Policía
  • ¡Como en Breaking Bad! La mayoría de los 'cocineros' de fentanilo son estadunidenses

  • El 65% de los operadores de narcolaboratorios en Estados Unidos tienen nacionalidad de ese país, revelan las sentencias dictadas durante el segundo mandato de Donald Trump.
Desde EU aseguran que el fentanilo llega desde México, pero en su país también hay narco laboratorio.

El 27 de febrero, agentes del Equipo de Inteligencia y Narcóticos del Área de Sacramento (SAINT) ejecutaron órdenes de cateo en tres propiedades de Calaveras, un condado de las faldas de la Sierra Nevada californiana.

En esa remota zona rural encontraron un laboratorio clandestino de metanfetaminas. Las autoridades decomisaron mil 360 kilogramos de droga y 12 armas de fuego. Además, cinco personas que estaban ahí fueron acusadas de conspiración por fabricar y distribuir ese tipo de drogas en suelo estadunidense.

A pesar de evidencias como la anterior, esa misma semana el presidente Donald Trump siguió repitiendo en sus apariciones públicas la misma narrativa que sostiene desde el primer día de su administración: el problema de las drogas tiene un origen único, que vienen desde México y cruzan la frontera hacia el norte, que el fentanilo proviene de importación y que los cárteles extranjeros son el origen de todo.

Pero el laboratorio de Calaveras County no estaba en Sinaloa, estaba en California. Además, el 65 por ciento de los sentenciados por operar cocinas clandestinas eran ciudadanos estadunidenses. El resto tenía origen mexicano.

EU sentenció a 18 cocineros en poco más de un año

Una revisión realizada por MILENIO en documentos del Departamento de Justicia, informes de la agencia antidrogas DEA, del servicio migratorio ICE y las fiscalías estatales, revela que entre enero de 2025 y marzo de 2026 las autoridades federales sentenciaron a diversas personas por operar 18 laboratorios clandestinos o redes de producción de drogas sintéticas dentro del territorio de Estados Unidos.


Algunos estaban en sótanos residenciales, otros en garajes, uno funcionaba en una suite de oficinas registrada como empresa de construcción de tablaroca. 

El gobierno localizó los narcolaboratorios en California, Washington, Georgia, Massachusetts, New Hampshire y Nueva York, entre otros estados. Evidentemente, Trump no ha mencionado ninguno de ellos en sus conferencias de prensa.


Los casos documentados por este diario se concentraron en dos estados. La entidad fronteriza de California acumula seis de ellos, entre los que destaca el laboratorio de metanfetamina del condado de Calaveras y dos laboratorios de conversión de sustancias líquidas para producir cristal en el Valle Central californiano. Los tres fueron desarticulados en marzo de 2025.

Washington registró otros dos casos. Uno fue el que se encontró en un sótano en el barrio Hillyard de Spokane, y otro en un garaje en Auburn. Los dos fueron convertidos en fábricas industriales de pastillas de fentanilo.

El resto de los casos que se hicieron públicos, uno por cada estado, se distribuyeron en Georgia, Massachusetts, New Hampshire, Nueva York, Nuevo México y Colorado.

De los 18 casos documentados, 10 involucran laboratorios de prensado de pastillas, donde se fabrican réplicas de OxyContin, Adderall, Endon y otros opioides de prescripción cargados con fentanilo, la droga contra la que han montado la iniciativa liderada por la DEA llamada Fentanyl Free America  (o Estados Unidos libre de fentanilo).

Fentanilo
En Estados Unidos hay una campaña para frenar el consumo de fentanilo.

Aunque no siempre revelan el tipo de droga que se encontró en estos lugares, reportaron que al menos nueve de esos laboratorios producían fentanilo y cinco convertían metanfetamina de líquido a cristal, la modalidad industrial típica de las organizaciones dedicadas a la producción de estas drogas.

Las cocinas y sus dueños

Las autoridades de Estados Unidos revelaron la nacionalidad de los acusados sólo en 11 de los 18 casos. De éstos, 24 eran ciudadanos o residentes estadunidenses (65 por ciento), mientras que 13 eran mexicanos sin documentos migratorios (35 por ciento).

El caso del condado de Calaveras es el más reciente y uno de los pocos que han publicitado. Y eso sucedió porque ahí fueron detenidos cinco ciudadanos mexicanos en “situación migratoria irregular”.

El caso típico en la narrativa gubernamental que quiere hacer pensar que los que fabrican metanfetamina en una propiedad rural remota al norte de California son extranjeros.


​Según las autoridades, dos de ellos habían llegado al país en marzo de 2021 con un aviso de comparecencia ante un tribunal migratorio. Uno había sido deportado en 2018 y reingresó, mientras que otro fue deportado en agosto de 2024 y entró de nuevo antes de que la investigación, iniciada en octubre de 2025, llegara a su fin.

