Política

Trapos

  • Todo es vanidad
  • Trapos
  • Mariana Velázquez

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Estar hecho un trapo. Andar en trapos. Lavar los trapos sucios en casa. Sacar los trapos al sol. Como sea, pero los mexicanos tenemos una relación muy estrecha con ellos a diferencia de los consumidores de otros países que son capaces de desprenderse de su ropa tan fácilmente que no les da la vida para ver sus prendas convertirse, frente a ellos, con el uso y el tiempo, sí, en trapos.

Para este consumidor es fácil dejar una pieza en el olvido y comprar otra nueva la siguiente temporada (que ya no son dos como lo fue antes, pues con la industria del fast fashion [moda rápida] se producen alrededor de 52 micro-temporadas al año, lo que equivale a una colección nueva cada semana.)

Sumando al deseo voraz de lo nuevo hay incluso programas de recompensas en grandes tiendas de retail que invitan a los compradores a devolver aquellas piezas que ya no son de su agrado con la promesa de regenerarlas y devolver, además de un cupón de descuento en su siguiente compra, una esperanza al planeta. Así el greenwashing promete la purificación a las culpas del consumo.

Sin embargo, en 2023 la investigación Take-back Trickery reveló que el 76% de las prendas depositadas en programas de reutilización y reciclaje de grandes marcas de moda terminó destruido, abandonado, infrarreciclado o exportado; y que solo cinco prendas llegaron a tiendas de segunda mano en Europa.

Luego, en 2025, el consumo de ropa, calzado y otros productos textiles en la Unión Europea alcanzó un récord histórico con una media de 18.94 kilos por persona al año, equivalente a llenar una maleta grande. De acuerdo con un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), esta cifra representó un aumento de 3.08 kilos respecto a 2021. A su vez, cada ciudadano desecha entre 12 kg y 16 kg de ropa y residuos textiles al año, según las estimaciones oficiales de la Comisión Europea y la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Aquí en México, los recicladores textiles calculan que cada persona desecha en promedio 3 kilos de ropa al año. ¿Será porque tenemos la bonita costumbre de usar nuestra ropa nueva con orgullo en fiestas o eventos especiales y, pasado la novedad, se convierte en nuestra ropa de calle, del día a día, hasta que le sale un hoyito y se vuelve en la ropa de estar en casa, de la intimidad doméstica. Luego, cuando el agujero crece tanto hay dos caminos posibles: se convierte en ropa de dormir o en la ropa de firulais. Después pasa a ser de la faena y el quehacer hogañero. Y en el momento en que la prenda es tan transparente, descolorida e ilegible, llega el momento de la metamorfosis manual, cortarla y convertirla en pequeños retazos. Y de lo inservible, de lo aparentemente desechable, sacamos trapos, un pedacito de segunda vida.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.