando hasta lo que hoy es la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE).
Se les hacían cuestionamientos sobre elementos en concreto que funcionaban hace 30 años, cómo y el porqué cambió la ley, cuáles fueron las mejores y cómo se aplica ahora.
De temas históricos en materia electoral, también se les preguntó sobre jurisprudencias específicas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federal, pero también cómo funcionaban ciertos criterios cuando era el Tribunal de lo Contencioso Electoral (TRICOEL) que desapareció en 1990 para convertirse en el Tribunal Electoral Federal (TRIFE) y cómo evolucionó hasta los criterios actuales de la Sala Superior.
Sobre reformas electorales, se les preguntaba sobre integración de las minorías y cuáles fueron los elementos que llevaron a esos cambios constitucionales.
En materia de fiscalización, se presentaron varias preguntas desde temas genéricos hasta procesos específicos o incluso detalles concretos del reglamento, cómo lo aplica el INE en casos concretos de revisión de ingresos y egresos.
Incluso aspirantes que han participado en varios procesos, que éste es el segundo o el tercero en que pasan a todas las etapas, confirmaron que las preguntas fueron más y de mayor complejidad.
“Diría que esto fue más estricto en temas jurisdiccionales, de legislación electoral y de normas, creo que se busca que el Consejo General ahora tenga una fortaleza normativa y de fiscalización muy importante, fue de los temas más relevantes y desafiantes, porque sí era un nivel de detalle que tendrías que haberle metido mucho interés, yo no vi a nadie con tranquilidad”.
En el proceso de 2023 el examen consistía en 80 preguntas y este año subió a 100.
Las personas que tienen décadas de experiencia y que han podido participar en institutos electorales locales y en tribunales electorales, ya sea en ponencias, como secretarios de estudio y cuenta o incluso como magistraturas, son las que obtuvieron mayor puntuación.
Por lo que ninguna dudó en señalar que sí resultan extrañas las puntuaciones de más de 90 puntos, incluso de 99 con apenas una respuesta equivocada, en el caso de personas que no tienen experiencia en todos estos cargos, cuando ellos fallaron en algún tipo de especialización. Como el titular de Talleres Gráficos de México que confirmó que su única experiencia en materia electoral es haber sido funcionario de casilla y participar en un monitoreo de medios, pero que obtuvo una calificación casi perfecta.
Entrevistas exprés y con miras a la austeridad
El proceso de entrevistas era considerado, la etapa más importante, pero en esta ocasión se redujo a casi la tercera parte de tiempo, en algunos casos con preguntas genéricas y en otras enfocados en temas como financiamiento ilícito en campañas, y soluciones con austeridad.
A esta etapa pasaron 50 hombres y 50 mujeres, y todos los perfiles consultados por MILENIO coincidieron en que todos recibieron al menos una pregunta focalizada en aplicación de acciones afirmativas y otra sobre cómo actuarían en colegialidad, y una más de otros temas relacionados con las campañas.
El Comité Técnico de Evaluación realizaba dos preguntas y una tercera era de las que envió la ciudadanía a través de la página oficinal.
En los dos procesos anteriores, todos los aspirantes tenían 30 minutos para responder preguntas y platicar con el Comité, tanto en el de 2023 cuando se eligió a Guadalupe Taddei como consejera presidenta, y a Jorge Montaño, Arturo Castillo y Rita Bell López; como en el de 2020 que se realizó en plena pandemia vía zoom y resultaron electas Carla Humphrey, Norma Irene de la Cruz, Martín Faz y Uuc-kib Espadas.
En el proceso de 2017 donde seleccionaron a las tres consejerías que dejaron su cargo el pasado 4 de abril, Dania Ravel, Claudia Zavala y Jaime Rivera el tiempo fue de 23 minutos.
Este 2026, el tiempo estricto fue de 12 minutos, sin posibilidad de sobrepasarse, pues los horarios apenas tenían tres minutos entre una entrevista y otra para dar tiempo a que entrara un aspirante y entrara el siguiente.
Como en todos los procesos, se les hicieron preguntas sobre cómo actuarían en un órgano colegiado para llegar a consensos, lo que los aspirantes consideraron un tema clave ante el ambiente de división que enfrenta el Consejo General del INE.
“La entrevista estuvo muy en la tonalidad de saber qué es lo que pensamos como autoridades electorales ante lo que podríamos afrontar, yo creo que van a valorar en nuestras respuestas si tenemos el conocimiento y la preparación, pero creo que un poco más el temple para asumir retos y enfrentar responsabilidades que pueden ser cambiantes en cada momento, creo que va un poco más en conocernos y ver cómo se comporta una bajo presión”, dijo en entrevista Iulisca Zircey Bautista, asesora del INE y quien ha participado en tres procesos llegando en los dos últimos hasta las quintetas.
Las entrevistas fueron privadas y grabadas, para evitar ventajas indebidas de las personas convocadas en el bloque del último día. Y en los primeros minutos de viernes, el Comité Técnico de Evaluación hizo todos los videos para consulta de la ciudadanía.
EHR
