La vida que se vive en la región lagunera cambió radicalmente, luego de aquellos años de violencia extrema en la que los decesos eran el pan nuestro de cada día.
Todavía se recuerdan aquellas muertes, principalmente de jóvenes que eran masacrados a balazos o aquellos que eran colgados en puentes y muchos más que aparecían dentro de vehículos con visibles huellas de tortura.
No cabe duda que La Laguna vivió un cambio radical, ya que después de años de permanecer con un toque de queda simulado, ya que casi nadie quería salir por las noches por temor a ser víctimas de los grupos armados, ahora se pueden ver a muchas familias de los diferentes municipios disfrutar de los parques, de las plazas y además de salir a cenar a algún buen restaurante o bien, disfrutar de unos ricos taquitos ya sea en algún local, así como los de la esquina de la casa.
Los jóvenes que en aquellos años la sufrieron para poder divertirse en algún antro, ya que no tenían prohibido por sus padres ante el temor de algún ataque armados, por lo que preferían reunirse en la casa de alguno de ellos y convertir la reunión en piyamada, para que ahí mismo se quedaran a dormir o así todos se quedaran tranquilos.
Ahora aquellos jóvenes que se perdieron los años de su juventud por culpa de la violencia, ahora ya no tan fácil salen a los antros, pero si disfrutan las veladas con los amigos, con los compañeros de carrera, recordando las anécdotas de lo que vivieron.
Ahora, las familias pueden ir con toda tranquilidad a los sitios o parajes turísticos en Lerdo, a los museos en Gómez y en Torreón pueden disfrutar del Bosque Venustiano Carranza, del Bosque Urbano, de La Alameda, de los diferentes museos y hasta del Canal de la Perla, sin olvidar pasar una tarde-noche en la Plaza Mayor o bien, echarse una buena bailadita en la Plaza de Armas.
La fisonomía de La Laguna cambió considerablemente y ahora se puede acudir a los municipios como Matamoros, San Pedro, Francisco I. Madero, Viesca y Mapimí, en donde se puede disfrutar de su gastronomía.
Esta es La Laguna que se desea que nunca cambie, que se tenga una calidad de vida de primer nivel, que la seguridad sea la prioridad y que los trabajos nunca faltan y sigan llegando más empresas a estas tierras de gente trabajadora.
Walter.juarez@milenio.com