Este sábado 14 de febrero se celebra el famoso Día del Amor y la Amistad —también conocido como San Valentín o Día de los Enamorados—, celebración que se remonta al siglo III en Roma, cuando un sacerdote llamado Valentín se opuso a la orden del emperador Claudio II de prohibir los matrimonios entre jóvenes.
Ante ello, Claudio II sentenció a muerte a Valentín un 14 de febrero del año 270 y, desde entonces, en muchos países se conmemora el Día del Amor y la Amistad en esa fecha.
Quién diría que aquella causa del sacerdote sería la razón por la que hoy muchas personas pueden amar libremente, incluso quienes han encontrado a su San Valentín tras las rejas.
MILENIO hace un recuento de criminales para quienes los barrotes y los años de sentencia no han sido impedimento para encontrar el amor en prisión. Aquí, algunos de los casos más destacados.
El Chapo Guzmán: Cartas a Zulema
Uno de los casos más destacados es el del narcotraficante mexicano y cofundador del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán Loera, quien durante su primera etapa en prisión —de 1993 a 2001, cuando escapó del penal de Puente Grande— redactó una serie de cartas de amor a una mujer.
Se trataba de Zulema Hernández, a quien conoció mientras ambos estuvieron presos en el penal de Puente Grande, Jalisco, y con quien mantuvo una relación amorosa desde los barrotes.
Su amor quedó inmortalizado en una serie de cartas que el periodista Julio Scherer retomó como parte de una entrevista a la propia Zulema, quien aseguró que El Chapo tenía intenciones de ayudarla a salir de prisión; sin embargo, cuando escapó de Puente Grande, el romance y las promesas se quedaron encerrados.
Las cartas comenzaron a llegarle a la presidiaria desde el 17 de julio de 2000 hasta finales de diciembre de ese mismo año, casi seis meses en los que uno de los narcotraficantes más despiadados de la historia abrió su corazón.
Al principio, las cartas eran largas y melosas, pero con el tiempo la extensión y el fuego se fueron apagando.
Lo que comenzó con: “¡Hola mi vida! Zulema, cariño, he estado pensando en ti a cada momento y quiero imaginar que estás feliz y alegre porque ya se va a efectuar tu traslado, por eso, amor, al escribirte esta carta lo hago también con un gran entusiasmo y con mucho gusto, por ti, porque allá en el otro penal vas a estar mucho mejor que aquí, por lo de tener mayor espacio, más movimiento y tiempo para los días en que te visita tu familia (...)
"Cuando se ama a alguien como te quiero yo, corazón, se es feliz cuando hay una buena noticia para esa persona que te adora. Aunque yo me voy a quedar unos dos días más, me emociona tu traslado por tu persona de momento, pero enseguida por toda tu situación legal, pues fíjate que es importante que ahora que ya se vaya a resolver lo de tu libertad no estés en un centro de máxima seguridad, eso a veces influye mucho (...)”, fragmento de la carta del 17 de julio de 2000.
Terminó con: “¡Hola amor! Que sirvan estas líneas para desear, aunque sean dos días después, que hayas pasado una feliz Navidad y que el año entrante sea el mejor de los años de tu vida (...)
"Que Dios te bendiga antes que nada con mucha salud a ti y a tus seres queridos, y que además sea el definitivo para conseguir la libertad que tanto anhelamos, Zulema. Con un beso y un abrazo de quien te ama y extraña”, dice la última carta que El Chapo le escribió.
En 2003, Zulema Hernández quedó libre pese a su sentencia de 35 años; sin embargo, tras dejar el penal se dedicó nuevamente al narcotráfico, por lo que al año siguiente volvió a ingresar a prisión.
Tres años después, en 2006, recuperó su libertad, pero poco le duró el gusto: su cuerpo fue encontrado en la cajuela de un automóvil el 17 de diciembre de 2008, con huellas que indicaban que fue torturada.
