La imagen memorable de la nevada de 1997, es el centro de León, con sus árboles cubiertos de nieve, como si fueran helados de sabores. La imagen que recordaremos de la nevada del 2016, en cambio, es el Cerro del Gigante cubierto de nieve.
El paisaje fue asombroso, en ambos casos.
Los árboles del centro, pintados de blanco, hacían una postal inolvidable en un diciembre frío de 1997, unos días antes de la Navidad en León.
Pero el Cerro del Gigante cubierto de un manto blanco es una postal desconcertante, sobre todo porque estamos en marzo y faltan 11 días para la Primavera.
La nieve de 1997, fue asombrosa.
La nieve de ayer es, simplemente, increíble e inexplicable para los expertos del clima que jamás la pronosticaron en ningún portal meteorológico de ningún instituto prestigiado o desprestigiado.
Esto es la locura. Hace dos días estaba haciendo un calor seco de 28 o 29 grados, con una humedad de 21 o 22 por ciento, en esta ciudad ubicada a mil 815 metros sobre el nivel del mar. Nadie pensaba en el frío, mucho menos en una tormenta de nieve. Los leoneses ayer salieron a trabajar sin chamarra, ni bufanda. Y un poco después de las 7 de la mañana llegó un viento frío para sorprender a todos. Al mediodía, ya teníamos temperaturas de 10 grados y como a las 2 de la tarde, caía la tormenta de nieve en la sierra.
¿Cómo explicamos esto, Dios Santo, en la clase de meteorología?
Los expertos hablan del cambio climático, pero nosotros nos resistimos a creer en esas teorías catastrofistas de los defensores del medio ambiente. Pero algo extraño debe estar ocurriendo.
Un muchacho que grabó ayer un video de la nieve, cayendo en la colonia Gran Jardín, se dijo a sí mismo mientras grababa: "Nos vamos a morir, güey".
Antes de 1997, León tenía más de 100 años sin reportar una caída de nieve. Y ahora tenemos la segunda en menos de 19 años. No es lo único. Hace dos meses, los especialistas nos advertían que la región más fría de Guanajuato ya es la comunidad de La Quemada en San Felipe, Guanajuato, cuando hace 10 años, el refrigerador era una comunidad de Manuel Doblado. Donde hacía frío, hoy no hace tanto. Y donde hace calor, hoy cae nieve. El termómetro –como el mismo mundo-, se ha vuelto loco.
@pccarrillo
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