En Taxco de Alarcón, Guerrero, la Familia Michoacana controla desde el precio de la cerveza hasta la vulnerabilidad del propio alcalde.
A la incursión de esta organización criminal se suman las extorsiones generalizadas a comerciantes, una ola de secuestros y desapariciones; y como agravante, se añade una huelga de casi 20 años que mantiene paralizado al sector minero como fuente de empleo.
Esta fotografía del Pueblo Mágico obliga a sus habitantes a convivir con un sistema donde el mercado y la política ya no responden al Estado.
En la venta de cervezas, está el ejemplo. Mientras los refrigeradores de las tiendas de conveniencia lucen vacíos bajo el pretexto de una inexistente "disposición oficial", en las pequeñas tiendas de abarrotes el producto se vende a sobreprecio y bajo el visto bueno de la organización criminal.
—¿No venden cerveza, verdad?
—Nada de alcohol. En ningún Oxxo vas a encontrar alcohol. No nos permite el ayuntamiento.
—¿Por qué?
—Yo creo que no les gustan las promociones —ironiza una de las trabajadoras de una de las tiendas de este municipio.
MILENIO documentó que, tras dos años de haber reportado este fenómeno por primera vez, la situación permanece exactamente igual. Los refrigeradores de las grandes tiendas siguen vacíos y son contadas las misceláneas que venden "chelas".
Los testimonios de los trabajadores confirman el miedo; se pueden comprar hielos y mezcladores, pero el alcohol es una mercancía prohibida para las cadenas, dejando el mercado en manos de quienes el crimen autoriza.
En tiendas consultadas sólo se venden marcas de Grupo Modelo (Anheuser-Busch InBev) y los precios varían drásticamente.
Por ejemplo, una media de 355 mililitros se oferta entre los 35 y 39 pesos; en otros puntos, el latón de 473 mililitros se ubica en 32 pesos.
Otros establecimientos, simplemente, dejaron de surtir productos de Cuauhtémoc Moctezuma, marca que hoy forma parte de Heineken México.
—Los Oxxos no venden, ya tienen como tres años…
—¿Por qué?
—Porque no les dieron permiso.
—Es que sí vendían. Pero cuando entró, ya sabe… todo lo que está pasando…
—¿A cómo la da?
—A 35.
—¿Pura Corona?
—Modelo, Victoria y preparados… Desde Semana Santa no surten, se nos acabó.
Este fenómeno de control de suministros se replica en productos básicos como el pollo y la carne, o el material de construcción, que presentan sobreprecios desproporcionados en comparación con otras ciudades.
Lo mismo ocurre en servicios esenciales como el transporte público, taxis y combis, o el comercio, sectores que operan bajo la sombra de organizaciones delictivas que han logrado cooptar, autorizar o amenazar la economía local.
Además, la población aprende a convivir con el asedio de un cártel que se ha vuelto el administrador fáctico de la vida cotidiana.
El control delictivo en 18 puntos
La presencia de la Familia Michoacana se extiende por una red de por lo menos 18 localidades de Taxco, que se convierte en un punto estratégico para el trasiego de mercancías ilícitas y la movilidad entre localidades para evadir operativos: al oriente colinda con Morelos, al norte con el Estado de México y al sur con Chilpancingo, capital de Guerrero.
Reportes de prensa y fuentes federales registran la presencia operativa de la Familia Michoacana con bloqueos, retenes o secuestros en las comunidades de:
- Acamixtla
- Tetipac
- Teacalco
- Acuitlapán
- Papala
- Tehuilotepec
- Cacalotenango
- San Gregorio
- Texcaltitla
- Huiyatengo
- Pedro Martín
- Montaña de Plata
- Cholsingo
- El Cedrito
- Pilcaya
- Axixintla
- Huajintlán
- El Gavilán
En la localidad de Acamixtla, por ejemplo, la instalación de retenes criminales es una constante; ahí fue localizado el auto del padre del alcalde luego de ser plagiado.
Este punto conecta directamente con Tetipac, bien conocido como base de operaciones de Roberto Carlos Zagal Jacobo, El Pelón, liderazgo local quien sería responsable del plagio.
