El robo de agua potable mantiene una tendencia creciente en los municipios donde opera la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales (Caasim). Desde 2022 el organismo ha detectado y clausurado cerca de 18 mil tomas clandestinas en 14 municipios; mientras que entre 2024 y 2025 aumentaron 38.2 por ciento los casos, de acuerdo con información obtenida por MILENIO a través de entrevistas y reportes oficiales.
Al cierre de 2024 Caasim reportó la detección y clausura de poco más de 7 mil 200 tomas clandestinas de agua potable. Un Indicador Cifra año después la cifra ascendió a 9 mil 950 conexiones ilegales, lo que representa un incremento de 2 mil 750 casos en apenas 12 meses; es decir aproximadamente ocho tomas clandestinas diarias.
La magnitud del problema ha obligado al organismo operador a reforzar las acciones de supervisión y regularización en la red de distribución, una tarea que se ha intensificado conforme avanzan los trabajos de modernización de infraestructura hidráulica.
La problemática, reconoció el gobernador Julio Menchaca Salazar, es difícil de abatir y detectar, pues solo a través de la mejora de la infraestructura hídrica en la entidad pueden dar con este tipo de tomas, superando en cuatro años las 18 mil clandestinas y alrededor 200 procesos legales iniciados en la Procuraduría General de Justicia del Estado, por delitos como el robo de agua e infraestructura de la Caasim, donde incluso ya hay personas detenidas por estos procesos, sin ofrecer mayor detalle.
El mandatario estatal recordó la intervención de más de 11 kilómetros del acueducto Téllez, el cual es la principal fuente de abasto de la capital del estado y su zona metropolitana, donde la inversión superior a los 650 millones de pesos permitió mejorar las condiciones de la red hídrica y abatir la fuga de cerca de 5 millones de litros de agua en fugas y robo de agua potable por tomas ilegales, aunque no hay un cálculo preciso de cada incidencia.
“También había tubos pequeños, además de las fugas, había huachicoleo de agua y se hicieron las denuncias pertinentes por parte de la Caasim”, dijo.
Mayores registros
MILENIO consignó la regularización de los más de 200 mil usuarios en el padrón de la Caasim. Las tomas clandestinas se aglomeran principalmente en Mineral de la Reforma, Pachuca y Zapotlán, ya que de octubre de 2022 hasta enero de 2025 reportó 7 mil 200 irregularidades atendidas, pero al corte del 31 de marzo de 2025 ascendió a 8 mil 382; Mineral de la Reforma sumó 163, Pachuca reportó 16 incidencias y Zapotlán siete, de un total de 291 tomas clausuradas en este plazo, por lo que las tres demarcaciones aglomeran el 63.9 por ciento.
Respecto a las denuncias, hasta 2025 la Caasim reportó 125 por tomas clandestinas, 35 son por robo de fluido, y el 1.73 por ciento cuenta con una carpeta de investigación ante la PGJEH, ya que sólo se toma esta medida ante la reincidencia; mientras que el resto de las personas que incurrieron en esta violación tienen la opción de regularizar sus tomas en el organismo operador.
En su momento, el director general del organismo, Juan Evel Chávez Trovamala, destacó 35 de 125 denuncias con indagatorias por robo de fluido en los que esperan recuperar un porcentaje del monto que debió ingresar a la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales. “Esperamos recuperar al menos una parte del ingreso que representó la sustracción".
Asimismo, desconoció el monto de pérdidas por las más de 18 mil tomas clandestinas, "pues al no contar con medidores no es una tarea sencilla calcular el pago que debe hacer cada una de las personas, físicas o morales, señaladas en cada una de las denuncias"; no obstante, garantizó el proceso adecuado para que, en caso de ser posible, se tenga una recuperación por el robo de agua.
"Estamos en la cuantía, se hace un proceso y lo que calculamos es lo que podían robar de agua en un cierto periodo; hacemos el cálculo de acuerdo con estas mediciones, varía el decremento que tuvo el organismo en cada caso, pero prefiero que la PGJEH sea quien informe de este tipo de datos con mayor precisión. No podemos dar más información porque las indagatorias siguen en proceso", sentenció el funcionario.
Corporación especial
Desde el 19 de julio de 2023 entró en operación la denominada “Policía Hídrica”, que cuesta anualmente a la Caasim un monto de 3 millones de pesos, elementos que ejecutan la labor conjunta para abatir el robo de infraestructura en pozos de agua y otros inmuebles, además de clausurar tomas clandestinas, pues existen casos en los que usuarios se resisten y agreden al personal de la Caasim que busca inhibir este delito, por ello tienen el respaldo de la Policía Industrial Bancaria del estado (PIBEH), quienes integran a la corporación hídrica.
“Con ese respaldo podemos atender y detectar todos estos problemas que antes aquejaban a la población. También seguimos la tarea de imponer multas a las personas que reinciden en este tipo de irregularidad, el monto depende de los cálculos, pero la ley marca que debemos hacer dos avisos y al tercero ya se inicia una denuncia formal en el Ministerio Público. Posteriormente se hace la evaluación y cálculo de líquido e infraestructura dañada, todo eso para imponer la sanción correspondiente”, comentó el director general de Caasim.
Por otro lado, pese a que no lograron mitigar la incidencia delictiva, refirió el gobernador Julio Menchaca, el estado es el único que cuenta con este cuerpo de seguridad en infraestructura hídrica, con cuatro patrullas y 24 elementos, no obstante a que la problemática es recurrente en todo el país, por lo que se analiza la ampliación de este cuerpo de seguridad creado recientemente.
“Cuando menos es el único estado que tiene patrullas para combatir el robo de agua potable. Si contamos con más unidades vamos a cubrir más terreno con la colaboración de la Policía Industrial Bancaria del estado, estamos en análisis y coordinación para ver si es necesario ampliar este cuerpo”, concluyó.