Ciencia y Salud

Bien estar posible

  • Para Reflexionar
  • Bien estar posible
  • Luis Rey Delgado García

No es fácil vivir en un estado de calma y bienestar. 

Tanto circunstancias externas como internas nos empujan, permanentemente, a sentir desazón, desasosiego, inquietud, ansiedad, disgusto, fastidio, malhumor, intolerancia, frustración, enojo, momentos depresivos.

Todo lo cual nos lleva a muchos, a que sinteticemos esas vivencias con el consabido “me siento mal”. Y aunque expresemos todos los días pensamientos positivos como: "Cada día que pasa y con la ayuda de Dios me siento mejor y mejor" este tipo de ejercicios ya no convence a nadie.

Una actitud mental positiva frente a las adversidades es un gran reto hoy por hoy. 

La persona con esta actitud no niega la realidad, sino que la encara con un espíritu de lucha, de resolver problemas, digamos que ese “sentirte mal” es una forma que tiene tu organismo de avisarte que las cosas no están funcionando como lo desea.

Sin embargo, aunque la experiencia de sentirse mal es dolorosa, es el primer gran paso para empezar a cambiar. 

Desde la vivencia de malestar podemos interrogarnos y darnos cuenta de lo que nos está pasando. Aunque conocer y admitir nuestras carencias, nuestras faltas, los huecos de nuestra vida no es para nada agradable.

Tomar conciencia de que enfermamos, envejecemos y morimos, de que nuestra existencia tiene un límite, de que aquellos a quienes amamos nos pueden dejar y, de hecho, nos dejan, produce angustia.

Reconocernos como seres humanos con todas nuestras imposibilidades o limitaciones nos ubica en la realidad de un golpe. Saber que no sabemos y que necesitamos de otros para muchas cosas es en ocasiones una ofensa para nuestra ilusión de creernos completos.

Percatarnos de nuestro deslizamiento por el tiempo y compararnos con nuestras fotos de diez años atrás, observar que muchos de los que aparecen ya no están, comprender que toda una época terminó, nos invita a hacer un balance en donde hay mucho de pérdida, de falta, de oportunidades que dejamos y de renuncias a nuestros propios deseos para satisfacer el deseo de otros.

Algunas personas no se sienten mal por sentirse mal. Admiten que un estado temporal de mal estar es lo que toca vivir y sentir de acuerdo con la situación que lo origina. 

Y desde ese "sentirse mal", admiten tener una dificultad, un problema, un imprevisto y hacen todo lo que tienen a mano para resolver la cuestión. 

Es decir, aceptan la situación desagradable y hacen lo que tienen que hacer para producir un cambio.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.