Política
  • Sacaron a los tigres, elefantes y leones del circo: más de 1,000 murieron o ‘desaparecieron’

  • La prohibición de animales era inevitable pero no hubo infraestructura para recibirlos. El 80% murió o ‘desapareció’; otros terminaron en zoológicos, en manos de coleccionistas o en el mercado ilegal.
Animales de circo | Margarita Salmoran
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DOMINGA.– Se llevaron a los veinte tigres de Hortensia Esqueda. Y no sólo a los animales, también se llevaron las jaulas que habían costado cientos de miles de pesos, con la promesa de que serían devueltas, lo que nunca ocurrió. Hortensia proviene de un largo linaje de gente que dedicó su vida al circo. Circo Solary es el nombre que aún conserva a la fecha. El domador era su propio hijo y cuenta que terminó con un derrame en el ojo, preocupado por no saber adónde iban a parar aquellos animales que “eran parte de nuestra familia”.

En 2015 el país prohibió los animales silvestres en los circos. La ley tenía una intención clara. Lo que ocurrió después, no tanto. No se contempló qué hacer con los animales silvestres, no se prepararon refugios o espacios que pudieran recibirlos. De modo que muchos ejemplares, acusan, acabaron muertos o en manos de coleccionistas privados, taxidermistas y traficantes de especies.

La empresaria circense recuerda que, antes de la prohibición, ya había circos que cumplían con los lineamientos que la Profepa exigía para sus animales, como el tamaño y el material de las jaulas, la atención veterinaria o el microchip de identificación: “Se debió haber hecho una evaluación y recoger los animales que estaban mal pero generalizaron, había circos que en verdad tenían todo su dinero invertido en el cuidado de los animales y la prueba de que estaban bien era que se reproducían más que en los zoológicos mismos”, dice.

El Senado votó a favor de un circo sin animales el 9 diciembre de 2014 y dos días después la Cámara de Diputados ratificó la decisión de prohibir el uso de animales silvestres en los espectáculos circenses, aunque no incluyó otros espectáculos como las corridas de toros o las peleas de gallos. Las reformas al Artículo 78 de la Ley General de Vida Silvestre –promovida por la organización AnimaNaturalis y el PVEM– entraron en vigor el 8 de julio de 2015. Hoy la violación a esta disposición supone multas que pueden llegar a los 5 millones 865 mil pesos, además del decomiso inmediato de los ejemplares.

Función de año nuevo del circo Atayde Hermanos donde se observa a un tigre pasar por un aro de fuego
Función de año nuevo del circo Atayde Hermanos en la carpa Astros | Octavio Hoyos/Milenio Diario


Según registros de la Dirección General de Vida Silvestre de la Semarnat, se calcula que de los mil 298 animales silvestres que pudieron ser registrados, sólo una fracción menor a 300 logró sobrevivir, 80% terminaron muertos o “desaparecidos” por hambre, por enfermedades no tratadas o tras ser vendidos ilegalmente.

La prohibición obligó a los circos a entregar a sus animales, sin que existiera una infraestructura adecuada para albergarlos. Y detrás había propósitos electorales. Las votaciones intermedias federales y locales se llevaron a cabo unos meses después, donde se eligieron quinientos diputados y se renovaron nueve gubernaturas y diversos congresos y ayuntamientos en varios estados del país. El PRI, junto con el PVEM, mantuvo en ese entonces la mayoría relativa y conservó un bloque de control. En 2020, se presentó una iniciativa para que pudieran volver los espectáculos circenses con animales como parte de una tradición cultural, que finalmente fue desechada en julio de 2024.

Hombre y caballo en una presentación del Circo Atayde Hermanos
Presentación en el Circo Atayde Hermanos | Daniel Cruz/ Milenio Diario


Actualmente la Ley General de “protección animal” se discute en el Congreso así como la regulación de refugios de perros en la Ciudad de México. Preocupa el riesgo de matanzas zoosanitarias y eutanasias masivas de animales por falta de espacio en los refugios; así como las presiones políticas que protegen las peleas de gallos y la tauromaquia, y la falta de un presupuesto asignado que convierta la normativa en una “ley muerta” e inoperable en los municipios.

Protectores y animalistas temen que otra vez todo acabe siendo un acto de tres pistas de oportunismo y que la ley perjudique mucho más de lo que ayude.

