Arturo Zamora Jiménez puso fin ayer a 20 años de militancia priísta. El abogado, funcionario y político decidió que ya no existen las condiciones para permanecer en el partido, y por ello, dice, opta por regresar a la condición de ciudadano independiente.
Zamora no era cualquier priísta. El hoy retirado del partido fue senador y diputado federal; además de secretario general del gobierno de Jalisco con Aristóteles Sandoval. Como militante fue secretario general del PRI entre 2018 y 2019, cuando Claudia Ruiz Massieu era la presidenta nacional. También fue responsable de la CNOP. Fue presidente municipal de Zapopan de 2003 a 2006, y también candidato a gobernador.
Su salida del partido no sorprende. Ya hacia rato que la presencia de Zamora se había diluido, sobre todo en meses recientes. Desencantado, estaba al margen, aunque en encuestas de preferencia de intención del voto presentadas desde el año pasado aparecía siempre en los primeros lugares, pues su presencia “de marca” se mantenía.
Tampoco sorprendería si Arturo Zamora Jiménez se toma unos meses antes de anunciar su interés por sumarse, aunque sea como externo, a alguna agrupación o alianza partidista.
El 12 de octubre del año pasado, por ejemplo, el gobernador Enrique Alfaro subió a Twitter una foto donde aparece con el todavía militante del PRI. En el texto del gobernador se lee: “Me dio mucho gusto platicar con Arturo Zamora, un hombre al que respeto y aprecio. Más allá de colores y partidos, compartimos el compromiso de cuidar a Jalisco”.
Hace unas semanas, en la más reciente visita a Jalisco del Secretario de Gobernación, Zamora Jiménez fue invitado a una comida en casa de un personaje local, donde estuvieron el titular de la Segob, Adán Augusto López, y muy pocos más. Casualidad o mensaje, quienes estuvieron presentes dicen que el político local vestía una chamarra de color guinda, muy parecida al color institucional de Morena.
Ayer, en las diferentes entrevistas que se le hicieron, Arturo Zamora no habló de partidos, pero sí de permanecer activo en la vida política. Nada de palabras como retiro, o adiós.
Así las cosas, queda claro que Arturo Zamora decidió convertirse en una especie de agente libre (usando el término beisbolero), y que cada acción o dicho suyo tendrá repercusiones en la vida política de Jalisco, sobre todo ahora que comienza a cobrar velocidad e intensidad rumbo a 2024.
Zamora, ya sea en papel de ciudadano, o de militante, es una pieza clave en la política local. Imposible leer su mente, pero podríamos apostar doble contra sencillo a que no verá desde su casa, cruzado de brazos, las elecciones del próximo año.