M+.- Llegó al INE con muchas etiquetas: el bendecido presidencial, el mensajero 4T, el inexperto, pero al consejero Arturo Chávez ni lo incomodan ni lo distraen, eso sí, sostiene que no las asume, son “prejuicios, retóricas y mitologías”, y apuesta que todas se van a caer cuando lo vean trabajar.
No evade ningún cuestionamiento, no duda ni titubea y tampoco se retracta de sus polémicos dichos. Apela al tiempo para demostrar que va a ser árbitro, autónomo, imparcial y vigilante, incluso revela que él mismo impulsará que sí se fiscalicen los procesos anticipados rumbo al 2027 y se rastree el dinero ilícito.
Sabe en dónde está parado, pero se adelanta y aclara para que escuchen incluso los de adentro: no quiere silla en el bloque de Guadalupe Taddei. Y va más allá: la presidencia del INE no puede estar “secuestrada”, ni por un bloque ni por una persona, los superpoderes se deben revisar y la colegialidad tiene que volver.
—Dijo que su experiencia era como funcionario de casilla y consejero universitario y le llovieron las etiquetas, ¿se arrepiente de esas francas declaraciones?—
"Por supuesto que no, al contrario, hay una tendencia a pensar al INE como burocracia y a eso lo llaman experiencia. Yo sostengo que al Consejo General deben llegar demócratas, no burócratas.
"El conocimiento se aprende. Los procesos técnicos lo llevan las áreas técnicas, un consejero toma decisiones en el marco de la legalidad y quien conoce de leyes y de partidos políticos, pues puede aportar una visión incluso más integral".
—¿Cómo le hizo para tener un examen tan perfecto?—
"Justo porque no tenía la experiencia burocrática, tuve exconsejeros del INE y exmagistrados que me ayudaron a prepararme para el examen. Estudié todos los días".
—¿Cómo ve el 2027?—
"Le manifesté al coordinador de la Jucopo que la elección judicial iba a ser borrada por la otra elección. Hacerlo en junio de 2028 da oportunidad de que no se haga al vapor cualquier modificación".
—¿Regular los procesos partidistas para adelantar candidaturas?—
"Sí, yo tengo una posición muy clara. Sí es posible en fiscalización y medios de comunicación establecer lineamientos y dar la pauta incluso para posibles reformas legales para los siguientes procesos".
—¿Y sobre el dinero ilícito?—
"Yo voy a promover que el INE sí debería impulsar la trazabilidad del efectivo porque sí la puede tener de origen porque los bancos tienen que dar ese efectivo. Que se controle el manejo de efectivo en el año electoral. Aclaro, no es su labor, pero el INE tiene que ser el gran promotor de un acuerdo nacional para blindar el proceso electoral".
—Viendo el trabajo interno, ¿coincide en el discurso de que el INE es costoso más allá de todas sus funciones?—
"Yo creo que son dos vertientes. Por un lado, el reconocimiento al trabajo porque se necesita mucha convicción para andar en la sierra promoviendo que la gente vote. Por otro, creo que sí hubo una crítica genuina a los excesos. Debemos tener una práctica más apegada a la ciudadanía y a los trabajadores, más que esta idea del superconsejero".
—¿Cómo sería su propuesta de reingeniería de austeridad?—
"Por ejemplo, el monitoreo de los medios de comunicación ya no es como hace 20 años sino con una aplicación tecnológica, tú deberías de sustituir ya a todo el personal que se ocupaba para ese monitoreo, reubicarlo, porque ya es un software. Yo siempre me voy a oponer que los recursos se recorten por recortarse, debe haber un diagnóstico y un compromiso de que la institución cumpla con sus objetivos".
—¿Ya se bajó el sueldo?—
"Sí, yo nunca estaría de acuerdo en ganar más que la Presidenta".
—Llega a un consejo dividido, sus primeras votaciones se alinearon a las del grupo de Taddei, ¿ése va a ser su bloque?—
"No, no, yo vengo aquí a escuchar argumentos y posiciones de todas y todos. Porque creo que un INE más cercano a la ciudadanía debe poner el ejemplo del diálogo, de la no descalificación, aspiro a que entremos en una nueva etapa donde actuemos no por consignas, sino por convicciones y por razonamientos".
—Las nuevas facultades de presidencia, ¿abonan en un órgano colegiado?—
"Yo estaría dispuesto a que eso se revisara, porque creo que sí hay nombramientos que deberían de ser colegiados. Apostar a una solución intermedia, de manera que ni la presidencia esté secuestrada para que defina una mayoría de consejeros o una sola persona, ni que ahora las y los consejos no podamos emitir ninguna opinión".
—Dicen que llegó por bendición presidencial, ¿árbitro o mensajero?—
"Ésa es una retórica política. Se lo preguntaron a la Presidenta y dijo: ‘él tiene sus propias credenciales’. Yo pienso por mi propia cabeza y tomo mis propias decisiones. Lo que sí he criticado y lo vuelvo a hacer, es que el INE no es un partido de oposición que está enfrentando a la Presidencia de la República. Pero cuando a mí me vean actuar fuera de la legalidad podrán acusarme de cualquier cosa, mientras tanto, no".
—¿Qué pediría a la ciudadanía y qué garantías da de imparcial?—
"Pediría que vean mi trayectoria y el trabajo que voy a realizar. Porque sí hay muchos prejuicios, muchas mitologías, muchas etiquetas, yo le aseguro, que incluso muchas de estas personas que me han criticado cuando me conozcan cambiarán su manera de verme".
—Como ciudadano promovía la cuarta transformación, ¿cómo será con el cambio de camiseta?—
"Vengo de la lucha democrática que implicaba que este instituto fuera autónomo, ¿creen que no voy a defender un triunfo donde yo luché? ¡Por supuesto que lo voy a hacer! Como consejero habrá arbitraje, seré autónomo, vigilante para garantizar que el voto del ciudadano sea respetado. Porque desde muy temprana edad y hasta la fecha, soy un demócrata".
EHR
