Unos lo aman, a algunos les incomoda y otros son adictos a él. El poder, término tan común y a la vez tan mal usado, que no es otra cosa más que la capacidad de hacer, expresar o ejecutar una acción. También puede implicar autoridad, que denota superioridad jerárquica sobre otros. Hay muchas maneras de ejercerlo, siendo el divino poder ese que se asocia más comúnmente con líderes empresariales, artistas o políticos.
Divino, porque parecen de otro mundo, todopoderosos y perfectos, que no se someten ni siquiera a sus súbditos. El poder, me parece un tema pendiente por abordar en nuestro país, porque éste nos hace estar frente a escándalos de manera continua. Seguimos con historias de fortunas acumuladas por alguien que estuvo en un puesto político 3 o 6 años. Y no nada más nos afecta el mal uso de los recursos, sino la falta de capacidad que puede crear la adicción al poder.
David Owen, médico y político inglés, identificó el síndrome de Hubris o adicción al poder como característico de líderes quienes poseen una excesiva autoconfianza o arrogancia, que dejan de escuchar a los demás, a actuar basado en ideas preconcebidas y de interés personal, e incluso dejan de usar el sentido común. Tenemos que hablar más del poder, y sus consecuencias en nuestros políticos, que aunque contamos con contrapesos y equilibrios, como un gabinete o los medios de comunicación, parecen no ser suficientes.
“¿No sabes con quién estás hablando?”, “Lo dijo el jefe y así es”, son algunas de las frases de nuestra idiosincrasia, creando casi dioses que no se les cuestiona, con terribles consecuencias para la comunidad. Como el filósofo, David Cooper, resalta: “...una actitud de mandar a freír espárragos a la autoridad y rechazar de entrada advertencias y consejos, tomándose a uno mismo como modelo”.
Divino poder, que tanto daño nos ha hecho y que estamos pendientes por transformarlo a un poder que supiéramos usar más a nuestro favor; para ser más efectivos, desarrollar a otros y para ser firmes a la hora de la toma de decisiones. Poder, que le hace falta a más mujeres ejercerlo con confianza y seguridad. Poder, que tiene que ser ejercido con total responsabilidad, principalmente de frente a los demás.
Valeria Guerra
@guerravaleria