M+.- El cristal, como comúnmente se le conoce a la metanfetamina, una droga sintética altamente adictiva, se convirtió desde 2025 en la sustancia con mayor demanda de atención especializada en los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama) del Estado de México, ubicándose por encima del alcohol y la marihuana.
A pesar de los riesgos que implica su consumo, que van desde:
- Irritabilidad y conductas violentas hasta desorientación
- Confusión
- Pérdida de piezas dentales
- Quemaduras en labios, lengua y garganta
- Paranoia, alucinaciones e incluso la muerte
El uso de esta sustancia se ha extendido no solo geográficamente, sino también entre distintos grupos de edad, principalmente entre las y los jóvenes.
Año 2025, histórico en tratamientos por cristal
En este sentido, el propio Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones (Imsama) reconoció que, con base en sus estadísticas internas, este dato es histórico, ya que desde 2018, año en el que comenzaron a concentrarse los registros de la institución, 2025 fue la primera ocasión en que el cristal ocupó el primer lugar como sustancia de impacto entre las y los usuarios que acudieron a recibir atención en los Cecosama.
En su Boletín Informativo, publicado en marzo de 2026, el Imsama detalla que el cristal pertenece al grupo de las metanfetaminas. También es conocido como hielo, ice, tiza, crank, meta, crico, azul y speed. Se trata de una droga estimulante sintetizada, cuya denominación química es desoxiefedrina, una sustancia altamente tóxica y adictiva.
Asimismo, precisa que durante el año pasado se brindó atención a un total de 9 mil 241 personas.
De acuerdo con información del Observatorio Mexiquense de Salud Mental y Adicciones, del total de atenciones, 19.3 por ciento de las y los usuarios recibieron tratamiento por consumo de cristal, mientras que el 4.8 por ciento por metanfetaminas, sustancias que refirieron como su principal droga de impacto.
También se observa que la población joven es la que presenta la mayor demanda de atención por consumo de esta sustancia.
El mayor consumo de este tipo de drogas, con corte al cierre de 2025, se registra principalmente entre adolescentes de 12 a 17 años, quienes concentran 67.84 por ciento de los casos.
Les siguen las personas de 18 a 29 años, con 23.13 por ciento; de 30 a 45 años, con 8.19 por ciento, y, con un porcentaje menor, las mayores de 46 años.
En total, durante el año pasado, el Imsama, a través de los Cecosama, atendió aproximadamente a mil 782 pacientes que acudieron a estos servicios especializados para tratar su adicción al cristal.
Por arriba del alcohol y la marihuana
Al consultar la estadística sobre demanda de atención en estos centros, cuyos datos públicos se concentran en el sitio del Imsama, MILENIO detectó que el consumo de cristal como antecedente de atención en los Cecosama se ubicó incluso por encima del alcohol y la marihuana.
En esta revisión, dentro de las sustancias más consumidas que requirieron mayor tratamiento se encuentran:
- El alcohol se posicionó como la segunda sustancia que concentró el mayor porcentaje de atenciones, con 11.1 por ciento (mil 23 pacientes).
- La mariguana, con 8.3 por ciento (771)
- Metanfetaminas, con 4.8 por ciento (448)
- El tabaco, con 4.3 por ciento (394)
- La cocaína, con 2.9 por ciento (266)
Radiografía del consumo
Entre los municipios que concentran el mayor número de atenciones relacionadas con el consumo de cristal se encuentran:
- Ecatepec, con 173 pacientes
- Ixtapaluca, con 162
- Toluca, con 135
- Tlalnepantla, con 102
Estos cuatro municipios concentran los indicadores más altos y se ubican en color rojo dentro del esquema tipo semáforo implementado por el Observatorio.
En color naranja (amarillo) se encuentran:
- Tecámac, con 98 casos
- Nezahualcóyotl, con 63
- Chalco, con 59
- Naucalpan, con 57
- Tultitlán, con 56
- Chimalhuacán, con 55
- La Paz, con 55
- Cuautitlán, con 53
En verde, con un menor número de casos, aparecen:
- Cuautitlán Izcalli, con 41
- Tultepec, con 41
- Tlalmanalco, con 33
- Melchor Ocampo, con 30
- Zumpango, con 26
- Metepec, con 21
- Nicolás Romero, con 21
- Tianguistenco, con 21
- Amecameca, con 20
- Atizapán de Zaragoza, con 20
- San Felipe del Progreso, con 20
- Atlacomulco, con 19
- Ixtlahuaca, con 19
- Coacalco, con 18
- Teoloyucan, con 16
- Capulhuac, con 15
- Xalatlaco, con 15
- Atlautla, con 14
En este mismo segmento se encuentran:
- Chicoloapan, Huehuetoca, Valle de Chalco, con 14 casos cada uno.
- Ocoyoacac, con 13
- Juchitepec, Lerma y Tenango del Aire, con 12 cada uno
- Tepotzotlán, con 11
- Acambay, Atizapán, Nextlalpan, Ozumba y San Mateo Atenco, con diez casos respectivamente.