Los vacíos en la prohibición de los animales silvestres

La versión de la gente de circo es mucho más cruda y la cuenta Rolando Vázquez, director del Circo Hermanos Vázquez: “El circo está dolido porque lo que vimos fue un movimiento político de un partido que necesitaba votos, que nos agarró de bandera para levantar simpatía y estaba tan fuerte la campaña que algunos llegaban y nos decían: ustedes son maltratadores. Pero la gente sí quería que hubiera animales, la gente los añora, en los pueblos, en las ciudades. Fue una campaña con datos falsos, ni legisladores ni activistas nos visitaron para saber cómo estaban los animales”.

Diversos animales alimentándose afuera del circo Hermanos Vázquez
Animales afuera del circo Hermanos Vázquez | Juan Carlos Bautista/ Milenio


‘Totopo’ Vázquez, como se le conoce con cariño, pertenece a una de las grandes dinastías de cirqueros que data de 1906. Literalmente nació en un circo en el pueblo de Naranjos, Veracruz. Cree que la ley de circos sin animales no debió de haber pasado porque es una “aberración jurídica” donde se legisló contra un sólo gremio. Tauromaquia y peleas de gallos siguen autorizadas. Lo que se hizo fue agregarle a la ley de Fauna Silvestre un añadido donde se prohibía presentar, exhibir y transportar animales exóticos y silvestres en recintos denominados ‘circos’.

“Curiosamente el primer estado que prohibió la presentación de los animales en los circos fue Querétaro y, al mismo tiempo, se declaró al toreo patrimonio cultural de los queretanos”, dice Vázquez.

“El caso es que fui a la Cámara de Diputados, hablé ahí con los legisladores de aquel PRD que existía antes para exponer que se pudiera tener a los animales como en los países más adelantados, donde no prohíben sino legislan y regulan, tal vez con jaulas más grandes o determinado tipo de animales, o retirarlos de una manera paulatina. Sin embargo simplemente dijeron ‘queda prohibido y ya’”.

Alfredo Atayde, cuyo bisabuelo y su hermano fundaron el Circo Atayde en 1888, coincide con Vázquez. Para él, el movimiento fue muy agresivo, no fue animalista sino político. Atayde recuerda los espectaculares en las principales vías de la ciudad, pagados por el PVEM, donde ponían a un secuestrador y al circo con animales a la par. “Atacaron a un medio muy debilitado y dividido”, lamenta. “Y tú decías, oye espérate, no nos puedes poner a la par de un asesino, de un secuestrador, sin embargo ellos pedían la misma pena, de 99 años. No se podía hablar con ellos”.

Los animales de la familia Atayde fueron enviados a santuarios y al zoológico de Zacango, que a su juicio cumplían buenos estándares de calidad, los mismos que aplicaban para tenerlos en el circo.

Alfredo cuenta que sí había muchos otros circos sin recursos que los maltrataban y que no les daban condiciones de vida dignas, “porque costaba muy caro mantenerlos”. “Aquí lo que hicieron es que generalizaron, y ¿sabes qué fue lo más triste?, se encontraron trailers con tigres en carreteras, abandonados, sin comer, sin agua. El Partido Verde es todo menos verde”.

Los empresarios intentaron defenderse mostrando que muchos contaban con alojamiento y transporte adecuados con las necesidades de cada especie, áreas de esparcimiento, dieta equilibrada con base en conocimientos científicos de la fisiología nutricional, atención integral incluida la veterinaria, adiestramiento a base de estímulos positivos, pero nada de esto fue escuchado ni verificado.

Un veterinario convive con un animal exótico del Circo Hermanos Vázquez
Veterinario y domador del Circo Hermanos Vázquez con un animal exótico | Juan Carlos Bautista/ Milenio

Animales vendidos a taxidermistas y ranchos de cacería

El cálculo del número de animales que estaban en poder de los circos, de acuerdo a los propios cirqueros, asciende a dos mil ejemplares, aunque en realidad nunca se hizo un censo. Teresa Moreno, veterinaria que sirvió de enlace entre la Semarnat y los dueños de los circos, dijo en 2016 a MILENIO que muy posiblemente los compradores que pasaban por gente registrada y honesta terminaron revendieron a los animales “y ya están convertidos en tapetes”. Muchos de los ejemplares acabaron en manos de coleccionistas privados, taxidermistas y traficantes de especies. “Nos acercamos a las autoridades para saber adónde iban a llevarlos y de plano me dijeron: ‘no hay donde’”.

En la página oficial del PVEM se señalaba que los animales del circo se pondrían “a disposición de los zoológicos del país para que estén en posibilidades de seleccionar a los ejemplares que sean susceptibles de ser integrados a sus colecciones. Aquellos que no sean seleccionados por zoológicos, podrán ser entregados a Centros de Conservación e Investigación de la Vida Silvestre”.