Zulema Hernández no fue el único amor en la vida de El Chapo Guzmán. El historial del narcotraficante incluye tres matrimonios:
- María Alejandrina Salazar Hernández, con quien tuvo cuatro hijos: Archivaldo Iván, Jesús Alfredo, Alejandrina Giselle y César Guzmán Salazar
- Griselda López Pérez fue su segunda esposa, con quien procreó a Ovidio, Griselda Guadalupe, Joaquín y Édgar Guzmán López
- Emma Coronel Aispuro, ex reina de belleza, hija de Inés Coronel Barreras y sobrina de Ignacio Coronel, fue su tercera pareja formal. Se casó con ella cuando tenía 18 años y tuvieron gemelas en agosto de 2011: María Joaquina y Emali Guadalupe
Los hermanos Menéndez: ni la cadena perpetua pudo contra el amor
Uno de los asesinatos más impactantes en la historia de Estados Unidos es el cometido por Joseph Lyle y Erik Galen Menéndez, dos hermanos sentenciados a cadena perpetua por el homicidio doloso de sus padres.
Los hermanos Menéndez nacieron en Nueva York y crecieron en un núcleo familiar donde el dinero no era un problema, pero que, según su testimonio, estaba marcado por abusos físicos y sexuales por parte de su padre, mientras que su madre decidió ignorarlo.
Durante el primer juicio en su contra, familiares reconocieron que su padre tenía comportamientos agresivos desde que eran pequeños. Testigos narraron cómo José Menéndez los dejaba caer al suelo —con la promesa de que los atraparía— para que aprendieran a no confiar en nadie, entre otras conductas violentas.
El 20 de agosto de 1989, en su residencia de Beverly Hills, los hermanos asesinaron con disparos de escopeta a sus padres mientras veían una película en la sala.
José Menéndez recibió un disparo letal en la nuca, mientras que Kitty Menéndez fue herida primero en la pierna y posteriormente recibió varios disparos más.
La detención no fue inmediata; sin embargo, los gastos extravagantes que realizaron tras la muerte de sus padres reforzaron las sospechas en su contra.
Durante el juicio, ambos denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual por parte de su padre desde la infancia. Lyle también admitió haber replicado conductas abusivas con su hermano, lo que conmocionó a la opinión pública.
A pesar de que su defensa argumentó que actuaron por miedo y en defensa propia, fueron sentenciados a cadena perpetua. En la actualidad, simpatizantes del movimiento #MeToo han solicitado la revisión del caso al considerarlos víctimas de abuso sistemático.
Los últimos años de su vida, Lyle y Erik han permanecido en prisión; sin embargo, esto no les impidió encontrar el amor y casarse.
Lyle se casó primero con Anna Eriksson (1996-2001) y después con Rebecca Sneed (2003-2024), abogada y periodista interesada en su caso; recientemente se separaron. Por su parte, Erik continúa casado desde 1999 con Tammi Saccoman.
Richard Speck: Sus videos sexuales en prisión
Recientemente, en la serie de Netflix sobre el asesino serial Ed Gein —cuyo nombre real era Edward Theodore Gein— se mencionó a otro criminal conocido como Richard Speck, apodado Birdman por tener como mascota a dos gorriones en su celda. Cabe señalar que este criminal es distinto a Robert Stroud, conocido como El Hombre Pájaro de Alcatraz.
Richard Speck fue arrestado luego de cometer una masacre en la que asesinó a ocho estudiantes de enfermería durante la madrugada del 14 de julio de 1966, crimen que supuestamente inspiró a Ted Bundy a iniciar su vida criminal.
La masacre ocurrió mientras las jóvenes realizaban su residencia en el 2319 E. 100th St. Townhouse, en Chicago, Illinois, Estados Unidos.
Investigaciones de José Luis Durán King indican que Speck fue condenado a morir en la silla eléctrica; sin embargo, el 29 de junio de 1972 la Suprema Corte de Estados Unidos declaró inconstitucional la pena de muerte, por lo que el asesino fue resentenciado a mil 200 años de prisión, pena que posteriormente se redujo a 300 años.
