Política

Volvimos a la realidad, pero hoy México está unido

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Y los mexicanos volvimos a nuestra realidad tras ser eliminada la selección de la Copa Mundial de Futbol, pero su incursión en el evento deportivo nos unió a grado tal que los rencores y rencillas quedaron en el olvido.

Si bien es cierto que el equipo nacional cumplió a cabalidad hasta en el último encuentro con Inglaterra y que por momentos nos hizo soñar e imaginar con llegar a la final de la justa universal, muchos factores influyeron para no lograr el objetivo final.

Tras la derrota ante la escuadra inglesa, todo volvió a la realidad que enfrentamos más de 130 millones de mexicanos con sus desencuentros y también por qué no, volver a la unidad, a la solvencia social que se había extraviado tras la llegada de López Obrador a la presidencia de la República.

Para nuestra fortuna, los cuatro triunfos del equipo mexicano en el preámbulo de la magna justa sirvieron para acallar muchas de las voces y de los resentimientos que poco a poco fueron encarnándose uno a uno en los diversos representantes de los sectores sociales.

Lo mejor y más satisfactorio para todos por igual, es que los abrazos, las muestras de felicidad, -aunque fueran pasajeras, mientras dura el mundial- sirvieron para que se desparramara ese sentimiento de pertenencia que nos caracteriza a los mexicanos en cualquier ámbito.

Por supuesto que no todo ha sido color de rosa, pero sí hubo muchos fanáticos y desorientados que tomaron partido por la aparente nueva fórmula política que se ha pretendido imponer, sin importar los beneficios o las consecuencias que hemos enfrentado todos por igual en el pasado reciente.

Lo que sí nos llenó de alegría a todos los que volvimos a ponernos la verde, de que cualquier acontecimiento donde participe alguna representación de nuestro México nos hace emocionarnos, aunque esto sea de manera pasajera.

Los triunfos deportivos que nos llenan de satisfacción son para festejarlos en grande porque en realidad son tan escasos que, cuando tocan a la puerta, el escándalo se multiplica por muchos millones de connacionales que como usted o yo, amable, lector, nos enchina la piel.

Qué bueno que volvimos al redil de la amistad y la cordialidad, aunque haya provocadores profesionales que les causa placer y éxtasis, dividir a una nación que sea caracterizado desde tiempo, sin memorables por su unidad y su paz permanente

De ahí que hoy existan los agoreros del mal, que son capaces de venderle su alma, al diablo, con tal de que esta bendita nación se convierta en una república bananera como a la que están acostumbrados personajes oscuros que gozan con la desgracia de los pueblos

Y que creen que con la creación y ponderación del clientelismo político al que le otorgan dádivas, auténticas miserias que muchos aceptan porque nunca han tenido nada para llevárselo a la boca, la gente tendrá que ser sometida y sobajada por entregarle dinero que ni siquiera les pertenece.

México es más grande que sus problemas y siempre lo hemos reiterado en todos los foros donde se ha presentado el esquema nacional. Llegó el tiempo en que todos debemos de ver para que nuestro hábitat siga unido y no por coerciones ni coacciones que aún a más de un cuarto del siglo XXI pretendan hacer ver al mexicano como un muerto de hambre.

Un balón que nos hizo ilusionar hasta lo más inconcebible, hoy debe de permanecer como ejemplo de unidad de nuestra amada república, la que ponderamos y preservaremos para que se mantenga sin trastoques ilegales y antijurídicos, que lesionen lo más sagrado que tenemos los mexicanos: nuestra patria.

Notas de Trascendencia

El domingo pasado se fue de este paraíso terrenal, Alejandro Mirabent Pizarro Suárez, un gran amigo, al que tuve la oportunidad de conocer en las duras y en las maduras.

Un hombre ameno, bromista y muy cariñoso con toda la gente, sin distinción alguna, que le caracterizó por muchos años hasta sus últimos momentos.

He presenciado innumerables cortejos fúnebres y velaciones de amigos y conocidos. Sin embargo, me impresionó el de Alejandro Mirabent al que asistieron muchas decenas de personas que los movió para darle su última despedida.

Son de esas exequias que quedan grabadas en lo más profundo de nuestro interior, por las muestras tan espontáneas de cariño, a un personaje que siempre entregó su amistad. De esas que, con conocimiento de causa, hay pocas en la vida.

Gracias por tu amistad Alejandro querido. Te recordaremos por lo grande que fuiste como ser humano. Descansa en paz en la otra atmósfera.


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Marco Antonio García
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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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