Esta zona funciona como un corredor logístico: hacia el norte, las rutas vía Pilcaya y Tetipac conectan con el Estado de México; hacia el oriente, el paso por Huajintlán y Teacalco abre la puerta hacia Morelos.
En Acuitlapán y Papala, se ha documentado el uso de cámaras de vigilancia, así como el despliegue de halcones en los accesos.
En Tehuilotepec y Cacalotenango, fuerzas federales han confirmado la ubicación de casas de seguridad utilizadas para el cautiverio de víctimas, como ocurrió en el caso de los policías municipales secuestrados en 2023.
El alcalde "localizado", pero ausente
La crisis de inseguridad en Guerrero evidencia que, en este Pueblo Mágico, ni siquiera la figura del presidente municipal goza de inmunidad frente a un sistema criminal que ha permeado.
Aunque las autoridades federales confirmaron la localización del alcalde Juan Andrés Vega Carranza y su padre —luego de haber sido secuestrados por un grupo armado y liberados días después mediante un operativo de fuerzas federales—, el edil ha optado por el aislamiento. Se ha convertido en una figura fantasma.
MILENIO buscó de manera reiterada al funcionario para obtener una postura sobre la situación del municipio, pero nunca hubo respuesta.
Su equipo de comunicación social se limitó a asegurar que "sigue teniendo actividades", aunque se ha negado a aparecer públicamente o a ofrecer ruedas de prensa, delegando la crisis a un proceso legal que, dicen, "no compete al ayuntamiento".
"No tenemos ninguna rueda de prensa programada. Este es un proceso que no compete al ayuntamiento, es un proceso legal que deben llevar las instancias necesarias. Él sigue teniendo actividades", afirmó tajante un representante de su equipo ante la insistencia de este medio.
Hasta ahora, al alcalde sólo se le ha visto en redes sociales. En un vídeo, acompañado por integrantes del cabildo, rechazó su ausencia y la parálisis administrativa.
"Aquí seguimos al frente, trabajando por el Taxco que todos queremos", declaró.
Sin embargo, su reclusión voluntaria tras el secuestro no hace más que confirmar que en Taxco el poder político también vive bajo el yugo del miedo.
Taxco: Dos décadas de un pacto
El reciente secuestro y rescate del alcalde es sólo el síntoma más visible de una pandemia que Taxco padece desde hace dos décadas.
En entrevista, exfuncionarios, líderes mineros y representantes de distintos sectores analizan la crisis actual; la ven como un problema de cúpulas, de la consolidación de un pacto fáctico entre la política y el crimen organizado, que ha erosionado las instituciones y que repercute directamente en sectores clave como el comercio.
Abraham Ponce Guadarrama, quien fue alcalde de Taxco (2002-2005) y diputado local, se ha dedicado a la vida académica desde hace dos décadas. Conoce Taxco a fondo y a sus protagonistas, pero advierte: "son otros tiempos".
"Son tiempos muy distintos, muy diferentes a los que vivimos. Yo recuerdo que en los tres años que estuve al frente del ayuntamiento en Taxco no hubo hechos delictivos y ahí están las estadísticas desde hace más de 20 años. Hubo un secuestro en ese trienio, pero para efectos legales no existió porque la familia no lo denunció", relata.
Desde la academia, el exfuncionario intenta explicar los acontecimientos recientes que han desplomado la percepción de seguridad en el municipio.
"Fíjate qué contrastante es: acabamos de tener una Semana Santa de las más concurridas en muchos años y, a la siguiente semana, se da el episodio del secuestro del alcalde y de su padre", destacó.
"Estábamos muy felices, muy contentos por la derrama económica; nosotros dependemos del turismo o de las artesanías, de la gente que viene a comprar plata los fines de semana al tianguis más grande del mundo", lamenta.
Para Ponce Guadarrama, este tipo de acontecimientos generan un daño profundo en lo económico y lo social, evidenciando lo que él define como una "crisis institucional".
El académico pone sobre la mesa el fenómeno de la relación Estado-crimen, donde la población civil es la que queda vulnerable.