Tras la muerte de Birdman, se difundieron videos sexuales de él con otros presos, en los que se podía observar que le habían crecido senos, presuntamente derivados de un tratamiento hormonal al que se sometió. Se sabe que cobraba o intercambiaba droga a cambio de favores sexuales mientras estuvo recluido.
En dichos videos, Speck reconoció haber tenido relaciones sexuales con otros internos y no sentir remordimiento por haber asesinado a sus víctimas. Además, aseguró que la pasaba muy bien en prisión.
Cabe señalar que en la serie de Netflix el director muestra que Speck recibía en prisión varias cartas de admiradoras y mujeres enamoradas, pero también una de Ted Bundy, agradeciéndole por inspirarlo a cometer sus delitos. Posteriormente, Birdman le contó lo que le escribió el asesino serial a Ed Gein, quien contactó a las autoridades y ayudó a que lo detuvieran.
Ted Bundy: Su verdadera cara asustó a la mujer que lo defendió
El caso de Ted Bundy puede parecer una excepción a este listado, ya que conoció a su esposa durante su proceso judicial en Estados Unidos.
Para cometer sus crímenes, Bundy ensayaba técnicas para seducir a sus víctimas, todas ellas con cierto parecido a su ex novia universitaria.
Cansado de la pornografía, comenzó a seducir mujeres a quienes dejaba inconscientes para luego abusar sexualmente de ellas. Posteriormente, las asesinaba y mantenía relaciones con sus cadáveres (necrofilia).
José Luis Durán King, columnista de MILENIO, publicó que su primera víctima fue Joni Lenz, de 18 años, quien el 4 de enero de 1974, mientras se encontraba en su habitación en el estado de Washington, fue agredida con una palanca metálica. Inconsciente, fue violada con una pata de la cama. La joven sobrevivió, aunque con daño cerebral permanente.
Bundy lograba que las mujeres se acercaran o entraran en su vehículo —un Volkswagen amarillo— mediante engaños, haciéndoles creer que tenía un brazo lastimado, para después golpearlas, secuestrarlas y llevarlas a lugares alejados donde terminaba con sus vidas.
Pocas semanas antes de su ejecución, confesó la serie de homicidios que había cometido y que le valieron el repudio de la sociedad estadounidense de la época.
Para entonces, Bundy se había casado con una excompañera de universidad, Carole Ann Boone, quien, de acuerdo con investigadores del caso, realmente creía en la inocencia de su esposo.
Boone se refería al peligroso sujeto como “mi conejito”. Cuando Bundy confesó sus homicidios, su necrofilia y su necesidad de descuartizar a sus víctimas, la joven esposa se apartó aterrorizada y solicitó el divorcio, el cual le fue concedido.
Cabe recordar que Ted Bundy fue detenido tras una larga investigación policial; en algunos relatos se menciona la influencia de otros criminales notorios en su historia, como Ed Gein.
Charles Manson: Con licencia para casarse en prisión
Seguramente has escuchado hablar de la Familia Manson, una secta fundada a mediados de la década de 1960 en California bajo el liderazgo de Charles Manson, un aspirante a músico que nunca logró consolidar su carrera, pero que reunió a más de 100 seguidores, quienes, bajo los efectos del LSD, obedecían sus órdenes.
Uno de los crímenes más famosos atribuidos a este grupo es el asesinato de la actriz de Hollywood Sharon Tate:
Poco antes de dar a luz, Sharon Tate se encontraba en una mansión en Beverly Hills. El 9 de agosto de 1969, día del asesinato, había salido por la mañana a desayunar con otras actrices.
Por la noche, Tate cenó en el restaurante El Coyote junto a Wojciech Frykowski, Abigail Folger y Jay Sebring, estilista con quien había tenido una relación.
