• Regístrate
Estás leyendo: Predicando en el desierto de Ciudad Juárez
Comparte esta noticia
Lunes , 18.03.2019 / 10:52 Hoy

A morir a los desiertos

Predicando en el desierto de Ciudad Juárez

José Manuel Vázquez Navarro

Publicidad
Publicidad

Hace un par de semanas, el Consejo Ciudadano de Cultura del Agua y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Cd. Juárez, Chihuahua, tuvieron la gentileza de invitarme a esa ciudad para participar en su Segundo Foro de Infraestructura Verde. Tuve el gusto de impartir una conferencia sobre especies vegetales para zonas áridas y de ser instructor en un taller sobre producción de cactos por semilla.


Al igual que en muchas ciudades del Desierto Chihuahuense, los tomadores de decisiones manifiestan poco apego por las plantas nativas y una exagerada predilección por los árboles introducidos y las grandes áreas de césped. Es común encontrar en espacios públicos como parques y avenidas especies que consumen grandes cantidades de agua, son afectadas por los climas extremos del desierto o llegan a ser afectadas por plagas emergentes.


Ciudad Juárez, cuenta con ese problema y muchos más que intenta resolver; una población de cerca de un millón y medio de habitantes, falta de diversificación de la economía, bajos salarios, un clima terriblemente extremoso con verano de cerca de 40 grados y nevadas y fríos intensos en invierno, una inseguridad que renace, serios problemas en el manejo del agua potable y del manejo del agua de lluvia dada su topografía. Con todo y ello, Ciudad Juárez destaca por su contribución económica, ya que aporta 42.5% del PIB de Chihuahua, superando a Chihuahua capital, que registra sólo el 27.3%; lo que nos habla del tesón de los juarenses.


En la conferencia, encontré mucha empatía al hablar de que más allá de las espinas, los mezquites, palos verdes, lágrimas de San Pedro, cenizos, cactus, entre otras plantas del desierto, representan además de identidad, una opción para la infraestructura verde por ser plantas que evolucionaron en el desierto; de igual manera, me impresionó la gran cantidad de personas que acudieron al taller el día siguiente y su marcado interés.


Tres cosas han calado profundo en mí: la frase que me dijo un buen amigo juarense, “Predicas en el desierto”, la hermosa vista de su desierto desde un cerro en Samalayuca, pero sobre todo lo mejor de Juárez, su gente. Ciertamente, tanto en la Comarca como en Juárez, tenemos serios problemas con lo que implica sobrevivir en el desierto, amén de los políticos que siguen plantando árboles tropicales y poniendo áreas extensas con pasto; estoy convencido de que el intercambio de experiencias y el promover la sustentabilidad de nuestros espacios, no llevará, finalmente, a buen puerto. Sigamos, pues, como San Juan, predicando en el desierto.


mavazna@hotmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.