Sin embargo, hay otros casos que involucran residentes estadunidenses, como el de Johnny Elias, de 59 años, un consejero de jóvenes en situación de riesgo en Auburn, Washington, quien instaló una prensadora industrial de 16 mil dólares en su garaje, e incluso montó una empresa bajo el nombre de Bodacious Vitamins LLC.

Fabricaba pastillas M30 falsificadas de OxyContin cargadas con fentanilo para distribución en el oeste del estado. Cuando un juez lo sentenció a 11 años de prisión en julio de 2025, le dijo desde el estrado: 

“Eras consejero de jóvenes en riesgo y al mismo tiempo participabas en una actividad que mataba a uno o dos jóvenes cada día”.

Otros casos como el de Nicholas Adams, de 37 años, y Timothy Maddox, de 44, también involucraron ciudadanos estadunidenses. Ellos iniciaron su laboratorio con una prensadora comercial que llegó por correo desde China. La instalaron en el sótano de una residencia en el barrio Hillyard, de Spokane, en Washington y mezclaban fentanilo en polvo con otros químicos para fabricar pastillas.

La DEA calculó que la cantidad de fentanilo que poseían era suficiente para matar casi cuatro veces a toda la población del condado de Spokane. Adams y Maddox fueron sentenciados a 20 años de prisión en una corte federal.

Otro de los sentenciados fue Bartholomew Keeton Harralson, de 47 años, quien operó desde dos propiedades en el área metropolitana de Atlanta, Georgia. En su residencia había 56 kilogramos de fentanilo, 84 kilogramos de metanfetamina, 10 kilogramos de heroína, cuatro kilogramos de cocaína y nueve armas de fuego, entre ellas una convertida en ametralladora.

En una segunda propiedad se localizaron dos prensadoras industriales capaces de producir 25 mil pastillas por hora

Narcolaboratorios
Las ganancias de los narcolaboratorios gringos son proporcionales a la producción de 25 mil pastillas por hora (AP).

La operación se realizaba a menos de cuatro kilómetros de una escuela primaria. Cuando los agentes de la DEA y el FBI allanaron su casa el 5 de junio de 2025 y lo arrestaron, encontraron también un libro en su biblioteca: Cómo evitar cargos federales por conspiración de drogas y armas de fuego.

La cantidad de condenas judiciales contrasta con el número de narcolaboratorios desmantelados. Mientras que en 15 meses se sentenciaron a tan sólo algunas personas por operar 18 cocinas tipo Breaking Bad, cada año las autoridades estadunidenses desarticularon en promedio 180 establecimientos clandestinos.

Postura de Trump ante tráfico de drogas

El 28 de abril de 2025, agentes de la División El Paso de la DEA –que tiene jurisdicción en todo Nuevo México y 17 condados de Texas– decomisaron 2.7 millones de pastillas de fentanilo en un solo operativo en Albuquerque, Nuevo México. Es, según la propia agencia, el mayor decomiso de pastillas de fentanilo en la historia de la agencia antinarcóticos.

La operación, cuyo desarrollo se extendió durante meses y abarcó cinco estados, resultó en 16 arrestos, 49 armas recuperadas y casi cinco millones de dólares incautados. Según las autoridades, la red era operada por el Cártel de Sinaloa, cuya base de operaciones estaba en Albuquerque.

La fiscal general Pam Bondi anunció el caso el 6 de mayo en una conferencia de prensa. Lo llamó “una victoria en el campo de batalla”. Aunque no hizo mayor énfasis en que en esta ocasión el campo de batalla era el centro de uno de los estados de su propia nación.

Trump ha construido su política de drogas sobre tres pilares: la frontera, los aranceles y la amenaza exterior. En febrero de 2025 lanzó la Operación Frontera Norte junto con el gobierno mexicano, presentada como un esfuerzo binacional para frenar el tráfico de fentanilo.

DEA
La DEA ha detenido a varios cocineros de fentanilo en EU (Reuters).

En mayo de ese año declaró oficialmente a los cárteles mexicanos organizaciones terroristas. En sus discursos, las drogas siempre viajan en una sola dirección: de sur a norte.

Sin embargo, los narcolaboratorios desmantelados en territorio estadunidense revelan que también se fabrica en sótanos de Spokane y en garajes de Auburn, en Washington, o en suites de oficina en Manchester, New Hampshire.

Y por cierto, los precursores químicos no sólo llegan desde México. Las bandas los solicitan directamente a proveedores de China… y llegan por paquetería exprés. 

Fact checking: JRH

RM

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Laura Sánchez Ley
  • Laura Sánchez Ley
  • Es periodista independiente que escribe sobre archivos y expedientes clasificados. Autora del libro Aburto. Testimonios desde Almoloya, el infierno de hielo (Penguin Random House, 2022).
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