Política

Cárdenas, ¡un mexicano de excepción!

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Pocas veces este esfuerzo editorial, rompe su intento de ser un puente entre la vida civil y la militar, pero ante la partida de un mexicano como Cárdenas Solorzano, vale la pena hacerlo.

Sin temor a equivocarme, todo lo que se escriba para rememorar, reflexionar, reconocer o en fin; todo alrededor del sensible fallecimiento del Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, nunca será suficiente.

Es gratificante ver el respeto y el reconocimiento de muchos mexicanos en torno a su partida.

Muy merecido.

Mi primer proceso electoral como votante, fue justo en 1988, -sí, hoy justo cumplo 57 años de edad- donde para muchos de mi generación, la figura de un “Cuauhtémoc”, era lo que necesitábamos, aún y a pesar de no lograr comprender en su justa dimensión lo que era una elección presidencial, sin embargo, él, representaba desde su contundencia y estridencia, la oportunidad de un cambio que, para los jóvenes que votábamos por primera vez; vaya que lo necesitábamos.

Esa noche de la “caída del sistema”, donde el impresentable Manuel Bartlett a la sazón secretario de gobernación, -hoy decrépito y seguramente ahogado en sus resentimientos- avaló desde ahí la elección en favor de Carlos Salinas de Gortari.

Cárdenas fue a partir de ese momento, la gran figura nacional con la que hasta antier brillo por todo lo alto en el escenario político, social, intelectual y cultural de nuestro país.

La altura de miras, para aceptar lo sucedido en esa elección tardó unos meses en comprenderse, sin embargo, supo él, anteponer su visión plural, quizá apartada de la izquierda o de la derecha de ese entonces, para convertirse en un pilar incuestionable de un nuevo México, justo lo que los jóvenes de aquel 1988, buscábamos para vislumbrar un futuro diferente, un país con instituciones autónomas, con libertad de ideas y de expresión, con apertura económica y sólidez financiera, con modernidad y crecimiento, con salud, educación, certeza jurídica, pero sobre todo, con un México mejor.

Cuauhtémoc Cárdenas, sin duda, contribuyó desde muchos frentes para hacer un país mejor.

Tuve la oportunidad de estar cerca de él en diferentes momentos y épocas, por supuesto hubiese querido yo, que fueran más, sin embargo, su generosidad y talento, dejaron grandes enseñanzas y huellas que me forjaron.

Reflexiono hoy con su partida, la carga que tenía en sus hombros el Ingeniero Cárdenas, al ser el único hijo hombre de Doña Amalia Solórzano y de Lázaro Cárdenas del Río.

El General Cárdenas, comprendió la importancia de su momento como Presidente de México, privilegiando la visión de Estado por encima de todo; por supuesto, de verdad entregado y preocupado por los pobres, por la reforma agraria y por la autonomía petrolera.

Insisto en la carga de ser hijo de quien, después de ser Presidente, tuvo una vida activa, desde lo político, lo militar y en suma en toda la vida nacional. el Ingeniero Cárdenas, supo ser por él y solo por él, un mexicano de excepción en un momento donde lo que más necesitaba el país, justo eran mexicanos de excepción, o en otras latitudes, mujeres y hombres con verdadera visión de Estado.

Me robo la frase sentida de mi querido Joaquín López Dóriga, cuando el jueves anunció la partida del Ingeniero… “ya se te extraña, Cuauhtémoc”.

Para sus hijos, en especial para Lázaro, mi respeto, solidaridad y cariño por esta, -aquí sí- irreparable pérdida.

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Juan Ibarrola
  • Juan Ibarrola
  • j.ibarrola@cadenademando.com
  • "Columnista de seguridad y Fuerzas Armadas. Creador de @CadenaDeMando, colaborador @Milenio. Todos los sábados y lunes a las 18:00 hrs @mileniotv"
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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