Surgida con la intención de expulsar al cártel de Los Zetas de su territorio, La Familia Michoacana ha experimentado múltiples cambios en su estructura y operaciones. Hoy, a casi dos décadas de su aparición, no sólo es considerado un grupo de alta prioridad en México, sino que su principal facción cuenta con la etiqueta de organización terrorista extranjera, otorgada por el Gobierno de Estados Unidos.
En meses recientes, informes oficiales en ambos países han esclarecido el panorama de los negocios ilícitos en los que ha incurrido La Familia Michoacana, cuyo liderazgo se le atribuye actualmente a los hermanos José Alfredo y Johnny Hurtado Olascoaga, apodados como El Fresa y El Pez, respectivamente.
Drogas y minería: las actividades identificadas por EU
En su Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas correspondiente a 2025, la Administración para el Control de Drogas (DEA) estadunidense definió a La Familia Michoacana como un conglomerado de "múltiples facciones poderosas", siendo una de las más notorias la denominada Nueva Familia Michoacana.
Entre las actividades con las que lucra esta estructura destaca el tráfico de metanfetamina, cocaína, heroína y fentanilo, así como el control del Puerto de Lázaro Cárdenas, una entrada marítima clave para la importación de precursores químicos.
Hasta julio de 2023, el Departamento de Estado había identificado la presencia de La Nueva Familia Michoacana—sucesora del grupo original y comandada por el clan de los Hurtado Olascoaga— en aproximadamente 35 municipios de Michoacán, Guerrero, Morelos y el Estado de México. En su informe de 2025, la DEA agregó al listado a la Ciudad de México.
De acuerdo con las investigaciones en la Unión Americana, una de las principales estrategias de La Nueva Familia Michoacana para traficar drogas es movilizarlas a bordo de tractocamiones. Cabe recordar que, debido a la distancia de su bastión con la frontera norte del país, el cártel ha tenido que formar alianzas con grupos de mayor envergadura para acceder a las rutas de narcotráfico.
Otras actividades atribuidas a esta organización son el lavado de dinero mediante el mercado negro de divisas, el trasiego de armas a través de la frontera con Guatemala y la minería ilegal.
Sobre este último negocio, el Departamento del Tesoro estadunidense señaló en abril de 2025 que Ubaldo Hurtado Olascoaga, hermano de El Fresa y El Pez, sería el responsable de supervisar células de sicarios y de coordinar la extracción ilegal de mercurio y uranio.
El uranio es un elemento radiactivo altamente atractivo en sectores como la milicia, la tecnología y la medicina por su capacidad para liberar energía, mientras que el mercurio tiene una alta demanda en comunidades sudamericanas por su utilidad para extraer oro a pequeña escala.
Extorsión: el lucrativo negocio de La Familia Michoacana en el centro de México
Entre la noche del martes 22 y la madrugada del miércoles 23 de julio de 2025, habitantes de distintos municipios al norte del Estado de México reportaron la presencia de bloqueos en las principales vialidades. Poco después se reveló que se trataba de una reacción de células delictivas al Operativo Liberación.
Con la participación de fuerzas federales y mexiquenses, el Operativo Liberación se llevó a cabo para desmantelar un esquema de extorsiones con el que La Nueva Familia Michoacana había logrado controlar el comercio en 14 municipios.
José Luis Cervantes, fiscal general de Justicia del Estado de México, explicó que la organización criminal se dedicó a cooptar negocios con la intención de que ciertos productos —como carne, huevos y materiales de construcción— se vendieran únicamente en establecimientos autorizados por el cártel.
Las autoridades tuvieron conocimiento de este esquema gracias a las denuncias que alertaron sobre un súbito incremento en el precio de alimentos y materiales en regiones específicas. En Sultepec, por ejemplo, el retazo de pollo había alcanzado los 100 pesos por kilo, cuando el precio en otras zonas rondaba los 25 pesos.
Otros productos en los que La Nueva Familia Michoacana se habría enfocado para focalizar su venta, según las indagatorias, fueron:
- Millar de block: hasta 20 mil pesos en Valle de Bravo, 122.22 por ciento más que en Toluca.
- Kilo de alambre recocido: hasta 44 pesos en Malinalco, un sobreprecio de 109.52 por ciento.
- Kilo de pierna y muslo: hasta 80 pesos en Tejupilco, frente a los 50 pesos en Toluca.
- Kilo de costilla de res: 250 pesos en Sultepec, un precio 47 por ciento mayor que en la capital del estado.
Las labores de investigación permitieron identificar que el control económico de La Nueva Familia Michoacana se impuso en 14 municipios mediante amenazas, secuestros exprés y cobros ilegales contra comerciantes y transportistas. Las víctimas, según revelaron las autoridades, eran obligadas a adquirir insumos, vender productos o contratar servicios solamente a las personas designadas por el cártel.
Además de estos hallazgos, cabe recordar que fue una célula de La Familia Michoacana la que estuvo involucrada con el secuestro de cuatro trabajadores de un expendio de pollos en Toluca el 22 de diciembre de 2023.
En semanas posteriores al plagio, un vendedor explicó a MILENIO que los miembros del grupo criminal asediaban por igual a los rastros de aves y a los pequeños negocios. El entrevistado, cuya identidad se mantuvo bajo resguardo, explicó que de cada 100 pollos, al menos 30 tenían que ser comprados a los presuntos delincuentes.
BM.