En 2018, José Emilio Cantú Ruiz, gerente de The Big Circus, uno de los seis circos que se ampararon para seguir presentando animales –actualmente ninguno tiene permisos vigentes para hacerlo–, propinó una dosis de realidad cuando expuso en ‘La Crónica de Xalapa’ que los ejemplares pudieron ser asesinados por el alto precio que se paga por colmillos o piel. “Sabe usted cuánto vale un elefante muerto, vale tres veces más que vivo, los tigres que trabajamos valen 150 mil pesos, muertos valen 300 mil y ese fue el negocio redondo que hicieron”, dijo Cantú Ruiz.

Esta prohibición improvisada trajo la debacle de la Fundación Black Jaguar-Black Tiger, a decir de Eduardo Serio, el hoy prófugo CEO de la fundación famosa por dejar en el abandono a unos 180 grandes felinos que había rescatado entre 2014 y 2022, y que acabaron famélicos comiéndose las colas entre ellos.

Eduardo Serio acusó en entrevistas que su fundación actuaba como una sala de emergencias y que recibió cerca de 200 felinos de golpe tras la prohibición. La falta de recursos derivada de la caída en donativos, le impidió mantenerlos en las condiciones óptimas que el público esperaba, aseguró. Fue ahí donde el empresario circense Johnny Lam entregó sus doce tigres blancos y acabaron muertos.

Cinco tigres del circo Hermanos Vázquez dentro de una jaula mientras dos hombres pasan detrás
Tigres sentados del circo Hermanos Vázquez | Juan Carlos Bautista/ Milenio


La suerte de los animales del circo Vázquez Hermanos fue mucho mejor. Rolando Vázquez cuenta que, pese a que su hermano menor, el domador, sufrió mucho por perderlos, fueron dados en comodato a un zoológico particular en Querétaro: “No quisimos deshacernos así llanamente y echarlos a la calle, queríamos que estuvieran en un lugar hasta que murieran de viejitos. Entendemos que son actores y viajeros involuntarios, pero tratábamos de darles lo mejor”.

“Nos daba ilusión porque seguían siendo de nosotros en el aspecto del afecto. Con excepción de los elefantes todos los animales del circo de nosotros nacieron ahí. La gente cree erróneamente que se capturan en sus hábitats pero eso sólo sucedió en los primeros circos del siglo XIX y principios del XX, desde entonces los animales empezaron a reproducirse en el circo o venían de zoológicos o criaderos”.

‘Totopo’ Vázquez cuenta cómo la gente llegaba a recriminarle que los animales no estaban en su hábitat natural, a lo que él responde que su hábitat era el propio circo en tanto que habían nacido ahí. De hecho el primer elefante que nació en cautiverio en un circo en todo el mundo vio la luz en el Circo de los Hermanos Esqueda en los ochenta, en Parral, Chihuahua. La cría era una elefantita a la que se llamó Bireki, que en 2022 fue trasladada del zoológico de Zacango al Santuario Ostok en Sinaloa, para hacerle compañía a Big Boy, otro elefante de circo.

Retrato de la elefanta llamada Bireki, quien fue trasladada al Santuario Ostok en Culiacán
Retrato de la elefanta llamada "Bireki" | Archivo Milenio


Pero no sólo el gremio circense y asociaciones como la Fundación Recica, que recibió a más de 170 animales, consideran que el artículo que prohibió los animales en los circos fue “pésimamente realizado”, el propio director de Inspección y Vigilancia de la Profepa, Joel González, aseguró en 2018 que fue una “ley innecesaria” donde no se garantizó que los animales estuvieran en mejores condiciones.

El diputado del PVEM y artífice de la modificación de la Ley, Jesús Sesma, hoy presidente del Congreso de la Ciudad de México, justificó entonces en diversas entrevistas, las muertes de los animales con un “todo es perfeccionable (sic), todo en la vida”, añadiendo que si fueron vendidos a ranchos de caza no era problema de los legisladores, sino responsabilidad de los cirqueros.

¿Domadores o líderes de la manada?


Carlos Bresciani nació en Guatemala pero trabajó desde muy joven en el Circo Fuentes Gasca en México. Desde hace diez años trabaja en el Circo Nacional Ruso, que depende del Estado. En Rusia la tradición del circo está muy arraigada a la cultura y los animales siguen participando en los espectáculos. Bresciani es domador de grandes felinos y su grupo de animales está integrado por catorce tigres y catorce leones.

