En el municipio de Tula de Allende, Hidalgo, se ha observado en los últimos años un incremento significativo de hechos delictivos y violencia, asociada al crimen organizado. Las cifras oficiales muestran un incremento relevante en homicidios dolosos, robos, amenazas y narcomenudeo.
Simplemente, a inicio de este mes de enero de 2026 se reportaron más de 10 asesinatos, lo que ha generado preocupación entre los habitantes, quienes están inconformes con toda la gestión del presidente municipal que siempre está ausente ante esta crisis. Además, reconocen limitaciones en cuanto a su capacitad de enfrentar al crimen organizado por falta de recursos, equipamiento y personal policial.
La violencia en Tula de Allende ha tenido múltiples manifestaciones por parte de la ciudadanía, derivado de los ataques directos a diversos sectores de la población con presencia activa de células del crimen organizado, las cuáles no han sido abatidas por parte del presidente ausente, responsable de la seguridad y protección del pueblo, dejando su suerte en manos de los criminales y su grupo armado, causando muertos y lesionados.
Se han aumentado los homicidios dolosos a más de un 70 por ciento respecto al 2024, aunado a los informes recientes que indican que en los primeros 10 días del 2026 se registraron al menos 10 homicidios dolosos, pese a que las autoridades estatales desarticularon bandas criminales y detuvieron a integrantes del crimen organizado, vinculados con narcomenudeo y violencia.
La postura del presidente municipal y su impacto negativo se centra en la adopción de minimizar el problema de la inseguridad con el enfoque discursivo orientado a negar la gravedad del fenómeno criminal y la atribución del problema a factores externos.
Esta postura genera la inconformidad de la gente ante el déficit de liderazgo político del presidente y la falta de responsabilidad, la cual tiene efectos directos respecto del incremento de la inseguridad. Por esa razón, la ciudadanía demanda empatía, diagnóstico claro, acciones visibles y un discurso defensivo real para hacer lo posible para proteger al pueblo de Tula de Allende.