“La cumbia y el desmadre ya llegó. La cumbia y el desmadre ya está aquí…”
En el plano local, huérfanos de línea política y sin dinero, los grupos políticos al interior de Morena se pelean porque no tienen respuestas a las siguientes preguntas:
¿Cómo vamos a sacar los pasos prohibidos en territorio sin lana? ¿De dónde sacaremos dinero para pagar los ajustes del vestido, los zapatos, el pañuelo y el sombrero charro de la quinceañera?
¿Quién pagará el salón, la comida, las cheves y la música? ¿Y la decoración? ¿Quién solventará la llegada puntual de los invitados a la fiesta? De manera automática, sus miradas buscan a Cecilia Guadiana, pero no la encuentran.
Anda en el tocador, dice uno de sus asistentes.
Llegan 14 chambelanes (Alberto Hurtado, Tony Castro y Luis Fernando Salazar son tres de ellos) y el chambelán de honor (el cual, en teoría, es Diego del Bosque, presidente de Morena en Coahuila).
Ensayan la coreografía del corrido bélico ya clásico en fiestas de XV años: “La Hija del Señor” de César Insunza, sin balacera incluida, porque el Fiscal Federico Fernández clausuraría el evento en 30 segundos.
Entusiasmo les sobra a los “plebes”, pero les falta “tumbao” o, en otras palabras, sentimiento, coordinación y disciplina.
Con rostro angustiado, Cinthia pregunta: “de haber fiesta de XV años, ¿dónde sentaremos a los priistas reciclados cómo Ricardo Mejía y Tony Flores, porque los dos, no te aguites Pily de Aguinaga, tu esposo Shamir no cuenta, traicionan con su pasado priista la pureza del movimiento?”
“La cumbia y el desmadre ya llegó. La cumbia y el desmadre ya está aquí…”
Sí así estará el fiestón, imagine usted, apreciado lector, cómo estará “el after”: Morena en Coahuila, no tiene una centralización operativa con legitimidad local: una profesionalización de cuadros (no solo leales a los programas sociales); una narrativa territorial diferenciada; una gestión inteligente de alianzas y reciclajes políticos y una cohesión interna postelectoral que resista el desmadre que viven en la actualidad a 9 días de iniciar las campañas electorales.
“La cumbia y el desmadre ya llegó. La cumbia y el desmadre ya está aquí…a pa´desmadrito, ito, ito, ito, ito…”.