Sigue el registro con:
- Otzolotepec, Tepetlixpa y Zinacantepec, con ocho casos cada uno
- Jocotitlán, con siete
- Almoloya de Juárez, Hueypoxtla, Huixquilucan, Temascalcingo, Tenango del Valle y Valle de Bravo, con seis cada uno.
- Con cinco casos aparecen Calimaya, Temamatla, Temoaya y Teotihuacán.
- Mientras tanto, Ayapango y Jiquipilco registran cuatro casos cada uno.
- Chapa de Mota, Ecatzingo, Ocuilan, San José del Rincón, Temascalapa, Tenancingo, Tequixquiac y Villa Victoria suman tres casos por municipio. Les siguen Cocotitlán, Coyotepec.
- Ixtapan de la Sal, Jilotepec, Malinalco, San Bartolo Morelos y Tonanitla, con dos casos respectivamente.
Finalmente, con un caso cada uno, se ubican Acolman, Aculco, Almoloya del Río, Amanalco, Donato Guerra, El Oro, Isidro Fabela, Jaltenco, Mexicaltzingo, Otumba, San Martín de las Pirámides, Soyaniquilpan, Texcalyacac, Texcoco, Tezoyuca, Timilpan, Villa del Carbón, Xonacatlán y Zumpahuacán.
El resto de los municipios, es decir, solo 32 de los 125 de la entidad, no registran atenciones relacionadas con el consumo de cristal.
Tomando en cuenta estos datos, el consumo de este tipo de sustancia está presente en 74.4 por ciento del territorio estatal; sin embargo, la franja sur de la entidad es donde se registra una menor demanda de servicios para el tratamiento de adicciones por esta causa.
Cabe señalar que, en esta revisión realizada por MILENIO, también se identificó que, en apenas cuatro años, es decir, de 2021 a 2025, el consumo de esta sustancia incrementó en la entidad. Muestra de ello es que pasó de ser la tercera droga de impacto a convertirse en la primera.
No hay mucha diferencia por género
En cuanto a hombres y mujeres, ellos concentran el mayor número de atenciones, con 55.3 por ciento de los servicios, mientras que ellas representan 44.7 por ciento.
Los riesgos del consumo de esta sustancia son diversos y dependerán del propio uso y de la reacción de cada persona.
Desde el primer consumo, una persona puede sufrir:
- Un "golpe de calor"
- Desmayos, convulsiones
- Pérdida de conciencia e incluso la muerte.
De manera general, los efectos incluyen agresividad, ataques de pánico, síntomas de psicosis, alucinaciones sensoriales y auditivas, delirios, paranoia y una fuerte dependencia.
También pueden presentarse taquicardia, arritmias cardiacas, hiper o hipotensión cardiovascular, hipertermia, rabdomiólisis (descomposición del tejido muscular que libera sustancias dañinas al torrente sanguíneo), convulsiones, hemorragia cerebral, malnutrición, estado de coma y fallecimiento.
El cristal es un tipo de metanfetamina y actualmente es una de las sustancias de mayor consumo en México.
En los últimos años, la demanda de tratamiento por consumo de metanfetamina ha superado a la del alcohol, lo que refleja un cambio importante en los patrones de consumo.
Drogas ilícitas y edades
Datos del Centro de Integración Juvenil (CIJ) indican que, en el Estado de México, con base en el patrón de consumo de sustancias, la edad promedio de inicio en el consumo de drogas ilícitas fue de 17.1 años, ya que 46.4 por ciento de quienes hacen uso de estos servicios refirió haber iniciado el consumo entre los 15 y 19 años.
Las principales sustancias ilícitas de inicio reportadas fueron cannabis (66.3 por ciento), metanfetaminas (13.2 por ciento) y cocaína en su presentación de clorhidrato (8.7 por ciento).
Mientras tanto, entre las sustancias a cuyo consumo las personas atribuyeron los mayores daños a la salud, al bienestar personal y familiar o al desempeño escolar, laboral o social (droga de mayor impacto), destacaron las metanfetaminas (30.8 por ciento), el cannabis (25.3 por ciento) y el alcohol (12.4 por ciento).
¿Qué hacer ante un problema de consumo?
El Estado de México cuenta con distintos servicios que se ofrecen de manera gratuita o mediante cuotas de recuperación accesibles para el tratamiento de las adicciones.
Las personas pueden acudir al Cecosama más cercano, consultar a un especialista en adicciones o comunicarse a la Línea de la Vida, al número 800 911 2000.
Los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama) son unidades públicas y gratuitas enfocadas en la prevención, el diagnóstico, así como el tratamiento ambulatorio de trastornos mentales, como depresión o ansiedad, entre otros, así como del consumo de sustancias psicoactivas.
En estos centros se ofrecen servicios de atención psicológica y psiquiátrica, mediante consultas individuales o grupales, para el tratamiento de trastornos mentales, el manejo de emociones o el consumo de sustancias.
Asimismo, se brindan tratamientos especializados en adicciones, con programas de apoyo para personas con consumo de alcohol, tabaco y otras drogas. Además, se trabaja desde un enfoque preventivo mediante talleres, pláticas y la canalización oportuna a otras instituciones.
Para ubicar el centro más cercano, se puede ingresar al sitio web del Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones, ya que cuenta con presencia en todas las regiones del Estado de México.
KL
