Marcelo Ebrard Casaubón, una de las corcholatas presidenciales para 2024, no prende ni entre sus seguidores.
La opinión es de poblanos seguidores del secretario de Relaciones Exteriores, quienes se sintieron desanimados posterior al contacto que tuvieron con él en Ciudad de México.
Si bien cuenta con el respaldo del Presidente para tenerlo en primera fila de los aspirantes, Ebrard carece de liderazgo, carisma y empatía con la gente, por lo menos con los simpatizantes de Morena.
El mismo día que le llevaron serenata a Palacio Nacional, sus simpatizantes pudieron “convivir” con el canciller mexicano y habían ganas de interactuar, pero no se logró la empatía.
Acudieron a las Mañanitas “espontáneas” a CdMx por lo menos diez personas por cada estado, y asistieron con el mismo entusiasmo que cuando se sigue a un líder.
Poblanos que estuvieron cerca del canciller, con la expectativa de interactuar y escuchar el discurso de un aspirante presidencial, se llevaron un chasco.
Lo primero que les preguntó la corcholata a los asistentes al convivio con motivo de su cumpleaños fue la relacionada a “¿cómo les fue en el viaje?”.
Y después de esa pregunta del respetable, no escucharon del canciller y aspirante a la candidatura presidencial mensaje alguno que los alentara a seguirlo apoyando.
Tanto en el trato como en la atención, quien se ganó más simpatías y consideraciones fue la esposa del secretario del gabinete federal, la hondureña Rosalinda Bueso Asfura, quien mostró sencillez hasta en su vestimenta: un pantalón de mezclilla y una blusa blanca.
Más de un poblano de esa comitiva que viajó a CdMx regresó convencido de que “el pobre de Marcelo” no tiene ni la mínima posibilidad de ser el candidato presidencial de Morena, y que necesita más que el apoyo del Presidente.
De lo único que les convenció el canciller es que la aspirante favorita a la Presidencia en 2024 es Claudia Sheinbaum y será la candidata de Morena.
Los seguidores poblanos no encontraron en Marcelo Ebrard al líder, guía y salvador como lo vieron y escucharon de Andrés Manuel López Obrador, o a lo que este los acostumbró en la arenga con los discursos y el carisma.
Por lo menos es lo que manifestaron los seguidores del “carnal Marcelo”, quienes regresaron cientos de ejemplares del tabloide que lleva el nombre del canciller convertido en corcholata.
pablo.ruiz@milenio.com