El también domador de elefantes explica que los métodos de entrenamiento han evolucionado. La clásica imagen del domador con un látigo está en desuso y señala que no es ninguna buena idea pegarle a un león porque un día puede atacarte para defenderse. Bresciani trabaja con una vara de bambú para indicar lo que está mal, un atomizador con agua, premios de comida y la fuerza de su voz.

“Un tigre necesita confiar en ti para acercarse a recibir la comida y por eso pegarle no es la mejor idea. Claro tiene que haber un carácter y una disciplina, yo ocupo mucho mi voz. Cuando están pequeños son como niños y cuando usted tiene un tono de voz fuerte ellos respetan el tono de voz y van haciendo asociaciones”.
La Fundación RECICA les brinda una segunda oportunidad a animales que fueron rescatados de espectáculos de circo
Retrato de un león rescatado de un circo | Artemio Guerra Baz/CUARTOSCURO.COM


El entrenador recuerda una anécdota de cuando adoptó a tres de sus tigres más jóvenes en diciembre pasado. En un zoológico habían nacido tres tigritos que no podían mantener y le llamaron para ofrecérselos. Bresciani fue por ellos pero cuando estuvo ahí se dio cuenta de que sólo dos tenían las características para trabajar en el circo, el tercero era agresivo y podría ser peligroso, pero cuando vio que sus dos hermanitos iban a irse empezó a llorar desconsolado:

“Cuando lo logré agarrar con una red, lo metí con los demás pero antes me quedé sentado frente a él y le dije, ‘mira, tu carácter no es bueno para el circo, yo no quiero batallar contigo, te voy a llevar porque no te quiero ver sufrir sin tus hermanos’. Pues es el tigre más obediente, aprende todo a la primera y tiene una mirada tan de agradecimiento que me llena el corazón. Gracias a Dios no tuve el corazón para separarlo de sus hermanos, y así cada uno de mis animales tiene su historia”.

Por su parte, Ramón Esqueda Atayde, proveniente de dos familias de abolengo en el mundo del circo y quien por más de 20 años trabajó con elefantes, bisnieto del fundador del Circo Atayde, explica que el entrenador es quien permanece todo el día con ellos: les da agua, comida, los lleva, los trae, los limpia, les lima las uñas, y así como en sus ambientes naturales la figura principal es la matriarca, “en el circo uno se convierte en esa figura”. Esqueda acepta que no todos los entrenadores son iguales, hay unos que abusan, pero también hay mucha gente que los trata bien y forman parte de la familia, del grupo, de la manada.

150 de los 500 circos que operaban cerraron sus puertas en 2018


Para 2018 se estimaba que cerraron sus puertas 150 de los 500 circos que operaban en territorio nacional –México es el segundo país con más circos en el mundo debajo de Brasil–. El desplome de la asistencia cayó hasta en un 80% después de la prohibición de animales, de acuerdo con Armando Cedeño, presidente de la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circos.

Rolando Vázquez, quien inició su carrera como el payaso Totopo, recuerda que les decían: cambien sus espectáculos, sin los animales pueden seguir subsistiendo. “Y claro que podemos pero los animales eran el fundamento original del circo y era lo que hacía que el público llegara ahí”. Aún le hace gracia cuando les dicen que el circo se reinvente, “que aprendiéramos del Cirque du Soleil que no tiene animales; por cierto ahora en quiebra y a punto de ser vendido. Pues dénos un millón de dólares como hizo el Ministerio de Cultura Canadiense con ellos y lo hacemos”.

La visión de Arturo Paquín Jr. y su hijo Angelo, ambos clowns mexicanos dueños de la compañía Vie de Cirque, es distinta. Con una carrera hecha fuera de México, reconocen tener sentimientos encontrados. Por un lado lamentan que la prohibición de animales se haya gestionado mal, provocando que la mayoría terminaran “desvividos”, pero también admiten que era algo que iba a ocurrir tarde o temprano:

“Es algo que iba a pasar, y es parte de la evolución del circo. Los tiempos cambian y los conceptos también. No podemos arraigarnos a los momentos que fueron bellos, tenemos que cambiar porque las nuevas generaciones lo van a desaprobar. En los años cincuenta se podían hacer cosas que ahora no, la forma de hacer reír no es la misma que hace 20 años. Si no nos renovamos, la nueva generación nos come”.

