La Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) presenta hoy el Observatorio para la Transparencia e Integridad (OTIS), un espacio y estructura universitaria de observación, análisis, propuestas y capacitación con incidencia social en el derecho de acceso a la información pública, la protección de datos personales y la integridad social, como llaves y fundamentos para promover la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas, la rendición de cuentas y la siempre imprescindible democracia.
¿Y a qué apunta todo lo anterior? A una necesidad imperiosa: la confianza que propicie la reducción de la polarización en la que estamos inmersos desde distintos frentes. Sin confianza, ¿cómo y para qué participar en lo público, en la rendición de cuentas que inhiba la corrupción, e incluso en la justicia social?
OTIS surge por el impulso de una universidad que no solo está en la comunidad formando profesionales comprometidos con ella, un compromiso que nace y se expresa desde su identidad y misión.
OTIS está integrado por dos áreas académicas: Ciencias de la Comunicación, Lenguajes y Multimedia, y Ciencias Sociales y Humanidades, junto con su claustro docente y los programas académicos con su alumnado.
OTIS trae consigo un bagaje de participación y compromiso con el derecho a saber y la transparencia que se remonta a 2003, cuando Jalisco relanzó el marco jurídico e institucional para garantizar el derecho de acceso a la información y la protección de datos personales, con iniciativas, propuestas y acompañamiento en lo diseñado y construido.
Ahora, la UNIVA, con OTIS, responde a los retos y desafíos que implica el nuevo modelo constitucional para garantizar los derechos fundamentales de acceso a la información y protección de datos personales.
Si bien el nuevo modelo dispersa los mecanismos y recursos para garantizar y promover esos derechos, OTIS apunta a interactuar con las nuevas autoridades garantes desde la academia como actor social.
Pero no se queda solo en las autoridades garantes. OTIS apunta a la integridad social, es decir, a la inclusión y participación de los actores sociales no gubernamentales que necesitan información pública para actuar, buscando que, en su relación con lo público, la integridad sea su guía y fortaleza.
Con estos dos elementos de OTIS, la transparencia (derecho a saber) y la integridad social, se abona a una acción perenne. Al propiciar alianzas con otros actores de la sociedad civil, se amplía el espectro más allá de solo combatir la corrupción o de reducirse a verificar que los sujetos obligados publiquen información o atiendan solicitudes.
OTIS, desde los sujetos de los derechos y los obligados a su garantía y promoción, invita a caminar juntos.