Si le creyéramos a Twitter y a las redes sociales en general, uno pensaría que este es el peor momento del mundo para lanzar una tercera cadena de televisión abierta. “Yo no veo esas cosas”, suele ser una de las variantes de esa frase que escuchamos y leemos cada vez que hablamos de un programa o un personaje que aparece en los medios masivos de comunicación, ya sea a través de Tv Azteca o Televisa. Y les creo. Me parece sospechosa su motivación de reiterarlo como si fuera materia de orgullo. Pero les creo.
Lo que también creo es en una extraordinariamente escandalosa minoría que tiene acceso e interés a todas las demás maravillosas ofertas que hay hoy en día, ya sea en televisión de paga, streaming o incluso producciones hechas específicamente para YouTube y similares. Por el mismo acceso a las redes de este sector y en muchos casos por una necesidad de demostrar algo (cada quien sabrá qué) pareciera que ya no hay nadie viendo televisión abierta. Eso es falso. En gran parte del país, sobre todo en millones de hogares que no tienen acceso a las redes, todavía están viendo y siendo el target concreto del programa de revista, la telenovela o el unitario con tintes (o brochazos) religiosos.
Es cierto, el pastel está extraordinariamente más dividido que nunca y eso sería bueno si las televisoras optaran por competir y no generar productos tan similares unos contra otros para repartir de manera controlada ese pastel. Y por eso hoy es un día tan importante.
Cuando nació Tv Azteca no había una búsqueda de ser el clon de Televisa. Me consta, yo estaba ahí. La gente lo agradecía en las calles y los productores y programadores buscaban formas ingeniosas y en ocasiones hasta extremas de cambiar el discurso. De ahí la decisión de llevarse a Los Simpson, después de que Televisa había considerado que eso nunca funcionaría en México. Y programas rudos como Ciudad Desnuda (Televisa eventualmente se llevó a sus productores para hacerlo ahí) y el radical cambio del manejo de la nota del espectáculo con Ventaneando, que tenía hasta el último abogado de la competencia buscando formas de detenerlos.
¿Pero ahora? Reinventarse o morir. Hablemos, por ahora, de creatividad y no de temas editoriales y políticos (eso hasta ver lo que viene). Azteca 7 también cambia por completo y ahora en lugar de ser considerado el equivalente a lo que el Canal 5 fue para el 2 tantos años es una fuerza en sí. Con nuevas ideas, presupuesto y mucho interés de destacar. Veremos con atención la nueva programación.
Y claro, el Canal 3 de grupo Imagen tiene muchísimo trabajo que hacer. Mucho por demostrar y un reto brutal. Hay cosas que de entrada suenan demasiado similar al esquema natural de la televisión abierta que ya conocemos y nos hace querer desdeñarla cual deporte nacional. Pero tienen grandes talentos, una infraestructura que quisiera cualquier gran cadena del mundo y también, el presupuesto para aventarse el volado.
¿Será cierto que la competencia es buena y gracias a esto mejorarán todos los contenidos? ¿Será que a la gente en general no le importa tanto la calidad de los programas sino una compañía conocida? ¿La apuesta es meramente financiera o habrá una verdadera respuesta creativa por todos lados? Hoy empieza a definirse eso y mucho más.
¿En serio?
¿No que querían dar un balazo en el pie en Televisa al saber que Azteca 13 se quedó con el Canal 1? ¿Sabrá la gente que todavía tiene antena aérea donde encontrar sus canales favoritos a partir de los próximos días?
Twitter: @SusanaMoscatel