Los suicidios entre personas menores de edad van en aumento desde que inició la pandemia de covid-19, alcanzando cifras sin precedente en Tamaulipas.
Mientras en 2019 se tuvieron 12 casos de niños y adolescentes que tomaron la fatal decisión, en 2020 se registraron 16 sucesos y para 2021 fueron 33, lo que refleja una tendencia a la alza.
Un informe estadístico vía transparencia de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas, muestra que en los primeros dos años de pandemia, se quitaron la vida 49 menores de edad.
Es un incremento sin precedente en la entidad, pues según un desglose anual, en diez años previos a la pandemia se perdieron treinta vidas por esta causa.
Es decir, entre 2010 y 2019 hubo un promedio de tres suicidios de menores por año, mientras la media post pandemia es de 24.5 casos (entre 2020 y 2021), un aumento del 716 por ciento.
En opinión del psicólogo Ricardo Flores, el gobierno en sus tres niveles sigue sin voltear a ver esta problemática que se convirtió en foco rojo desde que llegó la crisis sanitaria por coronavirus.

Y es que desde su punto de vista, la población ya arrastraba problemas emocionales pero con la pandemia se acentuaron e impactaron principalmente a niños, adolescentes y jóvenes, los más vulnerables.
“La sola llegada del covid-19 produjo serios problemas de estrés, angustia y ansiedad y luego vino el confinamiento domiciliario obligado para no contagiarse, no había vacuna, la gente se estaba muriendo… a la vez los menores estuvieron batallando mucho en sus clases a distancia por la falta de herramientas y espacios, y principalmente aquellos que perdieron seres queridos a causa del virus”.
Explicó que todo ello fue un coctel que generó muchos problemas emocionales a la población menor de edad y muchos cayeron en una profunda depresión u otros padecimientos mentales.
El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, con el propósito de generar conciencia sobre el tema, cuyo lema este año es “Crear esperanza a través de la acción”.
El especialista sostuvo que “los gobiernos en sus tres niveles no han volteado a ver esta triste realidad, son hasta niños los que se quitan la vida, personas que apenas empiezan a vivir, la autoridad no está alertando de esto que está sucediendo, no se están tomando acciones”.
La salud mental, dijo, no es algo a lo que se le deba restar importancia, pues se está agudizando y puede tomar proporciones aún mayores si no se atiende, concluyó.
SJHN