Política

Banalizar la izquierda

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La sobrepolitización de la vida no arrojó mayor conciencia política sino el desorden previo a la canibalización. Patria y nación son asuntos de épicas y de soldados, lo olvidamos con el gusto por los militares y pasamos por alto la importancia de la república como punto de unión para solucionar problemas.

En nombre de la patria se han dicho tantas barbaridades, bien vendría proscribir la palabra del lenguaje cotidiano y relegarla a la inocuidad de los desfiles. A menos de insistir en hacer relevantes esos desfiles y darle a los soldados y las épicas los valores de la república, a expensas de la pérdida de lo ciudadano.

La relativización solo es positiva para quien niega la realidad. Quien minimiza la crítica al gobierno mexicano está abrazando nuestra constante violencia, los saldos de la enfermedad, la aceptación de la mentira; antes la detestábamos y hoy se aplaude. Elegir ignorar la impunidad como lo hizo el presidente días atrás solo fomenta su institucionalización, no son errores ni contradicciones. Son acciones y desdenes promotoras del desgobierno en un país donde los asesinatos cotidianos de candidatos a puestos de elección no dan para escandalizar al jefe del Estado. Tampoco al periodismo elástico, acoplado de nuevas formas al discurso dominante.

Quien minimiza la crítica al gobierno mexicano está abrazando nuestra constante violencia

La izquierda mexicana no merecía su banalización. La hipocresía fue desplazada por el cinismo. Desde la ligereza en el discurso y la acción política se mintió con la apuesta por lo trascendental en lugar de afianzar la naturaleza terrenal de la república.

Por la afinidad a los códigos del clan y la sospecha; la intriga por encima de la razón y el argumento, México se adecúa ante los modos inquisitorios: su estridencia y falta de pruebas. Incapaces de diferenciar el gobierno de una campaña no ha existido una sola duda en el ejercicio del poder, hábito de curas y no de demócratas.

La arrogancia gobierna como si estuviera exenta del escrutinio histórico. Arrogancia del presente solo capaz de ver en pasado los crímenes de los suyos hasta perdonarlos con la elasticidad de los acomodos.

No existe república sin cohesión. La indivisibilidad gregaria es todo menos republicana.

La política puesta a merced de la bufonería. _

Maruan Soto Antaki

@_Maruan



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Maruan Soto Antaki
  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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