Ha sido sorprendente cómo en dos días se desencadenaron dos maniobras para detonar una crisis para el gobierno mexicano en un momento tan inconveniente que solo se puede entender por un descontrolado nerviosismo. Primero la revelación desesperada y lacrimógena de Andy López Beltrán, de haberse quedado sin visa del gobierno de Estados Unidos, situándose como víctima de una injusticia y una afrenta a su “altísima” dignidad; segundo, que el gobierno de la presidenta Sheinbaum lo haya situado como personificación o estandarte de la soberanía a la cual hay que defender a capa y espada. Si hubieran contenido su coraje se habrían ahorrado muchos problemas.
Esas maniobras han abierto un portal por el cual se colaron múltiples teorías y preguntas que van más allá de ese simple caso y refuerzan exigencias para que el gobierno mexicano actúe contundentemente para atajar de una vez por todas cualquier posible conducta ilegal, sin encubrir a nadie, pero además para desistir del reclamo de la defensa de la soberanía mal planteada en combinación con una presunta conspiración política, desde una posición endeble y sí respetar la soberanía del vecino cuando se critica que determine quienes no son bienvenidos a su territorio.
Paradójicamente se abre alguna oportunidad de deshacerse de lastres y enfocar los diálogos al fortalecimiento de la relación con el vecino del norte, dándole muestra -sin menoscabo de la real soberanía- de determinación para atajar los problemas que más han repercutido como objeciones para buscar mejores acuerdos y en lo interno, daría espacio además para llegar al primer tercio de este gobierno con más control y menos complicaciones innecesarias. Ojalá reaparezca la cabeza fría y se muestre el completo control de su proyecto de gobierno en el cual mucha gente en el país está esperanzado.
Ojalá se entere la sociedad mexicana los motivos por los cuales se retiró la visa al hijo del expresidente y la Fiscalía mexicana no demore en asumir su deber, investigando a ese personaje para dejar en claro si tiene implicaciones en actos ilegales o no en México. Hay motivos para ello y a la Presidenta podría resultarle conveniente también para no pagar un costo político electoral más alto con el acumulado de los casos previos de correligionarios que están sin visa y bajo sospecha. Hay también mucha expectación si, más allá del hijo, las autoridades norteamericanas buscarán al padre y si alguien sería capaz de capitalizarlo en la oposición con las circunstancias presentes y las condiciones en que se puede presentar la próxima contienda electoral.
PROVOCACIONES
#Transparentes: Ahora que en el Congreso se empezó a trabajar en el diseño del nuevo sistema de Transparencia Mexiquense que sustituirá al Infoem, se busca armonizar la legislación estatal con la reforma federal en la materia, poniendo énfasis en los ahorros que el cambio podría generar; la Secretaría de la Contraloría fungirá como autoridad garante para el Ejecutivo estatal y los ayuntamientos. Veremos si dan cabida a la participación ciudadana aprovechando para fortalecer y vincular el sistema estatal anticorrupción o lo dejan para otro tiempo.