Entre los referentes que registra la evolución histórica de los Derechos Humanos se encuentran grandes personajes que han abonado a la concepción moderna que se tiene de los mismos, entre los que se pueden citar a Santo Tomás, Francisco de Vitoria, Gandhi, Mandela, Martín Luther King, entre otros, quienes se han distinguido por sus aportaciones y defensa de los Derechos que son inherentes a la persona.
Hoy, sin lugar a dudas, el papa Francisco se perfila como uno de esos grandes líderes internacionales que aportan a la evolución histórica de los Derechos Humanos, quien se ha manifestado por la reivindicación de los mismos.
La pobreza, la discriminación, la ausencia de un sistema de salud social “que procure generar una cultura que actué y busque prevenir aquellas situaciones, aquellos caminos que terminan lastimando y deteriorando el tejido social ”, las relaciones ventajosas entre el empresario y el trabajador, así como las “crisis humanitarias que en los últimos años ha significado la migración de miles de personas” son procesos de exclusión que hacen que quienes los padecen carezcan de las condiciones mínimas que les permitan el ejercicio de los Derechos Humanos más básicos y por ende el vivir de manera digna.
El obispo de Roma, en la reciente visita a nuestro país deja muy clara esa preocupación, misma que quedó evidenciada en algunos de sus mensajes a los distintos públicos a los que se dirigió, pasando de los Derechos de la primera generación aludiendo a la vida, a la libertad y a los derechos de los que están en las cárceles así como referenciando los derechos de la segunda y tercera generación, en especial los que se refieren a las relaciones laborales y a la protección del medio ambiente, para lo que interpeló a aquellos que siendo autoridades, tienen en sus manos corregir y mejorar las condiciones que hoy no permiten el ejercicio de los Derechos Humanos en nuestro país.
En relación a este último derecho humano, al que se ha referido ampliamente en su Encíclica, el Papa ha dicho a los indígenas en San Cristóbal de las Casas: “Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que gime y sufre dolores de parto” (Rm8, 22, Laudato si´, 2), postura que se vincula con la elaborada en los documentos internacionales sobre la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano de Estocolmo, en la que se estableció el fundamento de derecho humano al medio ambiente.
Finalmente, y ya de regreso a Roma, el papa manifestó que “el viaje apostólico que cumplí hace unos días a México fue una experiencia de transfiguración” porque se encontró “Un pueblo tantas veces oprimido, despreciado, violado en su dignidad”, referente exigido y necesario de una visión desde los Derechos Humanos en donde, la persona y su dignidad constituyen el fundamento de estos Derechos y sin la cual éstos no podrían entenderse.
Yanis Murillo