Todo comenzó con unos vientos que empezaron a levantar la tierra y en pocos minutos una tolvanera cubrió toda la zona metropolitana, provocando con sus fuertes vientos algunos cortes de energía y los automovilistas por poca visibilidad tuvieron que encender sus luces.
Posteriormente se dejó sentir una lluvia ligera en algunas partes de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, así como en Madero, San Pedro y Matamoros, para luego se dejara sentir una tensa calma, ya que los relámpagos se podían ver en cualquier punto de la región lagunera. Era algo atípico la lluvia en el mes de abril y además las luces que iluminaban el cielo no eran algo cotidiano.
De pronto, en los aparatos de aire lavado, en los vehículos y en las ventanas, empezaron a sentirse como si estuvieran lanzando pequeñas piedras.
La verdad era que ahora sí empezó a llover con fuerza y la misma venía acompañada de granizo, el cual causó muchos estragos en algunas partes de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, ya que en las tres ciudades los pasos a desnivel colapsaron y tuvieron que ser cerrados a la circulación, siendo elementos de Protección Civil y Bomberos los encargados de abanderar esos sitios para evitar que se presentara alguna tragedia.
En las redes sociales, de inmediato empezaron a subir fotografías y videos de los efectos que estaba dejando esta tormenta que nadie esperaba.
Se podían ver que muchos vehículos prácticamente flotaban y eran arrastrados por la corriente.
No faltaron quienes pese a la lluvia, grabaron videos de las calles, de la plaza y parque de Ciudad Lerdo, que todo parece que fue en donde más fuerte pegó la granizada y los fuertes vientos, ya que además de arrancar árboles, de dañar postes de energía eléctrica, afectó a miles de aves que pernoctaban en las ramas y sus frágiles cuerpos quedaron en los jardines y banquetas, mostrando un panorama desolador y lleno de tristeza.
La verdad que la naturaleza no tiene palabra, siempre sorprende y lo de la noche del Sábado de Gloria, fue una muestra, ya que en cuestión de minutos o unas horas, todo el panorama en la zona metropolitana cambió y ahora, hay que esperar que el frente frío que entró, ya no provoque más daños.
Por lo pronto esto es lo que se vivió en la zona urbana, por lo que solamente queda esperar para ver cómo les fue a los productores de melón, sandía, maíz, sorgo y demás hortalizas que se siembran en la región.
Walter.juarez@milenio.com