Audias Flores Silva no era un simple guardaespaldas ni un capo promedio; durante años fue considerado uno de los “pesos pesados” dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), solo por debajo de Juan Carlos Valencia González.
Su nombre puede que no sea tan mediático como el de otros narcotraficantes, pero la última semana su apodo fue la portada de varios medios: El Jardinero.
Se trataba de la mano derecha de Nemesio Oseguera González, El Mencho. “El número dos”, lo consideran algunos; sin embargo, como siempre pasa en el mundo del narcotráfico, el destino de un capo se resume en dos posibilidades: el plomo o el acero; y en el caso de El Jardinero le tocó ser arrestado el 27 de abril.
Pero… ¿qué impacto tiene la caída de un narcotraficante de este nivel para una organización criminal trasnacional? Víctor Manuel Sánchez Valdez, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y columnista de MILENIO, explicó el legado criminal que dejó El Jardinero al CJNG.
El Jardinero, factor para que el CJNG se convirtiera en una plaga
El experto en temas de narcotráfico aseguró que El Jardinero estuvo detrás de la expansión del CJNG por varios estados del país. Entre 2013 y 2014 afianzó el poderío de la organización en Michoacán; y, años más tarde, entre 2018 y 2019, llegó a Zacatecas.
Aunque en los años más recientes, Audias Flores Silva fue clave para que el cártel de las cuatro letras también tuviera presencia en Guerrero y Morelos; sin embargo, no tuvo que estar en esos estados para lograrlo. ¿Cómo lo hizo? El investigador de la UAdeC resaltó la alianza que tuvo con otro operador de alto rango del CJNG: Francisco Jaramillo Valdovino, El Serio.
El Jardinero destacó por sus habilidades sociales. El hombre también fue clave para que el CJNG se aliara con Los Cromos en Oaxaca, un grupo que hoy controla toda la zona del Istmo de Tehuantepec.
Sin embargo, “la alianza más importante que logró tejer fue con Iván Archibaldo Guzmán (Los Chapitos), a partir de esta disputa que se da entre las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa. Llegó a un acuerdo para combatir a un enemigo común: Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, líder de La Mayiza”, enfatizó Víctor Manuel Sánchez.
Esta alianza generó que el mapa delictivo del país se dividiera en dos bloques. Por un lado, la alianza entre el CJNG, Los Chapitos (Cártel de Sinaloa) y Los Metros (Cártel del Golfo); mientras que La Mayiza buscó el apoyo de lo que queda de Los Beltrán Leyva y de otras organizaciones en estados puntuales del país:
- Cártel del Noreste: Tamaulipas
- Grupos locales, como Cártel de Tepalcatepec y Cárteles Unidos: Michoacán
- Cártel de Santa Rosa de Lima: Guanajuato


De igual forma, El Jardinero estuvo detrás de la instalación de varios narcolaboratorios en estados como Zacatecas, Jalisco, Michoacán y Nayarit.
Además, estableció una ruta de tráfico de drogas hacia Estados Unidos, principalmente a Texas y California, explicó el experto a MILENIO.
Importancia de Nayarit para el CJNG
Víctor Manuel Sánchez Valdez recordó que el CJNG no es más que la transformación del Cártel del Milenio. Tras la muerte de Ignacio Coronel Villarreal, el grupo liderado por El Mencho durante varias décadas se expandió primero por Jalisco; después llegó a Michoacán, donde en la actualidad tiene control de gran parte de la entidad.
Pero gracias a las conexiones de Audias Flores Silva, la presencia del CJNG llegó a Colima, Guanajuato y Nayarit. Este último estado fue donde El Jardinero fijó su centro de operaciones.

—¿Por qué la importancia de Nayarit para El Jardinero?—, se le preguntó al entrevistado.
“Nayarit es un espacio neutral de coexistencia entre cárteles. A partir del desarrollo turístico que ha tenido Puerto Vallarta y ahora Nuevo Vallarta (en Jalisco), Nayarit se ha convertido en una extensión territorial de toda esta infraestructura turística que le sirve al CJNG como espacio para el lavado de activos”.
Durante la entrevista, el columnista de MILENIO Laguna trajo a la mesa las veces que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha acusado al CJNG de tener negocios fachada que le sirven para lavar dinero, los cuales tienen que ver con el turismo que hay desde Nuevo Vallarta hasta la Riviera Nayarit.
Además, la plaza es clave gracias a su localización geográfica: Nayarit colinda al norte con Jalisco y al sur con Sinaloa, lo que permite el flujo de estupefacientes hacia municipios como Mazatlán, Badiraguato, Navolato y Culiacán. Incluso, facilita la conexión con Durango y Sonora.

“Nayarit tiene diferentes zonas selváticas que ayudan a la instalación de narcolaboratorios sin estar demasiado lejos de Jalisco”.
El experto detalló que en los últimos años el CJNG ha tenido mayor presencia en el estado de Nayarit, ya que anteriormente la plaza era controlada por el Cártel de Sinaloa, gracias a una facción de Los Beltrán Leyva conocida como H2, la cual ya fue desarticulada.
Agregó que en los últimos cuatro años, el CJNG, de la mano precisamente de Audias Flores Silva, logró un control hegemónico de Nayarit.

Las alianzas del CJNG
—¿Cómo es la alianza entre Los Cromos y el CJNG?—
“Los Cromos son una ejemplificación de un proceso que se ha repetido mucho a lo largo de los años en el CJNG, otro ejemplo es La Barredora (...) El CJNG busca expandirse a través de incisiones o células locales”.
El entrevistado explicó que La Barredora o Los Cromos no es que sean facciones del CJNG, sino que en su momento fueron organizaciones alidas con el grupo de El Mencho.
“La Barredora no surgió con el CJNG, eran remanentes de Los Zetas que se habían quedado en Tabasco”.
¿Cómo logra estas alianzas el CJNG? El grupo, clasificado como terrorista por Estados Unidos, busca grupos locales o pandillas. Les ofrece dinero, los equipa con armas, los entrena y, lo mejor del caso, les toca una rebanada del pastel: les ofrece participar en mercados más grandes; es decir, les permite llevarse porcentajes de los embarques de droga que pasen por esas zonas.
En el caso de Los Cromos, el grupo actúa bajo su propio nombre, pero con el respaldo del CJNG.
“La diferencia entre La Barredora y Los Cromos es que los primeros rompieron con el CJNG, pero los otros se han mantenido dentro de esta alianza (...) ¿Son aliados? Sí, pero también son parte de la organización (...) Son un híbrido que se ve beneficiado del negocio”.
Por último, Víctor Manuel Sánchez Valdez aseguró que la alianza entre el CJNG y Los Cromos no solo le ha permitido al grupo local controlar el Istmo de Tehuantepec, sino también toda la región de Coatzacoalcos y Minatitlán, clave para el robo de hidrocarburos.

“Audias Flores Silva fue vital para construir muchas de estas pequeñas alianzas locales e irlas desarrollando”, finalizó el entrevistado.
RM