Negocios

Ir a Davos sin saber escuchar

Davos terminará y la incógnita sigue: ¿pueden los líderes en el mundo tener espíritu de diálogo para enfrentar los retos?

Hubo discursos y charlas sobre los temas clave —crecimiento, IA, sostenibilidad, geopolítica, tecnología, resiliencia—, pero ¿escucharon?

El objetivo de la reunión en los Alpes suizos era reconstruir la confianza y la cooperación en un contexto de tensión geopolítica. Dado que cooperar ahora se aleja de lo multilateral y se entiende como alineación entre socios, sería un reto encontrar alianzas de confianza y a alargo plazo, y concretar ese ‘espíritu de diálogo’ sugerido en el título.

“Cada día se nos recuerda que vivimos en una época de rivalidad entre grandes potencias”, afirmó el primer ministro de Canadá, Mark Carney, el martes, unos días después de su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en la que estrecharon su relación bilateral. “El antiguo orden no volverá. No hay que lamentarlo, la nostalgia no es una estrategia. Pero a partir de esta ruptura podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo”.

Si bien no fue conciliatorio, habló de una construcción colectiva entre algunas naciones.

Una semana antes, Børge Brende, presidente y director ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF) escribió en Financial Times que “las economías más competitivas del futuro serán aquellas que logren el mismo equilibrio: abordar los imperativos nacionales y perseguir objetivos a largo plazo que construyan un futuro estable y próspero”.

En el sector privado, Ramón Laguarta, director general de PepsiCo, urgió cooperación entre competidores, relaciones estrechas con gobiernos y esquemas de colaboración basados en la confianza y mostró apertura a sumarse al espíritu de diálogo.

El poco entusiasmo por la cooperación y el diálogo se alteró con el discurso del presidente de EU, Donald Trump, no solo por el tono provocador y con cierto humor incómodo con el que enlistó sus magníficos logros, también por la palabra que repitió 487 veces en un discurso de 9 mil 200 palabras: yo. En una hora y media que fue escuchado, dijo yo una vez cada 19 palabras.

Sin esfuerzos colectivos es imposible tener un espíritu de diálogo como imaginaron en WEF Sebastian Buckup, su director general, y Natalie Pierce, jefa de de la comunidad Global Shapers: “El espíritu de diálogo debe convertirse en un espíritu de liderazgo compartido a través de fronteras, sectores y generaciones”.

Hay una correlación entre la confianza en un líder y su capacidad de escuchar, según la firma Zenger Folkman. Dentro de los 4 mil líderes encuestados, los calificados como malos oyentes se ubicaron en el percentil 15 de confianza; quienes sobresalieron como buenos escuchas alcanzaron el percentil 86.

Mientras los líderes del mundo no escuchen mejor de lo que hablan, será difícil encontrar un espíritu de diálogo. Acaba Davos y la pregunta sigue siendo: ¿y ahora qué?


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Regina Reyes-Heroles C.
  • Regina Reyes-Heroles C.
  • regina.reyesheroles@milenio.com
  • Periodista. Autora del libro Vivir como reina y gastar como plebeya. Conductora de Milenio Negocios, programa semanal de entrevistas con directivos y personajes clave en el mundo económico. Publica su columna sobre finanzas personales todos los jueves. Mamá de dos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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