Sociedad

¡Ay Cahuila!

  • Columna de Marco Sifuentes
  • ¡Ay Cahuila!
  • Marco Sifuentes

Nicandro Castillo, también conocido como “El Ticho” o “El Rey del Huapango”, nacido en 1914 y muerto en 1990, es el compositor e intérprete de “Ay Cahuila” y “El Hidalguense”, melodías que casual y oportunamente evocan a los dos únicos estados donde habrá elecciones este año.

Si bien he venido presentando una serie de entregas dedicadas al proceso electoral de 2021, cuya trascendencia consiste en lo que el mundo conoce como elecciones intermedias y que suelen definir  la suerte del presidente o primer ministro del país de que se trate; en nuestro caso, del Tlatoani Yunoujú, del inglés “You Know Who” o “Ya Sabes Quién”, pa’ los cuates y también los no cuates.

El punto es que las elecciones de este junio en Hidalgo y Coahuila, escapan a la lógica que he venido utilizando para los efectos antes referidos, mas no así  a la pertinencia de tomarme una breve licencia para hacer un alto en el camino y salir al paso como en el ajedrez, debido a la inminencia del proceso (ya estoy hablando como abogado). El caso es que en cuatro meses, coahuilenses e hidalguenses van a las urnas solitos y sólo para elegir alcaldes y diputados locales, en caso de éstos últimos, y sólo éstos últimos, en caso de los primeros. ¿Me explicó?

Pues bien, haciendo la parada obligada, nos referiremos en las próximas cuatro entregas, incluyendo la que estás leyendo, a las elecciones en la tierra de los Moreira y del chino Chong, lo cual daría para un libro entero, empero, ni ganas de escribirlo y menos de leerlo, habiendo tantos clásicos queriendo brincar del librero.

Otra singularidad compartida por ambos estados es el hecho de no conocer la alternancia ni saber con qué se come, aunque ya la hayan probado a cucharaditas en sus principales alcaldías, como Pachuca, más por la familia Tellería que por el PAN, y en Saltillo, también más que por el PAN, por la familia López-Villarreal; Torreón, que se cuece a parte y bien podría ser la capital de un nuevo estado lagunero, también conoce las intermitencias de la transición municipal gracias tres veces a Jorge Zermeño, ex líder parlamentario y embajador ante el reino de España, una a Guillermo Anaya, conocido por sus cuates como “Memo Canaya” y otra por un pobre infeliz de nombre José Ángel, cuyo único mérito fue ponerse en la boleta cuando Zermeño fue derrotado por Humberto Moreira y después repetir la fórmula pero ahora con la impronta de López Obrador para asegurarse una diputación federal.

También en Monclova las familias en torno a sus Altos Hornos y con nombre de avenida principal han facilitado la alternancia, mientras que en el norte, el fallecido líder sindical de la UNAM, Evaristo Pérez y su hijo Lenin, con su propio partido local, suman casi dos décadas de supremacía en la frontera de Ciudad Acuña y tierras circunvecinas.

De estos estados me ocuparé en esta breve parada, aunque de manera tácita ya lo hice primero con uno al dedicar la mayoría de los caracteres disponibles a la tierra de Madero y Carranza, uno de Parras y el otro de Cuatrociénegas, ambos, revolucionarios, ambos presidentes de México, ambos asesinados, ambos, barbones y ambos de Coahuila.


marcosifuentes@mkf,com 

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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