Lo cierto es que a falta de animales reales, hay circos que han tratado de presentar animales en holograma, disfrazar actores de leopardos o sustituirlos con botargas de peluche de camellos o elefantes, incluso utilizan personajes de marcas, normalmente piratas, de series y películas animadas, como las Princesas de Disney, dando funciones por veinte o treinta pesos o incluso regaladas a cambio de que los municipios les presten el terreno, evadiendo de esta manera el pago de impuestos y confiando en las ganancias de dulces y refrescos.

Foto de Alfredo Atayde Guzmán,  gerente general del Circo Atayde , posando frente a una carpa
Alfredo Atayde Guzmán, gerente general del Circo Atayde | Héctor Tellez/ Milenio Diario


Alfredo Atayde afirma que el circo fundado por su familia se enfrenta a una piratería masiva del apellido Atayde que muchos usan sin tener los derechos y que tienen que combatir constantemente con el poco apoyo de las autoridades: “De hecho, los únicos que tenemos los derechos de la marca Atayde somos mi tío Andrés que es el mayor, la sucesión de mi tío Alberto que ya falleció y un servidor”.


El también empresario teatral afirma que el “buen circo” se las está viendo negras: “No es una carpa nada más o un espectáculo de botargas o el que dice que es payaso y se pinta la nariz, eso es engañar al público y es competencia desleal. El buen circo es un arte. Estamos en peligro de extinción y me duele decirlo pero ya no estamos pudiendo producir para todos como antes, ahora el precio de nuestro boleto promedio es de 700 pesos, es decir para gente de clase media para arriba porque traemos orquesta en vivo, un buen raider de iluminación, vestuario de primera”.

Hortensia Esqueda, con veinticuatro años como empresaria circense, narra que en sus tres espectáculos de circo –uno se encuentra en Guatemala, otro en Ciudad Juárez y el otro en Tepeji del Río–, se instaló aire acondicionado, alfombra, “se puso una función de nivel internacional la verdad; no ha sido fácil y aunque la prohibición de animales y la pandemia nos mandó casi al panteón, ahí vamos”.

La rivalidad con el llamado “circo contemporáneo”


Aunque a Totopo Vázquez no le gusta el concepto, la influencia del Cirque du Soleil es innegable y ha impuesto un estilo que hoy se conoce como “circo contemporáneo”:

“Hacen circo en plazas, en teatros y se llaman circo contemporáneo o nuevo circo y nosotros decimos que ese no es el circo. Nosotros los conminamos a que vivan la experiencia de llegar a un pueblo donde hay un lote baldío, de armar la carpa, dar la función, recoger las cosas y vámonos a otro pueblo, es aquí donde se consagra un payaso en la pista. Ese es su origen, es su capital, ir en el camino, sí señor. Yo nací en Veracruz, me registraron en Coahuila, me bautizaron en Sinaloa, me casé en Tamaulipas. Decían que López Obrador era el mexicano que conocía más pueblos y yo digo que no, nosotros le ganamos”.

Sobre esta postura “tradicionalista”, Alfredo Atayde confiesa ser criticado justo por hacer circo en teatro a lo que él responde que en realidad los circos en Inglaterra y Francia no nacieron en carpas sino precisamente en teatros, luego cuando empezaron a viajar a pequeñas ciudades que no contaban con estos recintos es cuando se lleva el espectáculo a la carpa. Angelo (Pérez), quien no sólo es clown, también canta y toca en vivo cuatro instrumentos en la pista, sostiene que el Cirque du Soleil les dio una “cachetada con guante blanco” enseñándoles que con creatividad, más que con dinero, se podía hacer buen circo sin animales, “y ahora nos toca hacer un buen espectáculo de calidad pero sin los precios del Soleil”.

Cuatro mujeres con lo brazos levantados durante una presentación en el Circo Atayde Hermanos
Presentación del Circo Atayde Hermanos | Daniel Cruz/ Milenio Diario


Paquín Jr., padre de Angelo, agrega que además Vie de Cirque, cuya cuenta de TikTok está a punto de llegar a los cinco millones de seguidores, va de la mano con la tecnología y la importancia de llegar a los jóvenes.

Para rematar, Hortensia Esqueda coincide en que hacer circo es “andar viajando de un lado a otro”, pero añade divertida: “Creo que nunca había hecho tanto circo como el que hago ahora para tener un circo”.

GSC


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Marién Estrada
  • Marién Estrada
  • infocaminoamarillo7@gmail.com
  • Periodista egresada de la Universidad Iberoamericana, especializada en temas de cine y conciencia. Desde 2015 escribe la columna "Mente y Cuerpo Sanos" en Milenio Diario. Es autora de "Yoga en tiempos sociales".
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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Dominga es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.  Más notas en: https://www.milenio.com/dominga
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