Francia, Inglaterra, Bélgica, Países Bajos y España se han convertido en selecciones profundamente diversas. Entre sus principales figuras aparecen futbolistas nacidos en África o hijos y nietos de migrantes africanos. No se trata únicamente de una transformación deportiva: detrás de esos jugadores existe una historia de colonialismo, migración, ciudadanía, desigualdad económica y racismo.
En este video analizamos cómo el talento africano terminó ocupando un lugar decisivo en el futbol europeo y por qué esta relación no puede comprenderse sin mirar el pasado. Durante siglos, diferentes potencias europeas ocuparon territorios africanos, modificaron sus fronteras y extrajeron oro, diamantes, caucho, cacao, petróleo, algodón, marfil y mano de obra esclavizada.