Guillermo Ochoa, sin duda alguna, es uno de los jugadores más históricos de la selección mexicana. Sin embargo, esto ya no ha sido así… ‘Paco Memo’ ya no ha sido el mismo atajador nato que era antes, y las actuaciones que ha tenido en los últimos clubes donde ha militado son un claro ejemplo. Aunque detrás de esas críticas existe un portero que cada cuatro años lograba deslumbrar al mundo entero y reafirmar por qué debe ser tratado con respeto.
Brasil 2014 fue el escenario perfecto para eso. México llegó con una generación que todavía ilusionaba y entre nombres como Rafa Márquez, Guardado, Héctor Herrera y Chicharito, el gran protagonista terminó siendo Guillermo Ochoa. El duelo ante Brasil cambió por completo la percepción mundial sobre él. Neymar, Hulk y Dani Alves atacaron una y otra vez, pero se toparon con una muralla vestida de azul.
Sus atajadas ante Neymar, David Luiz y Thiago Silva se volvieron imágenes eternas del Mundial. Más tarde, también brilló ante Países Bajos en el histórico partido del “No era penal”. Aunque México quedó eliminado, Ochoa terminó entrando para siempre en la historia de los Mundiales como uno de los grandes héroes de Brasil 2014.