Policía
  • Del lavado para el CJNG al arresto en Río: los lujos de Los Cuinis y el capo que cayó por seguir a la Selección Mexicana en el Mundial de Brasil 2014

  • Las alertas de autoridades estadounidenses e internacionales se encienden cada cuatro años ante la posibilidad de que alguno de sus objetivos salga de su escondite o zonas de operación por la fiebre mundialista.
El ostentoso estilo de vida que llevaba le permitió a Gerardo González Valencia asistir al aclamado torneo de fútbol | Antonio Texta
Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Los ojos del mundo estaban puestos en el balón que rodaba en el campo del Estadio Marcaná en Río de Janeiro el 13 de julio de 2014. Aquel día, Argentina y Alemania se disputaban la gloria deportiva y la Copa Mundial de la FIFA entre la euforia de miles de asistentes. Silbatazos, porras y aplausos inundaban las tribunas sin imaginar que, muy de cerca, agencias de seguridad seguían los movimientos de un aficionado en específico: Gerardo González Valencia.

Mejor conocido como Lalo, el cuñado de Rubén Oseguera Cervantes -fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación- aprovechó el anónimato que lo rodeaba en Sudamérica para asistir al evento deportivo más aclamado, sin embargo, no fue el único miembro de la organización delictiva que tuvo la misma idea.

A Brasil también arribó un prominente productor y traficante de metanfetaminas para el cártel de las cuatro letras que se encontraba bajo la mira de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Su nombre: José Díaz Barajas.

En más de una ocasión, la fiebre mundialista ha tentado a líderes o integrantes del crimen organizado a salir de sus zonas de operación o escondites para disfrutar, al igual que miles de personas alrededor del mundo, el aclamado torneo que tiene como objetivo la integración social, cultural y deportiva, valores que distan de las actividades delictivas que los cárteles del narcotráfico promueven.

Aún así, su asistencia a distintos mundiales ha permitido que autoridades estadounidenses, en coordinación con sus homólogos en los países anfitriones, sigan de cerca sus pasos, tal y como ocurrió con miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación durante el Mundial de Brasil 2014.

Los lujos del líder de Los Cuinis

El líder de Los Cuinis llevaba una vida de lujos.
Gerardo González Valencia de cacería en un safari en Botswana, África. La fotografía forma parte del memorándum de sentencia obtenido por el periodista Angel Hernández para MILENIO | DOJ

Gerardo González Valencia, junto a sus hermanos Abigael y José, se convirtieron en la cabeza de una organización delictiva denominada como Los Cuinis. De acuerdo con información del Departamento de Justicia, Los Valencia no sólo operaron minuciosas redes de tráfico de drogas y lavado de dinero sino que también fungieron como brazo financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los recursos que pusieron a disposición de su cuñado Rubén Oseguera Cervantes propiciaron a que el también llamado Mencho, operara el músculo de la organización delictiva en México mientras que Los Cuinis viajaban alrededor del mundo o se escondían en diversos países de Sudamérica bajo la fachada de empresarios.

Fue en ese contexto en el que Gerardo González Valencia se mudó junto a su familia a Argentina. Era 2009 cuando Lalo vio en el cono sur la oportunidad de iniciar una vida en donde sus vínculos criminales eran desconocidos y los lujos que ostentaban eran, ante la opinión pública, fruto de sus negocios.

Investigaciones de autoridades estadounidenses refieren que el líder de Los Cuinis instauró en el país sudamericano tiendas de conveniencia con el dinero de procedencia ilícita que, sumado al resto de sus actividades criminales, le permitió a él, su esposa e hijos llevar un lujoso estilo de vida que años más tarde terminaría por plasmarse en documentos judiciales.

Safaris en África, viajes a Europa y fiestas formaron parte de la evidencia que autoridades estadounidenses recopilaron sobre Gerardo González Valencia y su familia. La información fue plasmada en un memorándum de sentencia presentado ante una corte del Distrito de Columbia consultado por el periodista Angel Hernández para MILENIO.

Además de exponer detalles específicos como, por ejemplo, las actividades y el colegio al que asistían sus hijos, el informe también recupera un peculiar episodio: la asistencia del cuñado del Mencho y su familia al Mundial de Brasil 2014.

El cuñado del Mencho viajó al Mundial de Brasil 2014
Un correo electrónico intervenido por autoridades confirmaron la asistencia de Gerardo González Valencia al Mundial de Brasil 2014 | DOJ

Fue a través de la intervención de un correo electrónico enviado por Gerardo González Valencia a su esposa Wendy Amaral que autoridades estadounidenses pudieron constatar la asistencia del líder de Los Cuinis a la semifinal del torneo celebrada el 9 de julio en la Arena de São Paulo, São Paulo, y también a la final llevada a cabo cuatro días después en el Estadio Maracaná en Río de Janeiro.