Tras la cena, regresaron a la mansión en Beverly Hills, donde alrededor de las 22:30 horas cuatro miembros de la secta —Tex Watson, Susan Atkins, Linda Kasabian y Patricia Krenwinkel— llegaron con una sola encomienda: matar a todos los presentes.
Los agresores sorprendieron a Sharon Tate y a sus acompañantes y los llevaron a la sala, donde Tex Watson pronunció: “Soy el demonio y he venido a hacer lo que hace el demonio”.
Posteriormente, los miembros de la autodenominada Familia Manson ataron a las víctimas con cuerdas alrededor del cuello, las apuñalaron y degollaron. También utilizaron la sangre para escribir la palabra “PIG” (cerda) en la propiedad. Sharon Tate, de 26 años, fue hallada muerta con una bata de dormir y atada a otro cadáver.
Posteriormente, miembros de la comunidad fueron detenidos por robos de automóviles, lo que llevó a relacionarlos con los asesinatos. Ya en prisión, una de las implicadas confesó el crimen y declaró: “No tenía control de lo que estaba pasando”.
Esto condujo a la detención del resto de los responsables, incluido Charles Manson, quien, aunque no participó directamente en los asesinatos, fue acusado como autor intelectual.
El 25 de enero de 1971, Manson, Atkins, Krenwinkel y Van Houten fueron declarados culpables por los crímenes cometidos el 8 y 9 de agosto. Más tarde ese mismo año, Watson fue condenado por los asesinatos en la casa de Tate, y Manson también fue sentenciado por los homicidios de Gary Hinman y Donald Shea, este último asesinado en el rancho Spahn a finales de agosto de 1969, según un artículo de la BBC.
En 2014, la BBC informó que Charles Manson obtuvo autorización para casarse con una joven de 26 años que lo visitaba en prisión. Se trataba de Afton Elaine Burton, quien declaró estar enamorada del criminal.
Juana Barraza: Poco le duró el amor
Juana Barraza nació el 27 de diciembre de 1958 en Pachuca, Hidalgo; sin embargo, se crio en la Ciudad de México luego de que su padre la abandonara el mismo día en que su madre dio a luz, suceso que la marcó de por vida.
Sin justificar sus actos, la mujer creció en un entorno de agresiones y abusos. Incluso tuvo que hacerse cargo de un bebé desde muy joven, después de haber sido víctima de abuso sexual.
La madre de cuatro hijos contó, durante una entrevista para Canal 14, que quiso darle otra oportunidad al amor; no obstante, las cosas salieron peor, ya que esa persona tampoco le dio una buena vida.
La Mataviejitas fue la mujer que, en la década de los 2000, puso a la Ciudad de México en alerta ante la noticia de que un asesino serial estaba atacando a mujeres adultas mayores, un sector de la población mexicana que históricamente incluso ha sido respetado dentro del ámbito criminal.
Tras los rumores sobre un asesino serial, las indagatorias apuntaron a que se trataba de una persona que se vestía de enfermera para engañar a las víctimas, entrar a sus casas, robarles y posteriormente asesinarlas; además, se perfilaba como una mujer de complexión robusta y gran fuerza física.
El 25 de enero de 2006, el clima de miedo que se vivía en la capital terminó cuando fue detenida una mujer en flagrancia en la colonia Moctezuma.
Tras su arresto, Juana Barraza fue acusada de 17 asesinatos y 12 robos a casa habitación. En 2008 recibió una sentencia de 759 años de prisión.
Años después, el 26 de julio de 2015, Juana Barraza se casó con un hombre de 40 años dentro del penal, en una ceremonia de bodas colectivas organizada por la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del entonces Distrito Federal.
Sin embargo, el amor le duró poco a La Mataviejitas, pues un año después se divorció, de acuerdo con declaraciones de la entonces diputada Rebeca Peralta, vicepresidenta de la Comisión Especial de Reclusorios de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México.
RM