Hemos insistido mucho en este espacio sobre la importancia de las relaciones militares entre México y Estados Unidos; estas relaciones se construyen desde la fortaleza de instituciones permanentes de ambos países, lo que le da una dimensión y proyección muy importante para lo que persiguen ambas fuerzas armadas, es decir, ambas buscan defender y proteger a sus países y a sus ciudadanos.
Se encuentra hoy en la preocupación de algunos, o bien en el aprovechamiento de otros, la posibilidad de que Estados Unidos realice incursiones a territorio mexicano, ya sea con soldados o con tecnología.
Donald Trump se ha caracterizado por mantener un discurso político que raya en el límite del imperialismo, sin embargo, se debe entender como lo que es, un “discurso político”. Del dicho a la acción hay en verdad un abismo cuando se trata de operaciones militares y el mejor ejemplo es lo que sucede en costas venezolanas, donde existe una presencia naval militar como nunca se había visto, pero se ve muy lejos una intervención militar a suelo y aire venezolanos.
De todo lo anterior se desprende que México no va a ser invadido por ninguna fuerza armada y menos por la americana, ya que en materia de cooperación militar binacional cada país está haciendo lo que le corresponde para sus propios intereses. No se trata de aceptación o bien de aprobación de uno o de otro país, simplemente cada uno hace su labor y en esa cooperación la relación militar se construye día a día, saliendo por completo de agendas diplomáticas o comerciales.
En días pasados, se tuvo la visita en la Ciudad de México del general Greg Guillot, comandante del Comando Norte de Estados Unidos, con el general Ricardo Trevilla y el almirante Raymundo Morales, en esta reunión también se contó con la presencia del Embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson, quien por cierto es coronel boina verde, retirado del ejército a mericano.
Uno de los temas destacados de la reunión fue la Mesa Redonda de Cooperación Militar Bilateral (BMCR). Este mecanismo permite que las fuerzas armadas de ambos países ajusten procedimientos, comparen experiencias y coordinen estrategias para enfrentar amenazas comunes.
Sin lugar a dudas, también destacó la importancia que tiene la puesta en marcha de acciones específicas del Comando Conjunto de Operaciones Especiales del Pentágono en contra de grupos criminales principalmente del narcotráfico, en donde los trabajos de inteligencia son la piedra angular para el éxito de estas misiones.
Vale la pena insistir en la importancia de estas relaciones militares que se construyen permanentemente, sin embargo, la coyuntura en materia de seguridad que se presenta en ambos países —a pesar de sus dimensiones diferentes— es la misma en problemática; son amenazas multidimensionales que cada país tiene y, por tanto, deben aportar ideas para enfrentarlas en conjunto.
Tres de Diana
El pasado 27 de noviembre se llevó a cabo en la base aérea de Santa Lucía una ceremonia de reconocimiento para el personal militar y civil que participó en el rescate y apoyo a la población por las lluvias del pasado mes de octubre en Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro.
Soldados de tierra, mar y aire, así como guardias nacionales y personal de la CFE, fueron merecidamente reconocidos por su sacrificio y esfuerzo durante la activación de los planes DN-III y Plan Marina.
Muchas felicidades.