En el mensaje, Lalo asegura contar con cuatro boletos premier y le pide a Juanita -como también llamaba a su esposa- buscar vuelos y hospedaje para los días que se encontrarían en las ciudades brasileñas. Adicionalmente adjunta la información sobre los precios de los entradas que le fue proporcionada por el vendedor.

Según lo expuesto en dicho correo electrónico, el costo de cada boleto premier para la semifinal de dicho mundial alcanzó los 11 mil 793 dólares. En 2014, el precio de la moneda estadounidense oscilaba entre los 13.31 y los 14.73 pesos mexicanos, por lo que cada entrada al partido costaba más de 150 mil pesos mexicanos.

El líder de Los Cuinis viajó con su esposa e hijos.
El líder de Los Cuinis compartió con su esposa el costo de los boletos para la semifinal y final del Mundial de Brasil 2014 | DOJ

Para la final la situación no era distinta. El precio por cada boleto premier ofertado al líder de Los Cuinis fue de 21 mil 310 dólares, es decir, casi 300 mil pesos mexicanos al tipo de cambio de 2014. Entre los beneficios de dicha entrada se detallan zonas preferenciales con seguridad, pantallas, bar, bebidas y snacks antes y durante los partidos.

Gerardo González Valencia pudo asistir sin ningún tipo de inconveniente a la justa mundialista de 2014 pues no fue sino hasta dos años después, el 22 de abril de 2016, cuando fue detenido junto a otras once personas vinculadas a su organización delictiva en Montevideo, Uruguay.

La caída de uno de los líderes de Los Cuinis y su reclusión en una cárcel uruguaya desató una serie de tensiones en la política de dicho país hasta que en 2020 concedieron su extradición a Estados Unidos en donde tres años más tarde fue sentenciado a cadena perpetua.

Si bien la caída de Lalo se suscitó después del mundial de Brasil 2014, la suerte no fue la misma para uno de sus connacionales y también colaborador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El partido del Tri en el que cayó un ‘narco’ del CJNG

El pasaporte con el que se identificó el delincuente en Brasil.
El pasaporte con el que se identificó el delincuente en Brasil.

México se enfrentó contra el anfitrión de la Copa del Mundo 2014 durante la fase de grupos en el Estadio Castelão de Fortaleza. Mientras que los titulares de la prensa de aquella época reconocían la histórica actuación del portero mexicano Guillermo Ochoa para evitar el gol de los jugadores brasileños, la agencia antinarcóticos celebraba otro triunfo: el arresto de José Díaz Barajas.

Autoridades estadounidenses habían identificado a dicho miembro del cártel de las cuatro letras como un proveedor de precursores químicos necesarios para la producción de metanfetaminas y como un traficante de la misma droga a su territorio.

De acuerdo con información de medios locales, el arresto de José Díaz Barajas se llevó a cabo la noche anterior del partido de México vs Brasil por agentes de la Policía Federal (PF) brasileña y de la Interpol cuando intentaba embarcar en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro.

Al igual que Lalo, el colaborador del cártel de las cuatro letras viajaba junto a su esposa y dos hijos sin imaginar que su viaje estaba siendo monitoreado de cerca. Según informó la policía brasileña, José Díaz Barajas voló desde México a Paraguay y, posteriormente entró a Brasil a pie a través de Foz de Iguazú. Desde dicho destino voló a Río de Janeiro donde embarcaría hacia Ceará.

En dicho caso la FIFA confirmó a la policía que aquel hombre originario de Guadalajara y perseguido por su involucramiento en el tráfico de drogas contaba con boletos para el partido de la Selección Mexicana, un juego que no alcanzó a ver y que lo condujo a responder por sus operaciones ante la justicia estadounidense.

El auge que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atravesaba en 2014 hizo de la Copa del Mundo el evento ideal para que algunos de sus miembros gastaran el dinero que obtienen de sus actividades criminales en viajes y entradas para los aclamados partidos. No obstante, no contaban con que las agencias de seguridad de los países involucrados tenían su atención en otro juego, aquel que quedó plasmado en documentos judiciales y en el que terminaron perdiendo por goleada.

ATJ

Google news logo
Síguenos en
Anel Tello
  • Anel Tello
  • Periodista egresada de la FCPyS, UNAM. Amo los ositos cariñositos pero cubro temas de narcotráfico, justicia y seguridad. Aprendiz de realidades.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.