Política

La defensa de Pemex es la defensa de nuestra soberanía

LUIS M. MORALES
LUIS M. MORALES

M+.- En la opinión pública mexicana existen dos visiones encontradas. Una que sostiene que Petróleos Mexicanos (Pemex) es un lastre, una empresa no apta para estos tiempos y que interfiere negativamente en el libre juego del mercado energético.

La otra visión, la nuestra, es una que pone en el centro la soberanía nacional y su gran relevancia en estos momentos; es la visión que percibió desde 2018 que era necesario desarrollar una mayor autonomía estratégica en materia de energía (también de alimentos, finanzas, cadenas de suministro, etcétera).

Estamos ya en un mundo que no admite omisiones: un país que no puede alimentarse o abastecerse de combustible tiene pocas opciones. Cuando las normas y los acuerdos internacionales se vuelven opcionales, los países deben velar por sí mismos. Y muchos, como Canadá, por poner un ejemplo, están llegando a la misma conclusión.

Con esa definición, el gobierno de la presidenta Sheinbaum ha consolidado en la práctica una nueva estrategia acorde a los tiempos presentes. Fueron 36 años de debilitamiento progresivo de Pemex, y hoy, contra viento y marea, Pemex se recupera. En vez de seguir operando de manera fragmentada en múltiples empresas subsidiarias, Pemex se integró vertical y horizontalmente y hoy, a un año de iniciada la administración de este gobierno, ya es una sola empresa, un solo corporativo, lo que disminuye costos e incrementa su eficiencia y hace imposible privatizarla “en pedazos”.

Un dato adicional que resulta elocuente: de 90 empresas filiales distintas que “des” integraban a Pemex, ahora hay 40; seguiremos avanzando en su reforma administrativa y sólo quedarán ocho a finales de este año, con lo que se agiliza su capacidad operativa y administrativa.

En contra de lo que insiste la versión neoliberal, gracias a la reestructuración financiera que se realizó, el saldo de la deuda de Pemex es hoy de 79 mil millones de dólares, el más bajo desde 2014. En comparación con diciembre de 2018 se ha reducido en 25 por ciento. Recordemos que en el periodo neoliberal llegó a ser la petrolera más endeudada del mundo, a la par que se abandonó su capacidad productiva e inversión en infraestructura.

Hoy el costo financiero de la deuda es 13.4 por ciento menor, resultado de las operaciones financieras ejecutadas conjuntamente con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Por eso, en febrero de este año, la empresa regresó exitosamente al mercado local de capitales con una emisión de certificados bursátiles por 31 mil 500 millones de pesos, con una suscripción 2.5 veces mayor a la inicial y una reducción promedio de 42 puntos base en la tasa de interés objetivo inicial.

La recuperación de Pemex no es sólo financiera. Estamos estabilizando la producción de crudo que nuestras refinerías necesitan, el procesamiento de crudo se incrementó en 22.2 por ciento, la producción de gasolinas, diesel y turbosina en 40.4 por ciento y el Sistema Nacional de Refinación alcanzó una capacidad utilizada de 65 por ciento, cuando en 2018 no llegaba a 30 por ciento.

Justo cuando el mercado mundial de fertilizantes se encarece dramáticamente por la crisis en el estrecho de Ormuz, México aumenta su propia producción de fertilizantes fosfatados y nitrogenados, gracias a la modernización de los complejos Cosoleacaque, Cangrejera, así como de las plantas de Grupo Fertinal, y se inició la construcción del complejo Escolín.

Finalmente, en otro de los temas sensibles: en 2025 se pagaron 582 mil millones de pesos a proveedores y contratistas, y este año se han pagado 192 mil millones de pesos. Los recursos provienen de los ingresos propios de Pemex y del Programa de Financiamiento de Inversión, diseñado con Hacienda y operado a través de Banobras.

Estos resultados forman parte de una estrategia de largo plazo, aún falta mucho por hacer pero vamos avanzando en el camino correcto. Así hemos dado vuelta a una historia de desmantelamiento y de confianza ciega en un orden económico internacional que ya no existe.

Si hay una respuesta estratégica a los turbulentos tiempos que corren en el mundo es, precisamente, la búsqueda de la soberanía energética. Soberanía que se afirma y se demuestra en los números, los datos y las evidencias como las que aquí presento y que tan bien resumen la visión y el compromiso vital de la presidenta Claudia Sheinbaum.


Google news logo
Síguenos en
Luz Elena González Escobar
  • Luz Elena González Escobar
  • Secretaria de Energía
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.