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El PCE cambió el juego

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Hay semanas en las que un solo dato económico cambia la conversación de los mercados. Eso fue exactamente lo que pasó la semana pasada con el PCE de Estados Unidos, el indicador de inflación que más sigue la Reserva Federal.

¿Pero qué es el PCE? Dicho de manera sencilla, es una especie de termómetro de cuánto están subiendo los precios de todo lo que consumen los estadunidenses. La Fed lo prefiere al famoso IPC porque refleja mejor los cambios en los hábitos de consumo. Y dentro del PCE hay uno todavía más importante: el subyacente, que elimina alimentos y energía, precisamente porque sus precios pueden moverse demasiado.

El dato de agosto fue mucho mejor de lo esperado. La inflación general subió 0.3 por ciento mensual y 3.4 por ciento anual. 

¿Y qué cambió? La posibilidad de que la Fed vuelva a subir tasas en su reunión de octubre, que hace apenas unos días llegó a rondar 70 por ciento, se desplomó. Hoy el mercado le asigna menos de 20 por ciento de probabilidad a esa subida.

Pero mientras las expectativas de tasas cambiaban, el dólar hizo algo notable. Frente al peso pasó de niveles cercanos a 16.80 a tocar prácticamente 18.40. Es un movimiento de alrededor de 9.5 por ciento en el valor del dólar, o una pérdida de casi 9 por ciento del peso, en apenas un par de semanas. 

Aquí hay algo importante: no necesariamente estamos viendo el inicio de una gran recuperación estructural del dólar, pero sí parece haberse terminado la etapa en la que el peso se fortalecía prácticamente sin descanso. La pregunta ahora es si 18.40 fue sólo un susto o el comienzo de una nueva tendencia del dólar. Yo creo que debemos estar mucho más atentos a la posibilidad de que el dólar siga recuperando terreno.

El conflicto en Medio Oriente continúa y, aunque el precio del petróleo ha bajado algo por el aumento de las exportaciones y la liberación de reservas estratégicas del G7, el Brent sigue en alrededor de los 102 dólares por barril. 

Petróleo, inflación y tasas están íntimamente ligados. Si el petróleo sube de manera importante, aumenta la inflación; si aumenta la inflación, la Fed tiene menos espacio para bajar tasas o para mantenerse sin subirlas; y tasas estadunidenses más altas suelen darle apoyo al dólar.


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Juan S. Musi Amione
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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