Detalles sobre la trayectoria criminal que Pablo Edwin Huerta Nuño forjó durante al menos 15 años podrían ser revelados en un juicio que el líder del Cártel de los Arellano Félix se perfila enfrentar en una corte federal del Distrito Sur de California, según da cuenta una reciente moción presentada ante la jueza Ruth Bermudez Montenegro.
A diferencia de otros generadores de violencia cuyas defensas legales han logrado sentar las bases de una negociación con la fiscalía estadunidense, en el caso de El Flaquito no ha existido acercamiento entre las partes, por el contrario, se solicitó que una de sus audiencias se difiriera bajo el argumento de que el caso implica una cantidad sustancial de información sobre actividades de tráfico de drogas y lavado de dinero que tuvieron lugar en Estados Unidos y México.
Asimismo, trascendió que la defensa de El Flaquito continúa revisando la voluminosa evidencia que ha sido y será proporcionada por Estados Unidos, además de que existen preocupaciones de seguridad relacionadas con informantes confidenciales y testigos colaboradores.
Dichas precisiones son las que descartan que el líder del Cártel de los Arellano Félix pudiera estar buscando un acuerdo de culpabilidad, sino que por el contario, tanto la fiscalía estadunidense como su abogado estarían en preparativos de un juicio en donde a través de la presentación de evidencia y testimonios se determinará si Pablo Edwin Huerta Nuño es culpable -o inocente- de los cargos que pesan en su contra en el país de las barras y las estrellas.
Fue en mayo de 2025 cuando El Flaquito fue acusado formalmente ante la corte federal San Diego, California por delitos vinculados al tráfico de metanfetaminas, fentanilo y cocaína, así como al lavado de dinero.
“Se le acusa de haber suministrado miles de kilogramos de metanfetamina, fentanilo y cocaína a distribuidores y células ubicadas en San Diego y Los Ángeles. A cambio, él y su organización recibían millones de dólares provenientes del narcotráfico mediante envíos de grandes cantidades de dinero en efectivo desde San Diego a Tijuana”, precisa el Departamento de Justicia sobre Pablo Edwin Huerta Nuño.
Si bien es en Estados Unidos donde el líder del Cártel de los Arellano Félix enfrenta la justicia, lo cierto es que del otro lado de la frontera, en México, El Flaquito forjó una amplia trayectoria criminal a base de traiciones y violencia.
¿Quién es El Flaquito?
Información que el semanario ZETA ha recopilado sobre Pablo Edwin Huerta Nuño lo ubicaba como líder de una de las células criminales que sobreviven de lo que un día fue el Cártel de Tijuana, conocido también como el de los Arellano Félix.
Entre las actividades que coordinaba El Flaquito destacó el robo de cargamentos de droga de organizaciones criminales rivales, un rol que le valió un sinfín de enemigos no sólo en Baja California sino también en distintos estados del país.
En 2021, tras un acuerdo con Néstor Isidro Pérez Salas alias El Nini -otrora jefe de seguridad de Los Chapitos-, a Pablo Edwin Huerta Nuño se le identificó como parte de dicha facción, no obstante, dicha colaboración sería más fugaz de lo pensado.
De acuerdo con un informe de la Secretaría de Marina (Semar) consultado por ZETA, en octubre de dicho año Ovidio Guzmán López alias El Ratón era objetivo de un ataque armado en la Ciudad de México ordenado por El Flaquito. Si bien la agresión no se concretó, dicho episodio sí volvió al líder del Cártel de los Arellano Félix un aguerrido rival de los hijos del Chapo Guzmán.
A su listado de enemigos se sumaron también los hermanos René y Alfonso Arzate García, dos antiguos colaboradores en Baja California de la facción del Cártel de Sinaloa que encabeza la familia Zambada. Según refiere el citado medio de comunicación, El Flaquito estuvo también detrás del robo de un cargamento de narcóticos y de una serie de traiciones a miembros de dicho grupo criminal.
Dicha enemistad dejó a su paso episodiodios como el llamado Cachanillazo ocurrido el 20 de mayo de 2023 en Ensenada. Aquella balacera suscitada en un evento de vehículos tipo Razer dejó como saldo diez personas muertas.
Pese a la gran cantidad de enemigos de alto perfil que acumulaba, no fue ninguno de ellos o sus balas las que propiciaron la caída de El Flaquito. En su lugar, fueron las diligencias de autoridades estatales y federales las que lograron su arresto tras más de una década de trayectoria criminal.
La caída de El Flaquito
El 17 de junio de 2025 en un operativo encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Fiscalía General de la República (FGR) en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) cayó Pablo Edwin Huerta Nuño.
Los primeros reportes refieren que las autoridades ejecutaron una orden de cateo en un domicilio ubicado sobre el bulevar Fundadores en la calle Cumbres de la Encantada en Tijuana, Baja California donde fue localizado El Flaquito.
El líder del Cártel de los Arellano Félix fue arrestado sin incidentes, no obstante, en otro domicilio que también fue cateado como parte del operativo se aseguraron dosis de drogas, armamento, cargadores, municiones, equipo táctico y vehículos.
La orden de extradición que pesaba en contra de El Flaquito lo convirtieron también en candidato a formar parte del segundo paquete de generadores de violencia que el gobierno de México entregó a sus homólogos estadounidenses en agosto de 2025.
Fue así como Pablo Edwin Huerta Nuño llegó a Estados Unidos en donde ahora enfrenta un arduo proceso legal que, en caso de llegar a juicio y ser encontrado culpable, podría dejarlo el resto de sus días en prisión.
ATJ