No obstante haberse aprobado el llamado Plan B de la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Senado de la República, no cumplió con el objetivo que ella perseguía y en el que la revocación de mandato sería hoy su máximo logro a 17 meses de que tomó posesión.
Y al final fue el PT el que impidió que se consumara el hecho del que no dejó de hablar en más de 10 mañaneras la propia mandataria, que se frotaba las manos con singular alegría porque creyó que tanto sus aliados del Verde como los petistas serían convencidos por Ricardo Monreal, para que alzaran el índice en favor de la iniciativa presidencial.
Empero, por enésima ocasión, le propinaron un revés a Sheinbaum que daba como hecho que su figura estaría en el reverso de las más de 100 millones de boletas donde la ciudadanía emitirá más de 50 millones de votos probables, el año próximo, cuando se lleve a cabo la elección intermedia del presente régimen.
Todos daban por descontado que la propia presidenta festinaría que su iniciativa enviada a la llamada Cámara Alta tendría un eco sustancioso para que alzara los brazos en son de triunfo, tras la propuesta que mandó la semana pasada para ser configurada y aprobada como uno de los puntos de trascendencia de su régimen.
Cabe mencionar que la postura que ha adoptado en las últimas semanas la bancada del PT en ambas cámaras le ha costado entender a la propia titular del Ejecutivo que, a pesar de lo que ella defienda e incluso hasta con su ordenamiento, las jugadas políticas no le han cuadrado.
Por ello, como no le han redituado resultados halagüeños ante sus seguidores, Sheinbaum se ha mostrado poca tolerante en las giras que ha llevado a cabo los fines de semana en varios estados de la República, donde le han reclamado de forma airada el por qué no se ejecutan a tiempo los programas de primera necesidad para la población.
Al igual que quiso terminar con los cargos nepotistas con la iniciativa que entregó hace un año al entonces su aparente aliado, Adán Augusto López, los reveses en ambas cámaras han sido muy lacerantes y desgastantes para la propia presidenta.
Quien entró ya de lleno como su operador de cabecera es el zacatecano Alfonso Ramírez Cuéllar, que como se sabe está convertido en uno de sus dos hombres de mayor confianza. Además del referido legislador, el otro insignia de relevancia de la presidenta es Omar García Harfuch, quien sortea todas las semanas, y a diario, los embates de sus detractores que se emplean a fondo para hacerlo ver mal ante los ojos de la propia mandataria.
Sin embargo, la experiencia del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México ha sido reconocida por propios y extraños, ya que persiste en salvaguardar los intereses más elementales de los mexicanos, así como la lealtad guardada a su máxima jerarca.
No hay que ser ni adivino ni tener una bola de cristal para saber que Claudia Sheinbaum esperará a que se vayan los operadores del ex mandatario, que no pierden la esperanza de que Sheinbaum cometa errores garrafales de hoy al año próximo, para que le sea revocado el mandato.
Lo que sí es de tomar en cuenta es que la oposición, PRI, PAN y MC ganaron otro escalón hoy que son los partidos contrarios al régimen y podrán seguir en el disfrute de tener representaciones proporcionales en las dos cámaras que sin duda tendrán que recomponerse si quieren seguir en la brega en la hoy revuelta electoral.
Notas de Trascendencia
Dicen los bien enterados que después de Semana Santa se generarán los primeros cambios en el equipo de Claudia Sheinbaum, toda vez que algunos no han correspondido a la confianza que les otorgó.
Es factible que el propio Ramírez Cuéllar sustituya a Rosa Icela Rodríguez en la Secretaría de Gobernación, toda vez que esta ha perdido mando y directriz, debido a que persiste en alinearse con los designios de su anterior jerarca, López Obrador.
No habrá forma alguna para que se recompongan los caminos que ha mantenido, porque también su desgaste en el quehacer político ha quedado de manifiesto hasta con las acciones que ha determinado Omar García Harfuch, que ha cumplido a pie juntillas todo lo que le ha ordenado Sheinbaum Pardo.
El pasado miércoles abandonó este plano terrenal Jorge Kahwagi Gastine, ejemplar empresario que se distinguió siempre por ser un factor de unidad con los mexicanos de todos los sectores sociales.
Fue presidente de Coparmex, donde se distinguió por la imposición de medidas de equilibrio tanto para empleados como para trabajadores de escasos recursos para que todos tuvieran una mejor forma de vida.
Fue un hombre de su tiempo y reconocido por los propios empresarios a los que cobijó con sus buenas acciones y su economía. Descansa en paz.