Los amantes de lo ajeno parece que se estuvieran burlando de las autoridades policiacas, ya que no hay día en que no se roben una tapa de alcantarilla, misma que después van a vender por fierro viejo.
Es increíble ver la cantidad de hoyos que se encuentran a mediación de calles, bulevares, avenidas, en diferentes sectores de la ciudad, los cuales se han convertido en un verdadero peligro para los automovilistas.
Muchas personas buscando evitar que automóviles caigan en esos pozos de drenaje sin tapaderas, ponen desde ramas de árbol, llantas, hasta partes de refrigerador de buen tamaño para así avisarles a los conductores del peligro al que se pueden exponer, ya que si una llanta llega a caer en esa alcantarilla destapada, adiós a la llanta y no se diga daños a la suspensión.
En colonias del poniente, oriente, lo mismo que en el centro de la ciudad, por donde quiera los delincuentes están haciendo de la suyas, ya que poco les importa poner en peligros a las familias que viajan en los vehículos y que al caer en esas trampas, pueden sufrir algún accidente que pueda provocar además de los daños materiales, dejar personas heridas o bien, por tratar de evitarlos, los conductores pueden perder el control y estrellarse contra una vivienda.
En una sola cuadra, se pueden ver que faltan dos tapaderas y a la siguiente también las tapas de alcantarilla fueron sustraídas.
Los policías municipales son preventivos, se supone que dan rondines por toda el municipio y es fecha en que todavía no detienen a esta plaga de delincuentes, quienes se presume que aprovechan las madrugadas cuando supuestamente nadie los ve y es cuando cometen los hurtos.
Si los uniformados no pueden dar con estar “ratas” de dos patas, entonces deberían de pedirles a los ministeriales que sean ellos quienes investiguen, que les den sus vueltecitas a los que compran fierro viejo, ya que por ahí puede estar el hilo para dar con los ladrones.
De otra manera, los daños al municipio seguirán creciendo, ya que el costo es alto y mandar hacerlas, después acudir a preparar el lugar y volverlas a colocar.
Ojalá que Riquelme Solís, alcalde de Torreón, pida a sus policías una mayor vigilancia, así como a la gente que trabaja en ayuntamiento a que puedan agarrar infraganti a estos ladrones y evitar que sigan haciendo daño al erario del municipio y principalmente que dejen las alcantarillas sin tapa de ser un peligro para los automovilistas.
Walter.juarez@milenio.com