La semana pasada el gobernador del estado, Julio Menchaca, ha pronunciado los avances en materia de seguridad que ha logrado, entre esto, operativos importantes y decomisos muy notables, en los dos últimos años en Hidalgo. Ha manifestado además la continuidad de la misma estrategia, que ha funcionado, pese a que el huachicol sigue siendo una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado, por lo que el combate según el gobernador no ha logrado reducir de forma estructural el problema del huachicol, y específicamente de seguridad en la entidad.
A pesar de los logros de los últimos operativos en el estado, no se enfrenta de manera efectiva al huachicol, mediante una estrategia integral que combine seguridad, desarrollo económico y social local, y fortalecimiento institucional. Hidalgo hoy en día ha tenido cambios importantes, sin embargo sigue siendo, según las estadísticas recientes (2025), un estado donde se han detectado al interior 2 mil 660 tomas clandestinas, lo que representa el 28.4% del total nacional.
Además, sigue siendo Hidalgo el epicentro del huachicol. Por ello, combatirlo no solo requiere operativos de seguridad, sino también política social, desarrollo económico local, todo para que se inhiba la criminalidad y la debilidad institucional persistente, salvaguardando al tejido social, que es la expresión de una compleja interacción de factores sociales, económicos, culturales e institucionales.
En muchas regiones del estado de Hidalgo, particularmente en zonas rurales, persisten altos niveles de pobreza y falta de oportunidades laborales y económicas locales, debilidades que han sido propiciadas en parte por el huachicol y el crimen organizado en general, que en ciertos lugares se generan y fortalecen, desafortunadamente, gracias a redes sociales de tolerancia y participación comunitaria y de la gente en torno a estas actividades criminales y delincuenciales.
Aunque el gobernador ha hecho una buena labor para intentar reducir el huachicol y el crimen organizado en el estado, lo que hace falta hoy es que la propia ciudadanía participe a favor de las autoridades, para que esta estrategia de seguridad se lleve a cabo con éxito y haya buenos resultados de seguridad y bienestar para todos los habitantes de Hidalgo.