Cultura

A la sombra de un florido huizache…

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  • A la sombra de un florido huizache…
  • José Manuel Vázquez Navarro

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Cuando ya la primavera se anunciaba en el follaje reverdecido y en las flores de plantas y árboles se vislumbraba el final del invierno, cuando ya habíamos dejado cobertores, chamarras y bufandas, un temporal del tamaño del país entero nos da un revés que nos sorprende, nieve en Mapimí, Peñón Blanco y lugares cercanos; sarcásticamente podemos argumentar, que como a muchos amantes de la teoría de la conspiración les parece,que eso del cambio climático es puro cuento... ¿Verdad?..Sí, como no, al fin que también ayer alguien vio a Pedro Infante comprando un lonche mixto en Torreón y Adolfo Hitler no se suicidó, vive en la Colonia San Isidro en Lerdo, en fin.

Una de las señales más evidentes de la primavera se acerca son las plantas cuyos brotes florales se disparan al sentir los días ya un poco más largos o las primeras temperatura cálidas; muchas de ellas lo harán en los días cercanos al inicio de la Primavera. Una de las que más disfruto, en este rito de los ciclos anuales, es la floración del árbol de Huizache que desde hace unas semanas nos acompaña. Este árbol, de nombre científico Acacia farnesiana, perteneciente a la familia de las leguminosas y bien adaptado a los climas semidesérticos, es quien inicia pintando de amarillo el paisaje pardo de nuestros espacios naturales y cultivados.

Hay un huizache en particular, que tuve el placer de sembrar de semilla hace una buena cantidad de años y luego trasplanté a un jardín de mi sitio de trabajo, que me recibe estos días con su porte de más de dos metros y una enorme fronda que invita siempre a descansar en unos troncos a manera de asiento que colocamos bajo su sombra. Lo veo de lejos y me recibe altivo, colmado de pompones esféricos de apariencia vellosa de color amarillo vivo y con un embriagador y perfumado aroma que se decanta a metros.

Hago una pausa en el camino y me siento por un momento bajo su fronda, su sombra es fresca, sus ramas abiertas y sus hojas compuestas de pequeñas ramitas con foliolos alternos dan lugar al paso de ese aire que nos refresca bajo su sombra. Me quedo perplejo bajo mi árbol, lo admiro y veo su rugoso tronco que de liso ha pasado a mostrar las grietas que marca el correr de los años, en su copa a manera de sombrilla distingo a varios chileros que parecen juguetear ruidosamente brincando entre las ramas y veo hordas de hormiguitas que caminan laboriosas subiendo y bajando de troncos y ramas; algunas abejas y otros insectos melífagos se deleitan brincando de florecilla a florecilla en una danza interminable.

Grandes cosas hacen los árboles por nosotros, producen oxígeno, refrescan el ambiente, dan lugar a la existencia, de ellos obtenemos sustancias alimenticias, medicinales e industriales. Muy particularmente en nuestra región, la llegada delos primeros días cálidos nos ha hecho valorar nuevamente lo que es tener la sombra de una árbol para estacionar el auto.Qué dicha disfrutar de un frondoso y florido huizache.


mavazna@hotmail.com

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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