Ciencia y Salud

Atención y enfoque

  • Para Reflexionar
  • Atención y enfoque
  • Luis Rey Delgado García

A veces el primer paso hacia una vida más creativa es el cultivo de la curiosidad y el interés, es decir, la asignación de atención a las cosas nuevas e intereses diferentes. Intentar que cada día nos sorprenda algo. 

Y quizá cuando algo haga saltar una chispa de interés, prestarle atención.

Cuando no hay ninguna fuerza exterior que nos exija concentrarnos, nuestra conciencia empieza a perder atención y enfoque. Bien podemos despertarnos por la mañana con una meta concreta que nos ilusione. 

Habrá que recordar que levantarse por la mañana es un privilegio, no una rutina. 

O si hacemos algo bien, se vuelve agradable. Mientras más actividades hagamos con excelencia y estilo, más gratificante se vuelve la vida.

Las personas de éxito y productivas, lo son, por que han desarrollado hábitos de disciplina que les permiten realizar tareas en apariencia difíciles. 

Y es que han podido crear hábitos que les hacen posible controlar la atención, de manera que ésta puede estar abierta y receptiva, o centrada y dirigida, dependiendo de lo que requieran sus objetivos. Algo muy importante es dedicar tiempo para la reflexión y la interiorización. 

El ajetreo constante no es un buen ambiente para la creatividad. Ni la tensión constante, ni la monotonía son un contexto bueno para llenarnos de energía.

El vivir mejor y más creativamente ocurre desde el interior de la persona, desde su propia conciencia. 

Alguien decía que la vida es como un carruaje, que es todo un sistema con partes que interactúan.

La voluntad es el caballo, éste puede estar famélico y sin fuerzas o ser un corcel brioso y fuerte.

La carroza es el cuerpo, que puede estar saludable con un buen mantenimiento, o débil y deteriorado. 

La inteligencia es el cochero, que dirige al caballo que jala la carroza por el camino, la inteligencia puede estar lúcida e instruida o perdida. 

Pero quien se da cuenta de todo es la conciencia, que es como el pasajero de esa carroza, éste puede estar dormido o bien despierto, vigilante y llamar la atención del cochero, darse cuenta que la voluntad (el caballo) necesita alimento y descanso y que el carruaje (cuerpo) necesita atención y mantenimiento.

Así pues ¿de que sirve una voluntad fuerte en un cuerpo débil?, ¿o un cuerpo saludable sin voluntad o voluntad débil?, ¿o una voluntad y físico saludables sin una inteligencia lúcida? 

El equilibrio de vida, de todo el sistema, lo da la fortaleza de la voluntad, un organismo saludable y una inteligencia lúcida, entonces esa carroza seguirá un camino largo. 

Pero suponiendo todo bien, (el caballo, la carroza y el cochero) si la conciencia (pasajero) esta dormida no habrá posibilidad de señalar hacia dónde va esa carroza y no se percatará de las necesidades que tiene la voluntad, la inteligencia y el organismo. 

Por eso aquello de “Mente sana en cuerpo sano” habrá que completarlo con “Conciencia despierta, en mente sana, cuerpo sano y voluntad fuerte” para mejorar nuestra forma de vivir.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.