Entre los accidentes que se presentan en los municipios de la región lagunera de Durango y Coahuila, en un alto porcentaje participan motociclistas, por lo que muchos conductores de estos frágiles vehículos simplemente son un peligro (aclaro, no todos), ya que se les puede ver por cualquier calle, calzada, bulevar avenidas y por todos lados, circular a exceso de velocidad, sin respetar los carriles, rebasando por cualquier lado, exponiéndose a que algún vehículo no alcance a frenar y los impacte.
Lo malo es que por unos pagan muchos, ya que también hay conductores de motos que manejan con precaución, llevan su casco y algunos hasta coderas, rodilleras y petos para cubrirse las costillas en caso de alguna caída o de chocar con un vehículo.
Ya es demasiado lo que sucede y la verdad que pese a que hay muchos oficiales de Tránsito y Vialidad, es difícil detenerlos en circulación, cuando van a exceso de velocidad y en el momento en que no respetan los señalamientos viales.
Es tanto el peligro que provocan algunos motociclistas, que se han llegado a presentar choques entre ellos mismos, pero lo peor es que por su imprudencia son impactados, arrollados o atropellados por conductores que nunca los vieron que se les atravesaron y no alcanzaron a frenar a tiempo.
Esto provoca muchas molestias, ya que los imprudentes motociclistas acaban en la mayoría de los casos internados, mientras que los conductores de los vehículos que los arrollaron, tienen que responder ante las autoridades, tienen sin deberla, que pagar los gastos del lesionado, ya que normalmente los “cumplidos” elementos de Tránsito, culpan al automovilista, ya que según sus razonamientos el que pega paga.
Y la verdad que es mucho dinero el que se tiene que pagar si el auto o camioneta que atropelló al motociclista no cuenta con seguro.
En ocasiones por la imprudencia de unos, otros pagan las consecuencias y hasta encerrados en alguna celda terminan.
Pero no solamente son los motociclistas, también hay ciclistas que corren peligro en sus andanzas por cualquier vía en los municipios, principalmente en comunidades ejidales, ya que para muchos las bicicletas son su medio de transporte.
Se han visto percances en los cuales los ciclistas sin ninguna protección pierden la vida, por lo que ojalá que alguien de los ayuntamientos pida que haya una ley para que quienes conducen estos frágiles vehículos porten también cascos y cualquier medida de seguridad.
Es difícil, pero la verdad es que por unos, otros salen pagando las consecuencias.
Walter.juarez@milenio.com