M+.- A un año de la explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, ubicado en Iztapalapa, Ciudad de México, familiares recordaron la muerte de Misael y Tiffany, dos de las víctimas que dejó el siniestro.
Entre la pena que permanece latente, la familia manifestó a MILENIO que concentra todos sus esfuerzos en la recuperación médica de Santiago, el menor que sobrevivió al incendio en el vehículo calcinado donde viajaba junto a su madre y abuelo.
Fuego alcanzó a víctimas en un automóvil
El 10 de septiembre de 2025, Misael, de 39 años de edad, acompañó a su hija Tiffany, de 17, a recoger ropa que había comprado para su hijo, cuya entrega se concretaría en la alcaldía Iztapalapa.
"La niña (Tiffany) se encontró a su papá (Misael) cerca de su casa y le dijo que iba a traer una ropa para el niño que había encargado ahí en Santa Marta. Él le dijo: 'espérate, te llevo en el carro', y le dijo ella 'yo me quiero ir en el Cablebús para rápido'; él le respondió: 'no, ahorita los llevo rápido'", contó Arturo Piña, el tío de Tiffany.
"Un familiar les dijo: 'pues váyanse en el Cablebús, es más rápido'; (Misael) le dijo: 'a mí me da miedo el Cablebús, me da miedo que se vaya a caer y me vaya yo a morir ahí, entonces mejor nos vamos en el carro; ahorita yo los llevo rápido'", agregó.
Las dos personas, junto al bebé de un año y medio de edad, circulaban a bordo de su automóvil sobre el distribuidor de la Concordia cuando se registró la explosión de la pipa cargada con gas LP, consumiendo en llamas el vehículo.
Minutos después del siniestro, sus parientes comenzaron a recibir llamadas telefónicas e imágenes sobre el accidente vial; sin embargo, se percataron de la gravedad de la situación cuando los localizaron en un hospital.
"Como a la media hora (de que salieron) suena el teléfono y nos dicen que nuestra sobrina está en el accidente, que había estado en el accidente; entonces la primera reacción fue pararme y gritar, gritar como loco hasta que te empieza a caer un poquito el veinte de lo que está pasando.
"En el transcurso del día nos llegaron videos donde la veíamos salir del accidente, que iba atrás de su bebé y todo eso, y pues pensamos que era algo sencillo, o sea, quemaduras. Ya cuando la localizó un familiar, nos dimos cuenta de que no era así; que había sido muy grave", dijo Arturo.
Misael falleció poco después a causa de las severas quemaduras que sufrió en el rostro y la espalda; en tanto, Tiffany permaneció durante 41 días hospitalizada, al cabo de los cuales también murió derivado de las lesiones.
"No fue fácil porque (Misael) llegó vivo al hospital; se lo llevaron en cóndor, pero realmente su cara fue prácticamente calcinada. Entonces, él no era fácil de localizar, pero (tenía) un tatuaje con el nombre de la niña y (otro) con el apellido de él en sus brazos", dijo Arturo.
"Están bien, están los dos juntos"
Tras un año de este suceso, los allegados expresaron la enorme dificultad que representa asimilar la pérdida de ambos integrantes, mientras conservan en la memoria imágenes muy presentes de aquel fatídico día.
"Para mí es como si acabara de pasar, no he podido asimilarlo prácticamente", expresó María Teresa de Jesús Martínez, bisabuela de Santiago.
Mientras que Arturo consideró: "Es muy difícil, yo creo que no nada más para nosotros, sino para todos los que los vivimos".
Pese al duelo por la ausencia de la joven madre y su padre, la familia ha buscado consuelo en la idea de que ambos se encuentran juntos y en paz en donde quiera que estén.
"Hemos aprendido que ella está bien, ¿no? Que donde quiera que esté, está bien, que está con su papá y que están los dos juntos".
????“Para mí es como si acabara de pasar, no he podido asimilarlo”. A casi un año de la explosión de una pipa en el Puente de la Concordia, la familia de Misael y Tiffany, dos de las víctimas mortales, aún enfrenta el dolor y recuerda la tragedia.
— Milenio (@Milenio) September 10, 2026
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Siniestro dejó secuelas en el menor sobreviviente
Santiago, quien actualmente tiene dos años y medio de edad, sufrió quemaduras graves en el 50 por ciento de su superficie corporal, por lo que continúa bajo constante tratamiento médico y cirugías reconstructivas para sanar las secuelas en su rostro y mano.
Además de los daños físicos, se analiza la posibilidad de que el niño presente afectaciones emocionales, pues despierta frecuentemente llorando durante las noches. Sin embargo, debido a su corta edad y a que todavía no habla, no ha recibido apoyo psicológico especializado.
"En la noche se despierta el niño llorando; no sabemos realmente si es del dolor físico, de las mismas quemaduras. Él ahorita no puede tener una ayuda psicológica porque no habla.
"Va a tratar de llevar su vida (...) me sugirieron que lo llevara a la guardería para que así empezara a adaptarse con los niños (...) le van a hacer cirugías (porque) todavía quedan las secuelas de su accidente (en) su manita, su cara", agregó su tía Reyna Piña.
La llamada zona cero ahora ha sido convertida en un memorial resguardado por una imagen de la Virgen de Guadalupe, rodeada de flores y fotografías; ahí cuelgan de los adornos varias mantas con los nombres de las víctimas, entre ellas los de Misael y Tiffany.
ksh