Les voy a confesar algo: yo pensaba que ya no era del todo público para Marvel. Claro que hay cosas que me encantan, como Guardianes de la Galaxia en el cine y Loki en series. Pero he visto tanto —y creo que somos muchos en lo mismo— que es difícil que nos sorprendan a estas alturas. Wonder Man lo consiguió.
Mañana, con el estreno de la serie en Disney+, hay una sensación de emoción entre quienes ya la han visto y debo decirles que es más que merecida. Aquí, la advertencia: si quieren ver solo batallas y trancazos multivérsicos, necesitarán mucha paciencia. Pero si quieren ver una entrañable historia de un hombre vulnerable que no quiere que esos “molestos superpoderes” interfieran con su sueño de ser actor —cualquier sueño, pero aquí se trata en especial de este caso— esta es la serie para ustedes.
Platicando con Andrew Guest —el showrunner— durante la premier en Los Angeles, comentaba que, uno de los factores para que una producción sea propiamente considerada de Marvel, tiene mucho que ver con el desarrollo y el enfoque del personaje.
¿Qué está pasando realmente por ese ser para que acabe haciendo algo relevante con sus súper poderes? En el caso de Simón Williams (quien protagoniza Wonder Man) su añoranza por dedicarse a su más grande pasión —la actuación— es gran parte del conflicto. Y el retrato del verdadero, complicado y decadente Hollywood actual es el escenario perfecto para desarrollar una historia y serie que funcionan hasta para quien no sepa quién es Iron Man. Véanla como algo nuevo. Conectará con muchas cosas sorprendentes, incluyendo el MCU que tanto necesita de personajes con añoranza y autenticidad, como lo es esta versión de Wonder Man.