Monterrey no llegó a ser una de las ciudades más importantes de México por casualidad. Su historia es la de una comunidad que aprendió a convertir la adversidad en oportunidad. Desde su fundación en 1596, el clima extremo, el aislamiento, las inundaciones y las crisis forjaron el carácter de una sociedad habituada al trabajo, la perseverancia y la solidaridad.
Con el paso de los siglos, esa cultura del esfuerzo encontró un nuevo impulso en liderazgos que entendieron que el desarrollo debía construirse con responsabilidad social. La industria, el empleo digno, la educación y el fortalecimiento de las familias se convirtieron en pilares de un modelo de crecimiento que moldeó el rostro de Nuevo León.
Así nacieron los valores que hoy nos definen: trabajo, disciplina, integridad y un profundo compromiso comunitario. Son principios que han trascendido generaciones y que siguen presentes en nuestras familias, escuelas, empresas y organizaciones civiles como parte esencial del patrimonio cultural.
Reconocer a quienes encarnan esa filosofía forma parte de lo que somos. Por ello, desde 2010 la Universidad Regiomontana entrega el Premio Valor Regiomontano a referentes indispensables que han contribuido de manera sobresaliente al desarrollo científico, humanitario y cultural del Estado.
En su edición 2025, el reconocimiento fue otorgado a Saskia Juárez, artista plástica cuya obra ha enriquecido el patrimonio visual de la región y preservado nuestra memoria colectiva. Su trayectoria confirma que el arte también teje comunidad y fortalece el sentido de pertenencia.
Como señala el historiador del arte Andrés Huerta, la pintura de Saskia Juárez revela paisajes donde conviven la serenidad, la nostalgia y la presencia silenciosa del ser humano. Su obra trasciende la representación de la naturaleza para convertirse en un ejercicio de memoria, identidad y profundo amor por la tierra que la vio nacer.
El Cerro de la Silla, Las Mitras, La Huasteca, la Hacienda del Muerto, Laguna de Sánchez, Doctor Arroyo y La Escondida forman parte de una extensa producción que retrata la geografía, la arquitectura y la identidad de Nuevo León. Su obra constituye también un valioso testimonio de espacios, construcciones y formas de vida que hoy forman parte de la memoria histórica del Estado.
Es de celebrarse que la U-ERRE mantenga vivo un galardón que honra no sólo a personas extraordinarias, sino a los principios que nos dan identidad. Porque el valor regiomontano no se mide sólo en índices productivos; se encuentra también en la solidaridad cotidiana, en el orgullo por las montañas, en la convivencia compartida y, sobre todo, en la convicción de que el progreso sólo tiene sentido cuando es colectivo.
Esa es la esencia que el Premio Valor Regiomontano celebra año con año al recordar que el mayor patrimonio de Nuevo León es la calidad humana de su gente.
Felicidades a Saskia Juárez por este merecido reconocimiento y a la U-ERRE por poner en alto lo mejor de nuestra tierra.