¿Quién necesita a quién en el partido Morena en la elección de gobernador extraordinaria en el estado?
La reunión realizada el martes por la noche en Ciudad de México entre el coordinador de senadores, Ricardo Monreal Ávila; el senador con licencia, Alejandro Armenta Mier; y el candidato, Luis Miguel Barbosa Huerta, daría la respuesta.
Hábil como lo es, el legislador zacatecano arremetió por todos los frentes al abanderado morenista, a quien bombardeó por las vías jurídica, mediática y política, hasta sentarlo frente a él.
No se conocen detalles del encuentro entre Armenta Mier y Barbosa Huerta, pero las imágenes enviadas vía Twitter, a juzgar por las expresiones de pocos amigos de los protagonistas del pleito partidista, hablan por sí solas, pero de que negociaron, lo hicieron, y pronto se sabrá qué.
Con Monreal Ávila como el “concertador” o “conciliador”, todo indica solucionan el conflicto interpartidista de Morena, al tiempo que le ponen fin a las controversias en los tribunales electorales.
El líder de Morena en el Senado de la República es uno de los ganadores, da la apariencia de sentar a dos contrincantes partidistas, “reconciliarlos” y establecer un acuerdo de “paz”, por lo menos es la impresión que quiere dejar el experimentado político ex priista.
Ricardo Monreal le gana la partida a la presidenta del CEN de Morena, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, al figurar como el gran conciliador y concertador en Puebla, a pesar de corresponderle esa tarea a la dirigente nacional.
Diría el clásico: “nos dejaron un cochinero”, y esto es exactamente lo que tienen en ese partido en los estados como Puebla, donde habrá elecciones, porque el partido Morena, un partido federado, está fuera del control de Polevnsky, quien toma partido a favor de alguno de los bandos.
Quien también gana es el candidato de Morena a la gubernatura porque logra aterrizar el lema de la campaña al lograr la “reconciliación y la paz” con su principal detractor y acérrimo rival político, más destructor que cualquier panista o perredista.
Barbosa admitió recientemente del “daño” que le había causado Armenta con las impugnaciones a su candidatura ante el TEPJF, así es que tomó la mejor decisión. Esta “tregua”, coincide con la visita adel titular de la Fepade.
pablo.ruiz@milenio.com