"Lo que veo delicado son esos 'narcopactos', porque realmente se está entregando a la sociedad. En el área donde se hace un trato con la delincuencia, prácticamente le estás poniendo la sociedad en las manos para que la roben, la extorsionen y le cobren piso. Como hay de por medio un acuerdo, y a lo mejor hubo hasta algún apoyo para ganar, se sienten comprometidos a corresponder", explicó Ponce.
Sin emitir juicios directos contra la actual administración, pero sin meter las manos al fuego por nadie, advierte que se trata de la lógica de la delincuencia organizada.
"No me consta ni del alcalde anterior ni del actual, pero es la lógica de este problema de la delincuencia organizada. Hay lugares donde coinciden grupos y se arman los balazos entre ellos porque quieren el dominio de la plaza, y ahí es donde el ciudadano queda en medio", señaló el exfuncionario.
Resolviendo la huelga se resuelve la crisis, dicen mineros
Históricamente, uno de los pilares económicos de Taxco había sido la minería; sin embargo, desde hace 19 años existe una huelga que mantiene paralizadas las tres minas que tiene el municipio (El Solar, Remedios y San Vicente).
La plata que se exhibe y vende en las banquetas no se adquiere ni siquiera en Guerrero: la granalla es oriunda de Zacatecas, lo que deja al comercio local sin una materia prima propia para trabajar.
Lo que debería ser una fuente de empleo masivo frente a la cooptación del crimen organizado se mantiene paralizado, una problemática estructural que se suma a la ecuación de la violencia.
En entrevista, Roberto Hernández Mojica, secretario general del sindicato minero sección 17, afirma que acabar con la huelga reactivaría las minas, convirtiéndose en un detonante económico y, por ende, en una alternativa real para que existan fuentes de empleo lícitas.
Representaría, advierte, la solución económica de fondo para Taxco. De ahí que haga un llamado para que el gobierno federal impongan sus buenos oficios y resuelvan ya el conflicto con Germán Larrea, actual dueño de las empresas mineras.
"Va a haber empleo y, al haber empleo, va a disminuir la delincuencia. A muchos jóvenes a veces los deslumbran con falsas promesas, pero al abrir esta importante fuente de trabajo que es muy bien pagada, Taxco se va a recuperar en su economía" sostuvo Hernández Mojica.
"Queremos decirle a los taxqueños que tengan confianza en nosotros; no estamos luchando nada más por nuestras familias, sino por todo el municipio, abriendo esta fuente importantísima de empleo, más que nada para los jóvenes", destacó.
Sobre el comercio que vende plata, confirmó que “hay pago de cuotas y falta de economía, pero no alcanza ni para pagar la cuota, pero bueno… es lo que estamos viendo”.
No queremos una nueva pandemia
Marta Beatriz Mejía Domínguez, presidenta de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Taxco, recuerda bien la pandemia de 2020 como uno de los episodios más trágicos para el sector.
Reconoce que la inseguridad puede convertirse en un pretexto para que los viajeros dejen de visitar este destino, pero como empresaria turística sabe que al mal tiempo buena cara.
La representante de las empresas turísticas explica que este sector genera al menos el 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del municipio.
Por ello, sostiene, no pueden flaquear ante la percepción de inseguridad, subrayando la necesidad de mantener vivo el motor económico local a través de eventos de talla internacional.
En principio, es enfática en que el turismo está seguro. Y sobre el secuestro, dice: "Es un hecho aislado"; "No sólo pasa en Taxco”.
“Desafortunadamente somos el foco en este momento, pero si tú ves las noticias, es un tema a nivel nacional", comenta Mejía Domínguez.
Si bien sabe que la situación no es fácil para el sector, pues en los últimos años para ellos se ha traducido en una inflación silenciosa, otorga el voto de confianza al alcalde Vega Carranza, a la gobernadora Evelyn Salgado y a la presidenta Claudia Sheinbaum.
"Todos tenemos que hacer nuestro trabajo desde nuestro lugar. Y nosotros tenemos que brindar al turismo un mejor servicio y que sea de calidad; darle la certeza y la seguridad de que vivimos en un Pueblo Mágico seguro y tranquilo. Nosotros vivimos aquí, vivimos del turismo y realmente todos estamos dispuestos a seguir trabajando y promoviendo el destino para que el turismo no se vaya, porque no queremos una nueva pandemia", aseveró Mejía.
KL
