Política

País inacabado

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Sin gran resistencia vamos perdiendo elementos democráticos a gracia de la hipocresía y la brutal aceptación que tiene la mentira en este país.

La tercera parte de desapariciones de personas caen a cuenta del gobierno actual, su falta de consciencia sobre la tragedia le permite esquivar responsabilidades. El secretario de Salud le reclama a médicos que no se trasladen a localidades inseguras, quizá desconozca que es el Estado quien debe garantizar dicha seguridad. Tampoco parece escandalizarnos que el titular de Defensa reporte los delitos de fuero común. Hacia la transparencia, es suficiente alerta que el actuar de la Suprema Corte provoque —como lo hace—, el debate en terrenos de ánimo político y no de justicia.

Si la verdad importara un poco, nadie con un dedo de frente discutiría la pertinencia de un criminal esquema de trata suficientemente documentado con relación a los médicos cubanos.

Democracia y Estado de derecho son angulares para cualquier nación interesada en la decencia. El gobierno mexicano usufructúa las muy penosas pulsiones que aún prevalecen hacia Cuba y leen su realidad como lo hace un adolescente que cuelga la imagen del Che en su habitación.

Entre una operación militar en Nueva Italia y la defensa de su afinidad con La Habana, Palacio exhibe una naturaleza que dibuja, en su ineptitud, mayor estima por delincuentes y dictadores que por ciudadanos buscando libertad y seguridad. El chauvinismo del Presidente es una manifestación bipolar que enaltece etnoregionalismos mientras construye villanos nacionales cada semana. Ya habrá quien con el rigor de un lerdo le vea positivos a la erosión democrática del populismo.

Aquí no hay matices de torpeza argumentativa. Se trata de rechazar el deterioro con el que pasamos de analizar efectos a suponer que las intenciones equivalen a gobierno, para luego, relativizar retrocesos en un país inacabado.

Los rasgos de nuestra avería política no se pueden discutir sólo con los efectos inmediatos de las acciones de gobierno, sino a partir del precedente que establecen.

¿Cómo se resuelven los ecos de una confrontación eternizada?

Hemos olvidado que la democracia no está para dar estabilidad, como para limitar su opuesto. 

@_Maruan

Google news logo
Síguenos en
Maruan Soto Antaki
  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.